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La importancia del entorno para las empresas

Algunas veces parece que los astros se ponen en posición y vienen una serie de consecuencias todas seguidas como las fichas del dominó en fila que cuando cae la primera caen todas y nadie se da cuenta del impacto real que esto tiene en las empresas y de la dificultad que esto tiene para la supervivencia de las mismas.

Que suben los costes salariales a la misma vez que la inflación supone un aumento considerable de las compras de todo tipo y encima acabamos de pasar una pandemia y además suben los impuestos y tenemos guerra y todo esto sin previo aviso y de golpe.
Los consumidores también se encuentran con subidas de todo y tratan de consumir con algo más de prudencia lo que hace que compren menos productos y acabará afectando a todas las empresas.

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Y SI EMPEZAMOS POR QUERER VER LA NUEVA REALIDAD?

Y SI EMPEZAMOS POR QUERER VER LA NUEVA REALIDAD? Febrero-2014.

El ser humano siempre quiso la estabilidad, porque es donde más cómodo se siente uno pero la evolución de nuestra especie ya se encargó de demostrar que el mundo no progresa desde la estabilidad sino desde otros planos, por ejemplo los mayores inventos de la humanidad surgieron como consecuencia de necesidades y sueños de gente no precisamente estable y por eso en las empresas es la gente inquieta y activa la que consigue que avanzemos.
La excesiva estabilidad impide el desarrollo ya que el mundo cambia a gran velocidad y por eso nos guste o no estamos en un nuevo mundo, en una nueva época y no haciendo cambios en la misma época.
Poca creatividad e innovación hay en un entorno demasiado estable, si no meneas el árbol la fruta no cae, si no se crean nuevas conexiones neuronales nadie avanzará. Por eso mismo hoy día tienen mucho valor los llamados “agentes del cambio”, gente a la que no le da miedo cambiar las reglas, abrir la mente a nuevas formas de pensar y de hacer consiguiendo así abrir nuevos caminos y no limitarse a seguir los que otros trazaron. Normalmente este tipo de gente suelen tener grandes capacidades de relacionarse ya que solos es imposible que se nos ocurran y conectemos todas las nuevas ideas o vías posibles.
Por eso hay una famosa frase que dice: bienaventurados los que saben lo que quieren, porque son los únicos que sabrán cuando han llegado.
No existe líder eficiente sin asunción de ciertos grados de riesgos en ninguna organización y por lo tanto limitarse a lo estable, a lo ya conocido es renunciar al futuro.
Hay una empresa cuyo lema dice que fracases más deprisa para tener éxito antes y por muy duro que sea si nos dormimos en nuestra zona de confort nos pasarán por encima.
Tom Peters, en uno de sus excelentes libros dice que si tiene 2 empleados exactamente iguales despide a uno de ellos, porque no quiere duplicados, lo que quiere es que la gente aporte no solo su trabajo, sino su cerebro y explica que no es lo mismo 30 años de experiencia que 1 año de experiencia repetido 30 veces, es decir si ahora hago lo mismo que hace 30 años no puedo presumir de tener tantos años de experiencia, solo si evoluciono adquiero realmente nuevo conocimiento y por lo tanto nuevas experiencias.
En un equipo aquellos que se estancan, los que adoran tanto la estabilidad que llegan a paralizar los cambios y por lo tanto la superación, simplemente sobran y es que la evolución no es una opción, sino el único camino para la supervivencia.
En las empresas las nuevas realidades, las nuevas épocas requieren de nuevas transformaciones culturales, primero a nivel personal y luego grupal.
Negar el cambio continuo del mundo es ponerse la venda en los ojos, cambios de todo tipo como los climáticos, la demografía, el auge de nuevas economías que superan a las anteriores consideradas líderes, las tecnologías y redes sociales, la inestabilidad financiera, y otros complejos cambios requieren de nosotros saber gestionarlos y no ignorarlos.
No seamos zombis, no sigamos a la masa o al rebaño solo porque van muchos en esa dirección, la mayoría niega la realidad, niega el cambio porque el temor les bloquea y quieren permanecer en su zona de confort, en lo conocido aunque ya esté en proceso de desaparecer.
La supervivencia y el progreso de nuestra especie han sido posibles porque fuimos capaces de superar las dificultades que fueron surgiendo a lo largo de la historia y no por haber tenido grandes períodos de estabilidad.
Acomodarse además de engañarte a ti mismo es darte licencia para el aburrimiento y sacarte el carnet de fracasado ya que tu pasividad la aprovecharán otros para adelantarte.
Lo más fácil del mundo es poner pegas a lo nuevo, por eso los expertos dicen que hay que sustituir los famosos es que…………….por los hay que…….. y así avanzar.
Los que tienen obsesión porque todo lo anterior, conocido y estable vuelva no se dan cuenta de que la esperanza no es una estrategia para tener futuro.
Que el cambio incomoda sobre todo al principio nadie lo niega, que requiere de grandes dosis de esfuerzo, disciplina y constancia tampoco se puede negar, pero si no ves antes la auténtica realidad no puedes hacer el diagnóstico correcto para cambiar en la dirección adecuada y este es el problema que tienen ahora muchas empresas que basaron sus estrategias en supuestos nada reales, sino más bien en lo conocido y estable.
El orden correcto pasa por dominar tus miedos para impedir que los temores te bloqueen, contrastar tus creencias con los tiempos actuales, diseñar estrategias para avanzar, favorecer y animar a los cambios y lanzarte a la acción con ilusión, pasión y energías renovadas. Recordemos que necesitaremos grandes dosis de disciplina ya que esta es el puente entre las metas propuestas y los logros alcanzados. Y como dice un experto en el tema la disciplina es hacer lo que no quieres hacer cuando no lo quieres hacer.
Por desgracia si somos disruptivos, si proponemos cambios antes que otros los vean no podemos esperar grandes apoyos al principio, como explica un exitoso empresario cuando quieras emprender algo, habrá un montón de gente que te dirá que no lo hagas, cuando vean que no te pueden detener, te dirán cómo lo tienes que hacer, y cuando al final lo logres, dirán que siempre creyeron en ti.
También debemos tener en cuenta a nuestra voz interna, nuestro 8º hábito como explica muy bien Stephen Covey en su libro, esa vocecita que te plantea objeciones cuando piensas en lo que quieres y que debes saber gestionar.
Eso de que creamos nuestra propia realidad no es solo una metáfora simpática, es algo muy cierto. Alguna vez no te has dado cuenta por ejemplo de que cuando vas a tener familia ves a muchas más mujeres embarazadas? O si te compras un coche de un color empiezas a ver más que antes, ambas realidades estaban ya ahí, pero no estaban en tu foco de atención.
Me despido como siempre deseando mucho éxito a los preparados y activos y muchísima suerte porque la van a necesitar a los quejicas y pasivos con unas frases:

-La ilusión es la hermana pequeña de la pasión.
-Allí donde no hay riesgo no puede haber orgullo en el logro a realizar y en consecuencia tampoco felicidad.
-Aún cuando estemos en el carril correcto, nos pasarán por encima si permanecemos sentados allí.
-Justifica tus limitaciones y te quedarás con ellas.

José Carrasco
Director General de FERSAY ELECTRONICA.
www.josecarrascolopez.com

EL SINDROME DE LA CAVERNA: o porque nos encerramos.

