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La trampa de los provisional (permanente)

En un entorno tan Vólatil, Incierto, Cambiante y Ambiguo (VICA) y en un momento en que a todas horas estamos escuchando que todo es provisional y que nada es definitivo corremos el riesgo de perder el norte, de abandonar el verdadero propósito de nuestra compañía, de perder de vista la Visión con todo lo que eso puede perjudicarnos.
Es cierto que no podemos hacer previsiones con la precisión de momentos más estables, pero eso no quiere decir que no las hagamos y nos dejemos arrastrar por la corriente.
Ya se sabe que los únicos peces que van corriente abajo son los que están muertos.
Cuanta más incertidumbre hay es precisamente cuando más hay que trabajar una buena estrategia basada en análisis rigurosos del entorno y de nuestras fortalezas o debilidades, así como de nuestras oportunidades y amenazas, el famoso DAFO o FODA.
No vale usar como excusa el ambiente tan revuelto para dejar las responsabilidades de marcar la dirección a nuestro equipo que es lo mínimo que espera de su líder.
Que ahora tengamos que dar pasos más pequeños no significa ni mucho menos que no tengamos objetivos claros a medio plazo, podemos dar saltos pequeños, pero para acabar consiguiendo un avance importante.
Si vamos abandonándonos y solo gestionamos el día a día según nos venga y estamos todo el día escuchando ruido negativo, unas veces justificado y otras no, perderemos el rumbo y un barco que no sabe a donde va estará a la deriva o dando círculos en lugar de navegar correctamente hacia un objetivo claro y motivador.
Cualquiera sabe navegar en días de calma, pero el que de verdad sabe de navegación es aquel que sabe sortear las tormentas y las adversidades.
Provisional empieza por P como Parche y es que al final es eso, un simple parche, pero nunca una solución definitiva.
Que algunos objetivos empresariales tengan que retrasarse es lógico, que algunas prioridades las hayamos tenido que cambiar también, pero eso no quita para seguir unos nuevos planes (y flexibles) que nos vayan proporcionando los cimientos sobre los que construiremos nuestro futuro.
Si nuestra gente pierde la ilusión, si el equipo no tiene ya una referencia y solo les estamos gestionando en lo provisional acabarán tirando la toalla, por eso no podemos dejar de visualizar la meta a la que nos hemos propuesto llegar, quizás algo más tarde tras este año maldito y quizás dando unos rodeos no previstos pero nunca renunciando.
Estar permanentemente en lo provisional es una contradicción enorme y sin sentido.
Algunas cosas serán provisionales, pero nunca podrán quedarse ahí demasiado tiempo.
Tampoco renunciemos a nuestra historia, a nuestros valores, a lo que nos trajo hasta donde hoy estamos y a todo lo que nos hizo sentirnos orgullosos.
Las proyecciones tienen que seguir existiendo y siendo recordadas en nuestra empresa y por muy flexibles que tengan que ser deben ser el faro que nos ilumine, que nos aporte algo de claridad en medio de este tsunami actual.
La filosofía de nuestra compañía, su finalidad, razón de ser o propósito, su visión, misión, valores, objetivos y estrategia no pueden convertirse en provisionales.
La gestión del corto plazo y el día a día nunca fue motivo para no disponer de un rumbo claro y bien señalizado que nos sirva de indicador para medirnos a nosotros mismos.
Cuando se viven estas épocas tan turbulentas, tan saturadas de infoxicidad, es la parte emocional y más concretamente la inteligencia emocional la que juega para que la balanza se incline más hacia un lado u otro y por lo tanto la que determina el destino de la compañía, es la parte psicológica la que necesitamos ahora más fuerte que nunca.
Usemos el talento interno, la comunicación positiva y la actitud adecuada para combatir toda la basura emocional que recibimos del exterior en estos momentos de tanta mediocridad y decadencia y luchemos con la esperanza de salvar a nuestra empresa de la quema generalizada y aportemos nuestro pequeño granito de arena para acallar tanto ruido injustificado y tratar de mejorar algo nuestra herida sociedad.
El legado que podamos dejar en la sociedad será sin duda algo que permanecerá y que llevará nuestro sello personal y esto combate y destruye lo provisional.
Deseo mucha suerte a los que solo viven en lo provisional porque la van a necesitar a kilos y muchos éxitos a los que a pesar de todo no pierden el rumbo y la pasión.

-Lo que ayuda a la gente ayuda a las empresas.
-Los perdedores dejan que suceda, los ganadores hacen que suceda.
-El destino reparte las cartas, pero eres tú quién juega la partida.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA
Blog: www.josecarrascolopez

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¿Tenemos al equipo alineado o disperso?

Uno de los problemas más frecuentes hoy día con tanta información y tanto cambio tecnológico, social y económico en las pymes es lo que siempre hemos llamado perder el norte, o sea perder el foco en lo realmente importante.
No es fácil lidiar en el día a día con gran cantidad de tareas y responsabilidades sin perder la concentración y estar todos alineados en torno a objetivos comunes, valores comunes y una visión, misión y estrategia bien definida y clara.
El mercado da bandazos, nos hace confundir modas con tendencias y el nuevo entorno digital nos hace perder el centro y el equilibrio en algunas ocasiones.
A veces da la sensación de que el exceso de tecnología nos hace perder nuestro modelo de negocio y sin esto estamos perdidos ya que cualquier cosa que pensemos estará equivocada si olvidamos el concreto posicionamiento que queremos tener en el mercado.
Esto explica porqué muchos emprendedores jóvenes muy preparados tecnológicamente fracasan con su nueva empresa al no saber con precisión cuál es el modelo de negocio que tiene cabida en el mercado y en qué se diferencia del resto así como cuanto valor aporta realmente al cliente su propuesta de marketing.
No se puede perder la visión global del mercado y de nuestra empresa y debemos ser conscientes de que la vaca sagrada es la estrategia y no podemos dejarla de lado.
Quizás nos confunda el pensar que porque tengamos mucha actividad tenemos que haber conseguido grandes objetivos y en un equipo disperso no tiene porque ser así.
A veces sucede que todo parece importante pero luego a la hora de la verdad nada es tan esencial como parecía y nada contribuye tanto como pensábamos a los resultados a pesar de haber estado muy ocupados.
Por eso es conveniente recordar las cuestiones vitales que guían nuestra empresa como la Visión, Misión, Valores, Estrategia y Objetivos y repasarlos periódicamente con nuestro equipo y asegurarnos de que no hay dudas ni desviaciones por descuido.
Es fácil divagar pues nuestros pensamientos muchas veces corren más que nuestros serenos razonamientos.
Se necesita un entrenamiento constante y un plan de formación permanente que nos garantice tener al equipo alineado en torno a los objetivos y asegurarnos de que las fuerzas no se están dispersando demasiado o conseguiremos desmotivar a los nuestros ya que no hay nada tan desagradable como trabajar duro para descubrir que íbamos en la dirección equivocada.
Hay momentos especialmente delicados en las empresas que nos pueden hacer caer en la trampa de la dispersión como son cuando hay empleados nuevos (hasta su acoplamiento al equipo debemos hacer un seguimiento constante) o cuando queremos realizar cambios comerciales ante el cliente, cuando ponemos en práctica una innovación o cuando nos conviene un cambio de rumbo por haberse movido todas las fichas del mercado y no poder quedarnos paralizados.
Otra buena forma de intentar centrarnos como equipo es preguntarnos con cierta periodicidad que valor real estamos generando en el mercado y sobre todo si este es apreciado o valorado por los clientes.
También el hecho de estar descentrados tiene que ver con meternos en una rutina que solo nos lleva a la famosa zona de confort, es decir nos acomodamos a una serie de rutinas en el día a día que hacen que gestionemos nuestro negocio de forma totalmente inapropiada para la estrategia que diseñamos anteriormente. Y por desgracia en esta zona no se crece ni se evoluciona sino que nos vamos quedando estancados.
El estar distraídos o dispersos además tiene otras consecuencias negativas como son olvidarnos de cuáles son nuestras ventajas competitivas actuales que no serán las mismas que tiempo atrás pues esto es algo vivo, con movimiento propio que el mercado nos obliga a vivir como una gran constelación que es.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los distraídos porque la van a necesitar y muchos éxitos seguros a los que se preocupan de centrar su negocio centrando a su equipo con unas frases para nuestra reflexión:

-No se puede confundir la verdad con la opinión de la mayoría.
-Si un hombre no sabe a qué puerto navega, ningún viento le será favorable.
-El verdadero triunfo de las armas está en aquellas que no se disparan.
-Hacer la cosa correcta es más importante que hacer algo correctamente.
-La preocupación es como una mecedora, te mantiene ocupado pero no te lleva a ninguna parte.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
Blog: www.josecarrascolopez.com