Cuantas pequeñas y medianas empresas se pasan la vida encerradas en su día a día sin contactos casi con el exterior como si no influyese el entorno en nuestra vida laboral?
Parece mentira que algunas empresas por su tamaño no pertenezcan a ninguna asociación ni salgan nunca a intercambiar opiniones con nadie ni de su sector ni de otros sectores, y que tampoco participen en redes profesionales ni lean prensa económica o de su sector.
En algunas ocasiones esto se produce por la prepotencia de creerse que ya se sabe demasiado y que no nos pueden aportar nada, o por dejadez, en ambos casos gravísimo error.
Luego nos lamentamos por cosas que nos afectan pero no sabemos las causas reales porque no nos molestamos en estar al día en cuanto a información se refiere.
Por ejemplo se dice que los préstamos no llegan a las pymes pero pocos saben que hay un fenómeno en Europa llamado crowdin out que se refiere a que cuando un país está super endeudado en el sector público absorbe todo el crédito de la banca y no queda para prestar a las empresas del sector privado y España ha disparado la deuda soberana en un 81% desde el 2011 por lo que los bancos han pasado de comprar 165.000 millones de bonos del estado a 300.000 millones hasta finales del pasado mes de Septiembre siendo el país que más ha hinchado esto y es que si España es incapaz de reducir su enorme sector público mucho más grande, costoso e injustificado que cualquier otro y encima aumenta los gastos como está haciendo todo lo demás que se comenta no tiene ningún valor, no habrá recuperación real.
Y encima suben las cotizaciones de las empresas a la seguridad social, o sea suben los costes para poder mantener los privilegios del sector público, es decir en lugar de ayudar a las pymes para ver si podemos crear empleo, nos asfixian aún más y todo esto si estás encerrado no te enteras de nada y podrías pensar que es cierto que ya se va a arreglar todo, que vamos a vender más porque el consumo se va a disparar y que sí habrá más crédito pero nos chocaremos contra una roca una vez más por no estar debidamente informados.
A diferencia de una empresa del sector privado con sobrecostes o gastos excesivos que no puede durar mucho sin entrar en la bancarrota el sector público se permite el lujo de posponerlo para las siguientes generaciones, pero eso no es una solución ya que tanto los intereses como el capital hay que devolverlos.
La actitud es clave para relacionarse y es que es la actitud y no la aptitud es la que determina nuestra altitud. El arte de vencer se aprende de las derrotas propias y ajenas.
Creerte autosuficiente hoy día es el fin, te ciega y te paraliza sin remedio. Las palabras ya lo sé son las más mortales en estos momentos.
En las relaciones con otros, en las diferencias de opiniones está la riqueza, está el equilibrio, está el despertar nuevas ideas para buscar soluciones a nuestros retos.
Hay que enfrentarse en lugar de quejarse, los obstáculos no se evitan sino que se gestionan en primer lugar y se solucionan después.
Si quieres miel no maltrates a la colmena, y la miel ahora es la información puntual, la información veraz y contrastada, la información que nos va a repercutir en la empresa y nada de eso está dentro sino fuera y hay demasiada por lo que debemos elegir bien las fuentes.
Hay que tener las máximas conexiones posibles, nunca aislar nuestra empresa, las soluciones vienen a veces del lugar menos insospechado.
Compartir información y conocimiento es lo más antiguo de la humanidad y lo que salvó a nuestra especie pero a veces la soberbia no nos deja fluir por este lado.
Al fin y al cabo como decía Peter Drucker el liderazgo es la capacidad de absorber incertidumbre y para eso debemos estar lo más al día posible en todas aquellas facetas que nos vayan a influir.
También decía Julio César que ganó tantas batallas que su fórmula secreta era VICA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad) y decía que si un hombre era capaz de manejar eso tendría el éxito asegurado pero como todos los grandes de la historia que triunfaron estaba muy bien informado y relacionado.
Muchos de los que no se relacionan con profundidad es porque tienen el síndrome de Blancanieves, tratan a los demás como enanos porque se creen superiores.
Solos por otra parte es muy difícil evolucionar, necesitamos a los demás y de paso así no nos engañaremos a nosotros mismos al tener otras opiniones más objetivas.
Nelson Mandela decía que el día que dejas de aprender y compartir te vuelves irrelevante.
Lo peor es que estar aislado tampoco te permite conocer bien lo que sienten tus clientes.
Con todo esto conseguimos obtener lo que llaman la ignorancia bien informada.
Es evidente que solo aprendemos cuando estamos fuera de nuestra zona de confort, como decía Peter Drucker, dentro de la empresa solo hay costes, los beneficios y las oportunidades siempre están fuera. Y siempre debemos apostar por la gente que estará ahí mañana, nuestros empleados con más proyección, aquellos clientes y proveedores que más futuro tengan y compartir tiempo con aquellas personas que nos puedan aportar algo. Deberíamos preguntarnos donde, con quién y cómo aprendemos?. Juan Palomo murió.
Me despido como de costumbre deseando éxito a los preparados y mucha suerte a los mediocres y soberbios con unas frases para reflexionar:

-Aquellos que esperan que las cosas les lleguen, es posible que reciban algunas, pero solo las dejadas por aquellos que salen a buscarlas.
-No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.
-Nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos.
-La educación no cambia al mundo, pero cambia a las personas que van a cambiar el mundo.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA
www.josecarrascolopez.com

Y LA GANADORA ES ……………..LA EMPRESA ADAPTABLE.

Es lo que hay se oye decir muchas veces y esto mismo sucede en estos instantes con las empresas en general y las pymes todavía más en particular, solo la empresa adaptable sobrevive y sobrevivirá.
Como dice una famosa frase: el secreto de permanecer siempre vigente es comenzar a cada momento.
Por desgracia para el mundo empresarial ser adaptable significa muchas cosas como tener la plantilla necesaria (y no más) para poder competir en el mercado, tener la plantilla adecuada (nada de mediocres) para poder dar un buen servicio a los clientes, tener una estrategia clara y realista actualizada a la situación del mercado (sin pensar en el pasado), admitir que lo que funcionó ayer no tiene porqué funcionar hoy obligatoriamente, en definitiva tratar de ser más un solucionador que un lamentador ya que esto dará otra moral al equipo que al menos ve intentos de adaptarse al entorno actual.
La verdad es que los cobardes no abandonan porque nunca empezaron, hay gente que se niega a adaptarse sobre todo cuando se trata de pasar de una situación más dura a otra menos favorable, pero la realidad no va cambiar a pesar de la negación de la sociedad en adaptarse y en las empresas exactamente lo mismo, si nos ponemos la venda en los ojos y no queremos aceptar la nueva situación solo generaremos más desgracias y nos encaminaremos al abismo.
Si el mundo cambia, no se va a quedar la economía sin cambiar, eso son estupideces, somos siempre nosotros quienes tenemos que adaptar nuestra empresa en todos los frentes, comercial, financiero, logístico, humano y muy importante psicológico, se debe preparar a nuestro equipo, avisarle de los cambios, de las nuevas tendencias, es nuestra obligación verlo antes que ellos o no mereceremos dirigirles.
Es mucho más complicado para los llaneros solitarios ver venir las nuevas realidades, aquellos que no se relacionan, aquellos que creen saberlo ya todo son los más peligrosos en estos tiempos de incertidumbres y bruscos cambios en todos los ámbitos de la economía. Los que se relacionan pueden ir sacando conclusiones mucho más acertadas que los que se quedan en la cueva solos.
Parece mentira que el ser humano haya sobrevivido hasta nuestros días trabajando en equipo o se hubiera extinguido la civilización (se cazaba en equipo sobre todo animales grandes o no había comida), quizás por eso en algunos lugares pone un cartel muy simpático diciendo: no tenemos wifi, hablen entre ustedes, porque relacionarse no es enviarnos correos o hablar por el móvil, para saber adaptarnos al entorno hace falta otra relación más cara a cara y con reflexiones de por medio, no se trata de vernos 5 minutos sino de intercambiar opiniones con serenidad y máxima atención.
Todos los días vemos empresas que cierran o que despiden parte de la plantilla, o que bajan salarios y nadie desea tomar esos caminos pero a veces no queda otra posibilidad. Y también vemos todos los días otras que anuncian nuevas acciones, nuevos productos, nuevos enfoques, nuevas mejoras para los clientes, nuevas formas de comercializar, nuevos modos de facilitar el uso y la vida a los consumidores, mejoras para su gente, esas son las que van a seguir, las empresas adaptables.
Uno de los aspectos más complicados de adaptarse es cierto que es el personal ya que nadie quiere inseguridades pero es lo que hay, se acabó ir a pasar una jornada a ningún sitio, o creas valor o sobras, se acabó quedarse atrás, o te formas y haces un esfuerzo extra (mitad tú y mitad la empresa) o sobras, o aprendes nuevas formas de asesorar a tus clientes o estás en fuera de juego, o aprendes a trabajar en equipo o no puedes llegar a ningún sitio interesante tu solo.
Las empresas debemos ser claras en esto, prevenir, avisar, formar y ayudar al que quiera y el que no quiera sobra y habrá que dar la oportunidad a alguien que ahora mismo está en el paro y ha tenido tiempo de reflexionar en que todos sin excepción debemos cambiar.
La reflexión es un viaje interior necesario para actualizar nuestro software o nos quedamos obsoletos en esta sociedad de vértigo actual. Cada uno debe tener un GPS a nivel personal y otro común a nivel de toda la empresa que nos indique el camino más acertado para alcanzar nuestro objetivo y no pueden por tanto ir en dirección contraria, ahí está el poder de adaptación precisamente.
Además, que confianza puede transmitir una empresa si sus clientes ven que es incapaz de adaptarse a sus necesidades y ven como otras si lo hacen?
Muchos son los que no lo intentan siquiera por miedo pero entonces si no luchamos por adaptarnos cuanto nos arrepentiremos después cuando ya no tenga arreglo?
Para adaptarnos debemos transformarnos y eso significa hacer cosas distintas pero sin alterar la base o la filosofía de nuestra compañía, los valores deben permanecer, lo que debemos cambiar es la mentalidad del equipo y eso significa convencer primero al equipo a base de mucha y buena comunicación y luego ejecutar los cambios porque si antes no lo preparamos bien no funcionará, todos deben estar convencidos. Si no trabajamos primero en la faceta emocional no podemos pretender que cambien de verdad las cosas con tanta intensidad como para adaptarnos al máximo nivel de exigencia de los mercados.
Los sistemas de trabajo, los procedimientos, la organización no entra en las empresas por la ventana, hay que provocar todo eso desde la visión de cómo debemos adaptarnos mejor. Aquí chocamos con uno de los puntos más débiles de nuestro carácter latino y es que hace falta mucha disciplina para mantener una pyme adaptada al momento y eso nos cuesta mucho, pero hay veces que no se trata de elegir si me gusta algo de fresa o de chocolate sino que hay que hacer lo necesario y punto o tendremos problemas que luego todos lamentaremos.
Por ejemplo cada vez son más importantes los servicios, los que atienden a los clientes directamente ya que antes el protagonismo era de los productos pero ahora cada vez más es el modo en que atendemos, el modo en que nos comunicamos con los clientes lo que determina el éxito o el fracaso y más en empresas donde los servicios son parte de la diferencia con nuestros competidores.
Por lo tanto ahora necesitamos empleados colaborativos, comunicativos, creativos, flexibles y capaces de ver y proponer las medidas necesarias para adaptarnos al cliente y al mercado.
El mundo va a seguir siendo inestable así que o aprendemos a vivir con ello para adaptarnos en cada momento o nos iremos quedando atrás y cuando queramos reaccionar será demasiado tarde.
No vale decir si podemos o no, hay que decir tenemos y buscar la forma de adaptarnos a cada situación, a cada cambio del entorno que nos afecte que serán la mayoría tarde o temprano.
Ya se sabe que no hay éxito externo si antes no lo hay a nivel interno, por lo tanto si no nos adaptamos desde dentro los mercados nos devorarán. Y no vale de nada pretender justificar la pereza para no cambiar y adaptarse a la nueva situación.
El pájaro es feliz porque antes canta, no canta porque sea feliz.
Los japoneses usan un término que es SATORI que viene a ser como un cachete, un toque de atención para volver a avanzar y no estancarse, solo así estaremos siempre vigilantes y adaptados.
Triunfa aquel que consigue entender los signos de los tiempos y se adapta a ellos, por lo tanto la clave es la evolución adaptativa. Porque al final eres lo que haces, no lo que piensas ni lo que dices.
Los climas y los paisajes cambian si estamos de viaje, solo los que se adaptan al mundo consiguen la flexibilidad adaptativa necesaria para sobrevivir.
Me despido como siempre deseando éxitos a los preparados y mucha suerte a los mediocres y con unas frases que nos sirvan de reflexión para nuestra necesaria adaptación.

-La gente dice continuamente que la motivación no perdura. Bueno tampoco un baño, por eso es conveniente hacerlo todos los días.
-Las oportunidades son como los amaneceres, si esperas demasiado tiempo, te las pierdes.
-Cuando debemos elegir y no lo hacemos, ya lo hicimos.
-Por una idea se paga una cantidad de dinero pero por su implantación multiplicado por mucho.
-Las dificultades preparan a personas comunes para destinos excepcionales.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA
www.josecarrascolopez.com

CAERSE Y LEVANTARSE: EL CAMINO HACIA EL ÉXITO. NOVBRE-2013:

Sin duda es en estos momentos cuando necesitamos más gladiadores que nunca, más gente dispuesta a volverlo a intentar a pesar de la atmósfera externa nada favorable para una empresa. Pero ojo como todo antes debemos dar ejemplo para contagiar a nuestro equipo de esa especial capacidad de recuperación solo apta por otra parte para los mejores, ahora veremos a cada uno del equipo en su auténtica dimensión ya que solo se ve quién está realmente comprometido en los momentos duros y esto en general, no solo en lo laboral.
Pretender no cometer algunos errores en momentos de cambios tan bruscos es no estar preparado sencillamente para esta misión de salir adelante con tantos condicionantes negativos, hay que intentarlo y si no funciona cambiarlo y probar como mejorarlo, sin complejos, sin culpabilidades, sin buscar culpas externas cuando la decisión la tomamos nosotros.
Nadie quiere cometer errores, algunos son por usar los mismos métodos que en el pasado en un mundo que ya cambió y necesita de nuevos procedimientos adecuados al nuevo entorno. Otros son por desconocer las nuevas realidades, por habernos quedado atrás en las tendencias, en los cambios del entorno y otros son por no vislumbrar los cambios reales producidos dentro de nuestra propia empresa, si dejamos que gente desanimada tome una decisión trascendental en mal momento psicológico puede que contribuyamos al error por omisión o por no estar donde deberíamos estar. Ahora más que nunca hay que estar con los nuestros y tenerles más informados de la realidad y de las posibles soluciones que veamos entre todos, ahora sí que se cumple aquello de que 4 ojos ven más que dos y 6 más que cuatro salvo que alguno se tape la vista aposta por no querer ver, por desgracia también los hay.
No se puede pretender trasladar o apoyar el mensaje de que cuando esto mejore volveremos a lo que había antes del hundimiento, eso es sencillamente engañar. Ahora hay que dejar claro que luchamos por objetivos diferentes, ya no por las vacaciones más largas y más costosas de Europa como pasó, ya no por los consumos exagerados comprando lo que no necesitábamos, ahora hay que luchar por salvar los puestos de trabajo en primer lugar y el resto es secundario y vendrán ligeras mejoras si nos esforzamos lo suficiente, si sabemos aprender a caernos y levantarnos cada vez que haga falta.
Se acabó exigir más de lo que somos capaces de aportar, se acabó trasladar mis problemas personales a la empresa como si esta tuviera la culpa de mis decisiones personales erróneas, se acabó pensar que otros están ahí para solucionar los problemas pero yo solo tengo que ir y cumplir un horario.
Las caídas de empresas que parecían dioses desde 2008 en España demuestra que nadie está a salvo y que para que el barco flote todos debemos remar y en la misma dirección y encima con actitud positiva o contribuiremos a que algunos se caigan y no sean capaces de levantarse y tendremos que remar entonces nosotros más todavía por tener uno menos aportando.
Algunas empresas cuando las cosas han ido bien han proporcionado buenos dividendos a todos y buen patrimonio a los máximos responsables, si ahora admitieran errores pasados quizás su equipo estaría más dispuesto a remar y a intentar caerse y levantarse cuantas veces haga falta, pero siempre el reconocimiento de errores por delante, porque muchas empresas se habrían salvado si hubiesen llevado mejores políticas o estarían algo mejor con una mayor dosis de prudencia, siempre hay que tener armas por si vienen malos tiempos.
Lástima que parte del poco ahorro actual de los españoles sea por miedo, es una pena que las decisiones no sean por otros parámetros mucho más lógicos y realistas al igual que en algunas empresas.
No hay sitio para los inválidos sociales que exigen mucho pero no aportan nada o muy poco, ahora sí que se sabe la diferencia entre estar ocupado y ser productivo o rentable. Este grupo de cara duras que han vivido del cuento del sueño de la abundancia se acabó, de momento en la parte privada y si algún día somos capaces se acabará en la parte pública que es donde sigue el desastre ya que un país donde el 36% mantenemos al resto de la población no tiene todavía la salida a la vista. Tampoco hay sitio para los desnutridos mentales que solo se quedan con lo tóxico en la grabadora cerebral.
Para aprender a caerse y levantarse sin suicidarnos ni cargar culpas a otros ajenos es preciso saber transformar noticias negativas abundantes en exceso en acciones positivas en el día a día, esto es un arte pero o se hace o no habrá salida. Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra sí.
Y ojo tan peligroso como dejarse llevar por un exceso de noticias negativas de tantos cenizos no dispuestos a caerse y levantarse es creerse lo contrario, que algunos ven espejismos donde no los hay y plantean tiempos de solución de esta época muy cortos que para nada están basados en pruebas concretas y concluyentes y esto tampoco es bueno para tomar decisiones, hay que encontrar un equilibrio aunque ahora sea muy complicado. No olvidar no obstante que el esfuerzo y el sacrificio son los mejores antídotos del desánimo y esto hay que inyectarlo ahora en nuestro equipo. Como dice la famosa frase: la tristeza no se llora, se supera.
Que los concursos de acreedores hayan crecido más de un 30% en 2013 con el año anterior después de 6 años de caída puede significar que estamos ya tocando fondo pero nadie sabe a ciencia cierta cuanto tiempo estaremos ahí o si faltaba otro poco para llegar al verdadero y profundo fondo a finales de año.
Pero una empresa se planifica con los ingredientes actuales y a corto plazo según están ahora las cosas y por ello la capacidad de resistencia y persistencia es más importante que nunca, si somos capaces de ganar nuevos músculos que antes no necesitábamos pero ahora sí, será sin duda una de las cosas que más nos ayudarán a sobrevivir a corto plazo para salir reforzados a medio plazo.
Y todo esto desde la dirección de la empresa hay que vivirlo junto al equipo, sin disimulos ni maquillajes, la realidad se debe conocer ya que la forma de comportarnos y comunicarnos determinará el éxito o fracaso de todo el equipo, solo el ejemplo arrastra como si fuese una ola gigante o un huracán.
Y comparativas ahora más que nunca con nosotros mismos, la pregunta debe ser estamos mejorando como seres humanos y profesionales en comparación a lo que éramos hace 1 año? Competir sí, pero antes conmigo mismo, como dicen los japoneses al kaizen o mejora continua, o como hace un ciclista cuando hace contrarreloj varias veces el mismo recorrido para ver cuando tarda menos luchando contra sí mismo. Las energías gastadas en pensar demasiado en otros se nos restan para mejorar internamente y eso es malo.
No es momento de muchas comparaciones con otros de los que nunca se sabe la situación exacta y si no comprobemos la larga lista de sorpresas habidas en estos últimos años en España con empresas emblemáticas y todopoderosas desaparecidas o a punto de hacerlo que parecían invencibles.
Y en estos tiempos todos los que están en las empresas son importantes, hasta en la fórmula uno el que cambia la rueda puede determinar el éxito o el fracaso y en ciclismo el que arregla un pinchazo igual.
Lamentarse y culpar al exterior de todo además de cobarde crea un sentimiento de vergüenza por lo que realmente somos a la larga, es mejor el sentimiento de culpa por el error cometido, al menos nos permite rectificar y aprender y cultivaremos el saber caernos y levantarnos con mayor naturalidad.
Me despido como siempre deseando mucho éxito a los preparados y esforzados y muchísima suerte a los mediocres y comodones porque lo tienen casi imposible con unas frases para su reflexión:

-Si alguien va cuesta abajo no necesita motivación para ir más deprisa, lo que necesita es educación para cambiar su destino.
-Si no te gusta lo que te sucede, cámbialo, tú no eres un árbol.
-Definición de problema: recurso indispensable para crecer.
-Leer sin reflexión es como comer sin digestión.
-Si me traes un problema ya tengo dos: el que me traes y tú mismo.
-Cuál es la diferencia entre la escuela y la vida? Que en la escuela primero aprendes la lección y luego te ponen a prueba y que en la vida primero te mandan la prueba y luego aprendes la lección.
-Esclavo solo es aquel que espera a que alguien venga a liberarlo.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA.
Blog: www.josecarrascolopez.com

QUE SENTIDO TIENE MI EMPRESA?

Lo primero que debemos preguntarnos si queremos encontrarle un significado a porque tiene que existir una empresa como la nuestra en un mercado es que finalidad cumplimos en el mismo ya que sin responder a esta pregunta claramente nos va a resultar muy complicado poder pasar a redactar nuestra visión, misión, cultura y valores.
La empresa realmente añade valor al mercado o soy un mero intermediario que encarece un coste para el cliente final sin aportar valor adicional alguno?
Tener clara la finalidad nos va a servir de ayuda además para explicar mejor a todos los componentes de nuestro equipo porqué tenemos derecho a estar en el mercado o mercados elegido/s y porque vamos a poder competir en el mismo con las mínimas garantías de éxito.
Muchas empresas pasan por la vida como muchas personas, en realidad no viven, sino que sobreviven y esta diferencia es fundamental para tener clara una estrategia de negocio y por lo tanto objetivos y políticas adecuadas para alcanzar estos.
Tener clara la finalidad de nuestra compañía nos permitirá ejercer un liderazgo afectivo que es el paso previo para alcanzar un liderazgo efectivo y esto es clave hoy día para que el equipo funcione al 100%.
La finalidad o razón de ser de una empresa tiene que producir necesariamente valor para otras partes de la cadena del mercado o no tendrá mucho sentido a largo plazo.
En cualquier empresa primero se produce el éxito a nivel interno y luego se traslada al éxito externo y si el personal no tiene claro porque existe la empresa en el mercado es difícil llegar a ello juntos.
También nos guiará para eliminar toda información que nos llegue y no nos sirva para nada ya que contradice nuestra filosofía del porqué estamos ahí, evitaremos que entre en nuestra mente toda información negativa que solo destruye y nos perjudica.
Saber con claridad el sentido de nuestra empresa nos permite competir primero con nosotros mismos por mejorar y así no perdemos energías pensando demasiado en otros ya que esto nos resta potencia para seguir nuestro propio camino.
Así mismo otra ventaja de tener muy claro el porqué tenemos que estar ahí como empresa es que nos va a permitir separar claramente lo urgente de lo verdaderamente importante ya que esto es un gran problema en las pymes y más hoy día que al tener menos personal nos come el día a día y no salimos de este círculo tan peligroso posponiendo siempre lo más importante que es por otra parte lo único que nos garantiza tener futuro.
Otro aspecto no menos relevante de tener clara la razón de ser o finalidad de una empresa es que da mucha más importancia y más sentido a la labor que cada uno de los componentes de la misma hace y esto motiva y empuja a cualquier equipo ya que evita ignorar a algunos miembros del equipo que podrían sentirse muy frustrados por pensar que su parte del trabajo no se valora.
En un entorno como el actual con tanto ruido, tanto experto en todo que opina sin datos, tanta negatividad y noticias donde la mayor industria es la de la corrupción y donde hay demasiada información totalmente irrelevante, tener clara tu existencia es vital para no estar confundido todo el día.
La finalidad de una empresa es una declaración de compromiso con una filosofía que justifica y exige tu presencia en el mercado, que te define para que luego no seas incoherente, aquí en este caso lo que digas y hagas tiene que ser exactamente lo mismo o no servirá para nada dicha declaración.
Una finalidad es algo tan profundo que no se puede estar cambiando como si fuese algo variable, es algo muy serio que debe permanecer en el tiempo porque como dice la famosa frase: la paciencia es amarga pero su fruto es dulce. Si está bien definida la finalidad no tiene porqué tener fecha de caducidad.
Una empresa con una clara razón de ser es más creíble, hace más fácil que la gente se comprometa con el proyecto, define algo común por lo que todos vamos a luchar sin dar bandazos ni esfuerzos individuales carentes de sentido, cultiva la involucración de todos y potencia el trabajo en equipo.
Si tenemos una finalidad clara es más fácil trasmitir nuestra marca, empezando por los nuestros a nivel interno y continuando con la parte externa que verá y sentirá la autenticidad de la marca.
Y por otra parte si no nos definimos nosotros ya lo hará nuestra competencia y como es lógico será mucho peor y más difícil de rectificar.
La finalidad ayuda a centrar al equipo, a que no se disperse y por lo tanto a que no se diluyan los esfuerzos inútilmente, reduce la complejidad a la hora de entender mejor a una empresa y permite una mayor concentración en las cosas realmente importantes y decisivas.
La cultura corporativa con su tremendo peso e importancia estratégica no puede definirse correctamente sin antes tener clara la finalidad que juega nuestra empresa en el mercado, no podremos definir correctamente la visión ni la misión si antes no hay un porqué y para qué existimos en el mercado y que le vamos a aportar al mismo para justificar nuestra presencia.
En cuanto a la parte importante, la de las emociones y luego los sentimientos internos, una buena definición de empresa consigue hacer sentir la marca que representamos, consigue orgullo de pertenencia y por lo tanto un equipo de personas dispuestas a dar ese plus que a veces diferencia lo normal de lo excelente.
Merece por tanto la pena hacer un buen análisis del mercado y definir con contundencia pero con claridad y sencillez una buena definición del porque debe tener cabida nuestra compañía.
Las terribles distracciones y desviaciones que sufren muchas empresas en estos momentos tan turbulentos con cambios bruscos, modas pasajeras y adivinos de tendencias de cristal fino se pueden evitar recordando en más de una ocasión una buena definición de nuestra empresa.
A los elementos cambiantes y variables de nuestro entorno hay que contraponer muchas veces la estabilidad de una mágica definición que siempre tenderá a ayudarnos en los múltiples momentos actuales de confusión. Así mismo no perder de vista nuestra finalidad nos puede salvar en muchos momentos como los actuales de las corrientes de pánico colectivo que para nada nos van a servir salvo para perjudicarnos más todavía.
Merece la pena invertir un tiempo en preguntarnos la finalidad o motivo existencial de nuestra empresa ya que después nos servirá en múltiples facetas de nuestra actividad diaria y sobre todo para los momentos clave de reflexión a la hora de tomar las decisiones adecuadas.
No tener clara la razón de ser es como ir por la vida sin un nombre, nos resultaría imposible poder hacer nada sin identificarnos y sin embargo hay muchas empresas que no saben identificarse en el mercado.
La identidad de una empresa es como nuestro carnet de identidad, algo único y que nos diferencia del resto de las compañías, que nos da permiso para estar en el mercado de forma ética.
Sigo cada vez más convencido de que alcanzarán el éxito los preparados y voluntariosos y deseándoles mucha suerte a aquellos que no tienen ni lo uno ni lo otro porque les va a hacer muchísima falta.
Como siempre me despido con unas frases que nos hagan reflexionar a todos y por si sirven de ayuda a alguien:

-El miedo entra por la puerta de la empresa, pero el talento sale por la ventana.
-Cuando el mundo pierde el tiempo discutiendo si el vaso está medio lleno o medio vacío, se olvida de lo importante que es rellenarlo.
-No se te paga por la hora, se te paga por el valor que aportas en esa hora.
-Los pocos que hacen son la envidia de los muchos que solo miran.
-Tus decisiones son la pluma con la que escribes tu destino.
-Saber hacer pasteles no te capacita para abrir pastelerías.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA
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PORQUE LLEGARON MEDIOCRES A PUESTOS DE RESPONSABILIDAD?

PORQUE LLEGARON ALGUNOS MEDIOCRES A PUESTOS DE RESPONSABILIDAD? 09-2013.

Una de las cosas malas de las épocas doradas de la economía es que algunos mediocres llegan a puestos de responsabilidad que mientras todo va bien nada predice futuros problemas pero en cuanto cambia el ciclo económico se ve enseguida la incapacidad de estos para cambiar y adaptar su empresa a la nueva época de cambios (que no cambios de época como ellos piensan).
Todos hemos vivido primero y sufrido después situaciones con personas que llegaron a ocupar puestos que les quedaban muy grandes, que eran incapaces de aportar el valor necesario en cuanto cambia el entorno.
Personas mediocres que siguieron modas y que crearon estructuras imposibles de soportar en cuanto cambia la tendencia económica, que no prestaron atención a la comunicación interna ya que la única urgencia era servir pedidos o despachar productos (que no vender) y con esa actitud nunca se ganaron la confianza de su equipo.
Los buenos resultados en las épocas siempre pasajeras de vacas gordas esconden fácilmente una gestión mediocre y chapucera ya que es como cuando uno se siente bien de salud y castiga a su cuerpo con todo lo negativo apareciendo posteriormente una enfermedad inesperada por abuso continuado.
Lo peor es que muchos directivos tras el cambio de ciclo tampoco han sido capaces de reconducir la situación de sus empresas, lo que demuestra su incapacidad para gestionar sus responsabilidades en diferentes momentos económicos del mercado y no han visto las nuevas oportunidades que la nueva situación siempre propicia.
Multitud de responsables han tomado decisiones equivocadas como por ejemplo invertir en las ventas on-line descuidando la imagen de sus tiendas ya totalmente obsoletas y sus clientes se van a otros lugares donde se ha cuidado la imagen, por supuesto que hay que estar en el mundo on-line pero no a costa de abandonar el mercado tradicional que sigue siendo mayoritario en muchos sectores.
La imagen que tienen los consumidores es la suma del aspecto de las empresas y como les atienden en los puntos de venta más si consultan en el mundo on-line, por eso no pueden estar en contradicción ya que todo lo que sea incoherente recibe un castigo por parte del mercado.
El éxito fácil como ocurrió en España durante varios años seguidos tiene un gran inconveniente y es que es un mal maestro porque impide cambiar y transmite que tenemos el control de algo que no va seguir siendo igual y para lo que quizás no estemos preparados.
Todas las empresas en la época de bonanza nos vimos atrapadas en el problema de no encontrar gente realmente buena y contratamos más por abarcar el aumento de trabajo que por el criterio profesional de escoger gente con las actitudes necesarias para dar un excelente servicio al cliente y tomar decisiones adecuadas. A la hora de poner a alguien en un puesto de mayor responsabilidad se optó en muchos casos por gente no preparada para tal reto y eso después se paga muy caro ya que no estamos usando la meritocracia sino quitándonos de encima un problema a corto para crear otro después.
Cuando se producen grandes crecimientos en cortos periodos de tiempo en las empresas siempre se nos deteriora a medio plazo la calidad, la excelencia en el servicio al cliente y esto se paga a un alto precio.
Otro efecto psicológico muy perjudicial es mirar más al pasado porque era bueno que al futuro que intuimos complicado pero no queremos reconocer y es tan sencillo como entender porque un parabrisas de un coche es más grande que un retrovisor y es que hay que mirar más ampliamente hacia delante que hacia atrás.
Es increíble que algunos responsables no escuchen para nada al mercado, ni lo que más aprecian ahora los clientes, ni lo que ofrecen ahora algunos proveedores, ni las nuevas oportunidades de negocio con nuevos proveedores y nuevos productos así como nuevas formas de comercializarlos.
También es muy perjudicial la actitud de prepotencia y soberbia alcanzada por el éxito pasado y esto es muy difícil de reconducir ya que si pensamos que los éxitos son gracias a nosotros y la actual complicada situación es por la coyuntura, nunca vamos a reconocer los síntomas del problema que solo nosotros mismos podemos cambiar, pero claro para tomar decisiones diferentes, antes hay que reconocer las áreas de mejora que podemos implantar y eso es reconocer que hay cosas que no estábamos haciendo bien lo que es duro viniendo de éxitos pasados.
Otro grave problema es que la falta de humildad en cualquier cargo con responsabilidad en una empresa impide el aprendizaje, pues se cree que ya lo sabe todo y que esta situación no va con sus conocimientos como si no hubiese que estar aprendiendo de por vida si quieres gestionar bien una compañía.
En las buenas épocas entramos en una zona de confort, en una zona de comodidades, de mejoras drásticas económicas que nos crean nuevas obligaciones por subir un escalón al que además nos acostumbramos y luego no queremos renunciar hasta que a veces es tarde.
Muchos de estos mediocres llevan demasiado tiempo fuera de la primera línea, fuera de la realidad que piden ahora los clientes, y tampoco consultan a los que sí están ante el cliente todos los días.
Han dejado de aprender, han dejado de adquirir nuevos conocimientos, nuevas habilidades, es increíble que nunca asistan a seminarios, foros, cursos para ponerse al día, conocer otras personas con otros puntos de vista, leer revistas de su sector, diarios de economía, vídeos sobre gestión empresarial, estudiar libros actuales para ver las pistas de por dónde irá la gestión de empresas, uno se convierte en mediocre en el momento que pasa de todo aprendizaje porque cree saber demasiado.
Si queremos que nuestras empresas sobre todo las pymes funcionen mejor debemos identificar a todos estos mediocres que llegaron arriba por motivos diversos pero no los técnicamente correctos y o bien invitarles a salir de la compañía o recolocarles si es posible y su actitud lo favorece en otro puesto donde puedan aportar valor sin perjudicar la evolución de la compañía.
Gente que ha funcionado en la época dorada no quiere decir que esté capacitada ahora y por muy duro que esto sea las personas en la vida o evolucionamos o nos estancamos como paso previo al desastre para quedarnos obsoletos definitivamente.
En España hay y ha habido distintos tipos de empresas que en estos últimos 6 años se podrían clasificar en los siguientes grupos:
1. Las que han desaparecido dejando un hueco en el mercado aunque sea pequeño.
2. Las que han tenido que reducir plantilla con despidos para aguantar o reducción de salarios o las 2 cosas.
3. Las que han aguantado hasta ahora sin verse obligadas a hacer nada de los puntos anteriores pero que no tienen expectativas ni saben hacia donde ir ya que están muy debilitadas y bloqueadas.
4. Las que han aguantado hasta ahora sin problemas aunque no hayan crecido o muy poco pero que tienen expectativas, nuevos proyectos y por lo tanto muchas oportunidades y muchas posibilidades de salir reforzadas.
5. Una minoría que han crecido y van bien (muchas son empresas nuevas con innovaciones interesantes).
6. Las que se crearán ahora con los parámetros actuales y con las ventajas de saber la realidad actual y los costes actuales que serán menores que los anteriores y esto les dará cierta oportunidad.
En cualquier caso es obligación de todos los que tenemos responsabilidades en alguna pyme evitar la mediocridad de algunos y eliminar en la medida de lo posible tener personas que solo bloquean los cambios y no desean adecuarse a la nueva época y jamás verán nuevas oportunidades y si las ven serán incapaces de llevarlas a la práctica.
Me despido como siempre deseando éxito a los preparados y suerte a estos mediocres ya que la van a necesitar en grandes cantidades con algunas frases para nuestra reflexión:

-La tristeza no se llora, se supera.
-Por la calle de después se llega a la plaza de nunca.
-La mente es como los paracaídas, solo funciona si se abre.
-El potencial es un muelle, solo salta si lo activas.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
www.josecarrascolopez.com

NO DEJES QUE LA CORRIENTE ARRASTRE A TU EMPRESA: AGOSTO-2013.

Tras 5 años ya de caída de la economía española y según sectores con reducciones de mercado entre el 40 y 60% es muy fácil caer en la trampa de dejarse arrastrar por el rebaño, por la corriente como si no pudiésemos nadar o remar, como si no dependiera nada de nosotros mismos. Si solo hacemos ofertas porque las hacen otros, eso es dejarse arrastrar por la corriente.
Hay demasiado ruido negativo como dice una famosa frase: hace más ruido el árbol al caer que toda la selva creciendo y los medios de comunicación colaboran en estas distorsiones, como advierte un chiste sobre un matrimonio con la televisión puesta y le dice la mujer al marido: Manolo quita la TV que el perro se está deprimiendo con la programación.
Es ahora cuando debemos estar Activos y no paralizados, no nos hemos vuelto de la noche a la mañana paralíticos, simplemente miramos demasiado a la manada y hay que mirar también a otros lados. Además los que estamos en el mercado ahora con todo lo que se ha reducido, todavía tenemos poder de decisión y encima sabemos lo que ya sabíamos 5 años antes y lo mucho que hemos aprendido en este período de reducción de mercados.
Bueno hay datos reales, pero los hay de todos los colores y no podemos caer en dar por ciertos los argumentos que otros se empeñan en vendernos. Hay realidades positivas 5 años después como por ejemplo mejoras de las exportaciones, mejora del turismo y estamos un poco mejor en lo macroeconómico que hace 1 año o que hace 2 pero esto a nuestras pequeñas y medianas empresas no nos reporta nada y también hay realidades negativas que sí nos afectan más como que sigue creciendo la deuda pública, es decir España sigue gastando más cada día de lo que ingresa y eso sí nos afecta vía impuestos que ya nos han subido, que queda solo la mitad del mercado ahora de lo que había hace 5 años también es una realidad con la que tenemos que contar, que el crédito es escaso para un grupo numeroso de pymes españolas es otro problema real, que la imagen exterior actual de nuestro país de corrupción generalizada tanto por la mayoría de zonas de España como por distintos grupos tanto políticos, sindicales, patronales, empresas públicas, banca y otros y esto acabará pasándonos factura.
Pero también muchas pymes españolas se han sabido adaptar a las dificultades y gracias a eso siguen en el mercado y con muchas posibilidades de salir reforzadas y estar preparadas para crecer en el futuro, desde luego algunos en el sector privado sí hemos hecho los deberes y no como los que deberían dar ejemplo y disimulan para seguir recibiendo mucho más de lo que producen.
Es increíble que desde hace ya 5 años (lástima de tiempo desperdiciado) no hayan sido capaces los responsables de este país de cambiar la tendencia y reducir el tamaño real del sector público y además no es justo que se nos hayan reducido a la mitad los mercados a la parte privada (que mantiene a la pública) y sin embargo apenas se haya reducido dicho sector y en algunos casos extremos hasta han crecido todavía más con lo que la solución que han puesto es emitir constantemente deuda pública que financian además los bancos quitándonos recursos al sector privado. Es curioso como celebran todos los que viven de lo público cada emisión de bonos como si fuese una victoria y es que ellos piensan: bueno ya tengo para cobrar durante otro período de tiempo, en vez de pensar como hacemos en nuestras empresas o en nuestras casas que debo adecuar el gasto a los ingresos actuales y no a los que teníamos antes y menos a base de endeudarnos más, así solo retrasan pagar lo que se debe hoy en el futuro, pero esta no es la solución para recuperarnos. Además esto influye en un grupo de consumidores muy cercano al 40% que reconoce que podría consumir pero no confía en el futuro por estas nefastas políticas de provocar deuda injustificada. Y da la casualidad que ese casi 40% lo necesitamos las empresas españolas para que se recupere algo el consumo, pero por desgracia no depende de nosotros sino de aquellos que se dejan arrastrar por la corriente de los perdedores, de aquellos países que se han arruinado por gastar en la parte pública mucho más de lo que pueden.
Y es que si las personas fueran dinero habría mucho billete falso ahora para nuestra desgracia.
La diferencia entre ser una persona ordinaria o mediocre y una persona extraordinaria radica en dar algo más, algo extra, dar un plus y nosotros en el sector privado lo estamos haciendo pero el sector público no.
La excelencia casi siempre la alcanzaron aquellos que fueron contra corriente y ahora más todavía. Ser diferente en el mercado puede ser algo costoso, pero no serlo seguro que sale más caro.
Si al menos intentas hacer algo nuevo, distinto, tendrás más posibilidades que si te dejas llevar por la multitud.
Y es que si un camino es demasiado fácil, quizás no te lleve a ninguna parte o te lleve a la que no querías.
Es indudable que muchos han estado en el mercado por cuestiones solo económicas, de moda del momento, nunca les gustó lo que hacían y eso se nota demasiado, precisamente aquellos que se dejan arrastrar por la corriente son los que no disfrutan con lo que hacen. Y es que saber luchar es importante, pero saber porqué luchar es más importante todavía. En épocas fáciles como algunas pasadas cualquiera valía, pero ahora solo valen los realmente buenos, los que no se dejan llevar y dirigen ellos el barco.
Les recomiendo el libro de Manuel Pimentel titulado el decálogo del caminante, donde dice que hay un 60% en la sociedad de los llamados Zombis, aquellos que solo se dejan arrastrar por la mayoría, que no saben lo que quieren ni donde van, luego el 35% son turistas, que son irregulares, tienen buenos momentos pero luego se caen porque no son constantes, no están comprometidos ni con ellos mismos, van de un lado a otro siguiendo las modas del momento y solo viven a corto plazo y por último están los caminantes que son solo el 5% de la población y saben lo que quieren, como conseguirlo (estrategia) y tienen planes de futuro y objetivos y por supuesto son constantes y se preparan para todo ello.
Otra incongruencia en nuestra sociedad es que aceptamos invertir 20 años o más en el desarrollo de nuestros hijos pero no queremos invertir durante mucho tiempo en la empresa, queremos todo inmediato y por eso los japoneses crean empresas que se hacen grandes, porque se pasan 20 años invirtiendo en ellas y por supuesto los primeros años les dedican como si fuesen bebés toda la energía que tienen trabajando muy duro para hacer despegar su pequeña empresa. Aquí queremos siempre atajos y eso no puede ser.
Quizás tengamos que inculcar a nuestros jóvenes nuevas referencias porque las actuales no son válidas, y todo comienza con el sistema educativo correcto, ahí hay mucho que cambiar como el potenciar al que quiere y no al que no quiere y se aprovecha del sistema, porque se cree que el estado debe mantenerle aunque no aporte nada, ayudas sí desde luego en cualquier sociedad moralmente justa pero subvenciones o regalos sin nada a cambio es crear injusticia, porque unos se aprovechan de otros y cuando estos aprovechados son muchos forman una corriente que el resto de la población sufre viéndose arrastrada.
Faltan líderes de verdad, en la política, en las empresas, gente que no tenga esa ceguera intelectual, esa ignorancia que los árabes califican en varios grupos:

El que no sabe y no sabe que no sabe es un necio: evítalo a toda costa.
El que no sabe y sabe que no sabe, es un ignorante: instrúyelo.
El que sabe y no sabe que sabe, está dormido: despiértalo.
El que sabe y sabe que sabe es el verdadero sabio: síguelo.

Deseando como siempre éxito a los preparados y dispuestos al esfuerzo y mucha suerte a los mediocres, me despido con unas frases que nos hagan reflexionar al respecto:

Innovar es un riesgo pero no hacerlo es más riesgo todavía.
Los perdedores dejan que suceda, los ganadores hacen que suceda.
Quedarse en lo conocido por miedo a lo desconocido, equivale a mantenerse con vida pero no vivir.
No todos los ojos cerrados duermen ni todos los ojos abiertos ven.
O aprendemos a fallar o fallamos al aprender.
La inacción genera duda y miedo y la acción genera coraje y confianza, si quieres conquistar el miedo no te sientes en tu casa a pensar en ello, sal y ponte manos a la obra.

José Carrasco
Directo General FERSAY Electrónica.
www.josecarrascolopez.com

SABEMOS QUE NOS SOBRA PARA ALCANZAR EL ÉXITO?

No siempre para alcanzar el éxito tanto en el mundo educativo como en el profesional es cuestión de tener una serie de características determinadas que por supuesto son necesarias, pero muchas veces el problema no es lo que tenemos sino que lo tengamos en exceso por ejemplo y algo que en dosis moderadas o normales puede ser positivo se convierte así en algo negativo.
Cuando viajas mucho te das cuenta de que sobran muchas cosas en esta sociedad actual además de faltar otras como los valores que nos dejamos por el camino.
Ha sobrado y sobra avaricia y egoísmo en el mundo en general y más todavía en España y así nos hemos metido en este lío de economía maltratada que nos supone un importante retroceso del famoso estado de bienestar y un endeudamiento a largo plazo verdaderamente escandaloso.
Ha sobrado y sobra tratar de que la gente esté enfrentada contra la empresa y la empresa contra la gente cuando esto ya no tiene ningún sentido hoy día, ya que si queremos empresas que sobrevivan y puedan crear empleo para no tener 5 millones de parados hay que educar de otra forma y comunicar de otra forma para que la sociedad no vea a la empresa como algo negativo como así ha sido hasta ahora, la gente debe estar con la empresa y no contra la empresa y lo mismo la empresa con la gente y no solo con sus beneficios.
Sobra apatía, sobra resignación, sobra conformismo, las frases que se oyen en la calle son muy preocupantes, la mal llamada crisis que no es tal sino que es un cambio de época como consecuencia de nuestra comodidad en el continente Europeo de que otros fabriquen y trabajen duro para que nosotros vivamos mejor era una utopía y una solución demasiado cortoplacista y demasiado arriesgada para nuestro futuro, el ejemplo le tenemos bien claro en el sector textil que ha dejado algunas fábricas en China para emplazarse de nuevo en Portugal. En la calle la gente decía en 2009 ya saldremos de la crisis en poco tiempo y ahora sabemos que esto es para muy largo porque no volveremos a la situación anterior pero la gente se empecina en que sí, nadie quiere creer que esto es un cambio de ciclo brutal y que al igual que cayó el imperio romano y todos los imperios a lo largo de la historia, ahora Europa se hunde porque nos hemos equivocado de valores, nos hemos dormido, nos hemos acomodado y hemos sido demasiado egoístas.
Sobra soberbia, nos habían vendido la moto en muchas familias de que debíamos estudiar para ganar mucho dinero en lugar de enseñarnos a estudiar porque tener conocimientos es lo más maravilloso que hay para el ser humano, muchos jóvenes se creen que por acabar la universidad tienen más derechos que nadie y hay que pagarles una fortuna y eso, el tener títulos, solo es condición necesaria pero no suficiente. Cuantos jóvenes cuando se incorporan a la empresa, al menos en las pymes que yo conozco confiesan que la realidad no tiene nada que ver con lo que les han explicado, luego esta es la prueba de que no se les prepara para que sean buenos en la empresa sino solo para que lleven los títulos a la entrevista y esta es la prueba de que algo falla entre el mundo educativo, entre la formación y el mundo de la empresa, de la economía real y no especulativa.
En España hay 17,1 millones de empleos de 1000 euros brutos mensuales, que afecta al 63% de la población pero muchos de esos empleos (es cierto que no todos) no podrían ser mejor remunerados porque son trabajos dirigidos a mercados maduros o a sectores de bajo precio y cortos volúmenes de ventas, que no son como las industrias de mayor valor añadido donde sí da para más el sector y eso es porque falta crear empresas o transformar algunas que ya tenemos en empresas innovadoras y que pudiesen cobrar más por vender sus productos o crecer en mayores volúmenes y eso solo se hace con gente bien formada y que le ponga muchas ganas.
Habría que preparar a nuestra gente para que fuesen excelentes trabajando en equipo, excelentes haciendo sus tareas, excelentes en aportar ideas, innovaciones, porque solo creando valor añadido se puede alcanzar una buena posición y si la empresa alcanza una buena posición luego todos saldrán beneficiados.
No puede ser que se haga una encuesta y el 89% reconozca que la formación continua mejora las oportunidades de empleo pero luego el 74% de ese 89% no asista a curso alguno, esto es otra prueba de la sociedad tan comodona en la que nos hemos instalado y donde el esfuerzo no está por ningún lado bien visto.
La formación debe estar al día en línea con la realidad de las empresas actual y para ello todos juntos, profesores, alumnos, empresarios, autónomos y sociedad en general debemos cambiar nuestro lenguaje, nuestros argumentos y sobre todo nuestras convicciones ya que si el mundo cambia y nosotros no la batalla estará perdida. Y la formación debe conseguir erradicar la apatía, la comodidad, la pereza, la avaricia, la soberbia y saber controlar y gestionar nuestras emociones.
La formación debe enseñar a nuestros jóvenes que el éxito viene del esfuerzo, de la excelencia, de la ética, del trabajo en equipo, de la pasión, de la constancia y que trabajar es bueno y crear aún mejor y que la sociedad no puede continuar subsistiendo y ni siquiera puede avanzar si no se crean empresas sanas, responsables, que den un excelente servicio a los clientes lo que requiere de una gran dedicación, un cariño especial en todo lo que hagamos y que hay que saber adaptarse a los mercados porque estos están cambiando continuamente.
No se trata de que porque hayamos ido a la universidad nos den un empleo y hagamos lo mismo toda nuestra vida laboral, eso sería desastroso, solo evolucionamos ante los cambios y nuestra capacidad de adaptación y eso es vital para nuestro desarrollo personal y como sociedad.
Y hay que plantearse muy en serio como podemos hacer que nuestros jóvenes encuentren las palancas emocionales que les den toda la energía necesaria para superarse a sí mismos porque teniendo un porqué ellos mismos encontrarán el cómo.
Solo si se diseña un plan educativo desde la realidad del mundo actual de la empresa para que los jóvenes puedan entrar mejor en el mundo laboral y tener más posibilidades de éxito en él se podrán mejorar los resultados de las empresas que serán más competitivas y así crear empleos estables y bien remunerados para que todos estemos contentos, las empresas porque encontraremos buen personal, la gente porque se sentirá respetada y valorada en la empresa y la sociedad porque es la gran beneficiada vía impuestos de que las empresas funcionen bien. Pero para ello deben diseñar los sistemas educativos los expertos en formación y en el mundo económico y empresarial, fuera de toda política que solo lo contamina.
Quitar lo que sobra de nuestro sistema educativo y cambiarlo por valores tan firmes y necesarios como el compromiso, la ética, la humildad, la solidaridad y la superación entre otros conseguiría unos resultados espectaculares y contrario al actual fracaso escolar y al divorcio entre el mundo académico y el empresarial que por cierto solo interesa a unos pocos que ambos mundos estén enfrentados en lugar de trabajar en equipo cooperando.
Me despido con unas frases que creo confirman algunas de estas reflexiones:

La gota horada la roca, no por su fuerza sino por su constancia.
Nada sienta tan bien en la frente del vencedor como una corona de modestia.
El cambio tiene 3 etapas, en la primera es imposible, en la segunda es improbable y en la tercera es inevitable.

JOSE CARRASCO
GENERAL MANAGER FERSAY ELECTRONICA,S.L.
www.josecarrascolopez.com

SE PUEDE MEDIR LO REALMENTE IMPORTANTE EN LA EMPRESA?

A lo largo de la historia, el ser humano lo ha medido todo, territorios conquistados, recursos apresados y todo tipo de mediciones. En el mundo de la gestión de empresas tenemos indicadores para medir aparentemente todo y saber si los resultados son positivos y hay tantos indicadores que a veces nos marean más que ayudarnos.
Realmente los indicadores son necesarios para poder analizar y rectificar si procede situaciones que se nos escapan de las manos, pero realmente en estos tiempos donde lo más importante es el equipo humano y las ganas que este le ponga al asunto hay muchas cuestiones difíciles de medir e incluso algunas hasta pueden resultar contraproducentes para no deteriorar lo más sagrado, el equipo.
Es cierto que lo que no se mide no se puede controlar y lo que no se controla no se puede gestionar pero tampoco podemos estar obsesionados con medirlo todo al 100% en una pyme porque hay un importante componente humano al que le estamos pidiendo una enorme flexibilidad para adaptarse a los nuevos desafíos de los mercados y también nosotros debemos tenerla, por lo tanto lo mejor será buscar un equilibrio en este como en otros muchos aspectos de la vida de una pyme y priorizar midiendo aquello que sea realmente más importante a nivel estratégico.
Las grandes empresas cuentan con más posibilidades de tener complejos pero eficaces sistemas de medición porque cuentan con los recursos necesarios y porque ya se sabe que la empresa grande puede enterrar algunos errores pero la pequeña y mediana empresa es enterrada por ellos, así que debemos simplificar en todo lo posible los indicadores clave que serán aquellos que afecten más a la calidad y excelencia que le brindamos al cliente y a cómo creamos verdadero valor en nuestro mercado.
Como es lógico medimos para poder interpretar lo que está ocurriendo, para tomar decisiones o sea medidas concretas cuando algo se nos desvía de nuestras variables, para definir la necesidad de introducir cambios a corto o medio plazo tanto en la gestión del día a día como en la estrategia futura, y por todo esto una empresa se debe preguntar que debe medir, donde es conveniente medir, cuando hay que medir, quién debe medir, cómo debemos medir, cómo se van a comunicar los resultados y quién va a revisar y hacer el seguimiento de los indicadores a medir para conseguir nuestros objetivos.
Es especialmente importante medir todo lo relacionado con el mercado, clientes, tecnología que usamos, procesos internos, formación, crecimiento, estrategia, inversiones,etc.
Las empresas que solo tienen indicadores financieros cometen un grave error, porque estos son la consecuencia y no el fin del resto de indicadores de gestión que preceden a los puramente financieros, y especialmente en la pymes son importantes factores como la productividad, la calidad orientada hacia el cliente, la eficacia, la eficiencia, el grado de satisfacción de los clientes, productos suministrados por pedido, incidencias, retorno de los mailings enviados a clientes, resultados por visita o llamadas efectuadas a clientes y todo esto tiene un gran componente voluntario del equipo humano. Por lo tanto tan importante o más como usar indicadores y medir las cuestiones clave para nuestra supervivencia presente y futura es que el equipo esté dispuesto a dar el máximo y esto ya es más complejo de medir porque las personas tenemos altibajos y sufrimos cambios en nuestro comportamiento dependiendo de lo que sentimos.
Cuantas veces habremos oído a gente decir respecto a la caída de ventas de la empresa donde trabaja aquello de no es mi problema, pensando estúpidamente que eso no les afecta, cuando ahora por la grave situación que vivimos resulta que todo afecta a todos.
O aquellas famosas frases de si yo hubiera hecho algo distinto, si yo hubiera aprendido nuevas cosas, si yo hubiera sabido interpretar la verdadera importancia de mi trabajo dentro del equipo pero casi siempre estos pensamientos llegan tarde y es obvio que es producto de un grave error de percepción de lo que es una empresa porque nunca nos enseñaron en el sistema educativo lo que es realmente una organización y cómo tiene que hacerlo para sobrevivir en un entorno muy duro habitualmente y ahora todavía más.
Muchos españoles han usado la tontería del “y yo más” y han estado más preocupados de ver si ganaban más que la media o más que otros que no eran de su agrado, en lugar de preguntarse de donde sale, cómo produzco yo lo que le cuesto a la empresa incluido dejar una parte de beneficio para que esta pueda continuar invirtiendo o guardando algo para los malos tiempos o los imprevistos.
He conocido muchas empresas donde se remuneraba bien a la plantilla, algunas continúan en el mercado, pero muchas otras han desaparecido porque se habían pasado de listos, habían tenido 2 años seguidos muy buenos y habían disparado sus costes de personal enormemente y eso nunca tiene marcha atrás porque la gente no suele admitirlo de buen grado salvo excepciones en culturas de empresa donde se mide lo conveniente pero donde se es prudente a la hora de diseñar los presupuestos y se es transparente a la hora de concienciar al equipo de que el dinero viene del cliente como consecuencia de una labor que requiere de mucha dedicación y mucho entusiasmo para conseguir la excelencia.
A veces los ejemplos de la propia sociedad sobre lo que se mide o no, sobre lo que se realza como importante o no son patéticos, ya sabemos que para el último casting de gran hermano hubo 70.000 voluntarios y alguno dispuesto a pagar por entrar en la rueda de la mediocridad o que se dedica más tiempo en los telediarios y en la prensa a gente que sale de la cárcel que a gente verdaderamente meritoria. Sin ir más lejos en un importante diario nacional en su edición del fin de semana sale como ganador un señor que era el preso más antiguo de España y como perdedora una mujer increíblemente inteligente y culta con un currículum alucinante como hay pocos que ha sido expulsada de un partido político seguramente por ser demasiado inteligente y esto es una prueba más de lo mal que medimos en la sociedad y este error no nos lo podemos permitir en nuestras organizaciones por lo que insisto en saber medir solo lo verdaderamente importante y saber diferenciar entre mediciones para conseguir el éxito operativo (más que ver con el lado humano) y mediciones posteriores financieras (las consecuencias de lo anterior) para ajustar algunos parámetros pero teniendo claro siempre las prioridades a la hora de medir y juzgar los resultados.
Separemos a nuestras organizaciones del mal ejemplo en indicadores y mediciones que se hace en nuestro país, como el aumento de la deuda pública desde 2007 hasta 2011 del estado español en un 83% (en plena crisis) o el de las autonomías en un 125% en el mismo período. Y lo que es más grave en el mismo 2011 el estado subió el endeudamiento en un 14% y las autonomías en un 22% y además aumentando el nº de funcionarios en 33000 en el estado y en 201.000 en las autonomías y todo en plena crisis. España es el país de la Unión Europea con el mayor gasto regional sobre el PIB, es decir en términos llanos el país donde más se gasta en comparación a lo que producimos estando 5 puntos por encima de las regiones alemanas, un país bastante más rico que España. Por lo tanto mientras no reduzcan este estado y estas autonomías tan desproporcionadas que tenemos no saldremos de esta situación porque es como si nosotros en nuestra empresa tenemos el triple de empleados que los necesarios para satisfacer las necesidades de nuestros clientes y esto no hay quién lo soporte.
En conclusión debemos ser muy coherentes en nuestras empresas con lo que medimos y saber diferenciar lo importante de lo que es una consecuencia, y tener en cuenta que hay factores psicológicos y emocionales en nuestro equipo muy difíciles de medir (como la apatía, el pesimismo, la pasión, el optimismo ,etc) que afectan muchísimo a los resultados que seamos capaces de conseguir y en esto es mejor estar en buena sintonía con el equipo dando siempre buen ejemplo porque hoy día más que un buen liderazgo hay que tener un buen equipazgo y usar los indicadores para lo justo y necesario sabiendo diferenciar muy bien indicadores de salud empresarial de indicadores-consecuencias como los puramente financieros.
Me despido como siempre con algunas frases interesantes para el mundo de las pymes:

Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son.
El mundo recompensa antes las apariencias de mérito que al mérito mismo.
Si estás ausente durante mi lucha, no esperes estar presente durante mi éxito.
La falla de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes.
Saludos y buenos negocios para todos.

JOSE CARRASCO
General Manager FERSAY electrónica,s.l.
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