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¿Como volver a analizar el nuevo escenario económico?

Se nos han roto todas nuestras previsiones que habíamos planificado para 2020, el calendario está en blanco pendiente de demasiadas variables, la estrategia ya no vale, el último análisis DAFO tampoco, los objetivos ya no valen porque ahora solo hay uno que es sobrevivir y no va a ser poco con las consecuencias de la pandemia.
Es cierto que la historia de la empresa sí que nos vale y mucho, pues aquellas compañías con trayectorias sólidas tendrán más facilidades para obtener créditos y ayudas de sus proveedores y también aquellas que tengan un equipo humano potente y unido tendrán menos problemas con el personal en un momento tan difícil emocionalmente.
Pero la gestión del día a día ha cambiado y los que estamos en permanente estado de alarma somos los responsables de las empresas, viendo y analizando cada nueva noticia que va saliendo, cada estudio, cada previsión y cada posible cambio de tendencia.
Si se reactiva una parte de la economía como el comercio en Mayo, es previsible que no tengamos suficientes clientes hasta por lo menos el mes de Julio ya que será un proceso lento, el consumidor no irá salvo urgencias a las tiendas y se lo tomará con calma.
Hay algunas certezas con las que podemos contar ahora salvo nuevo cambio radical en la evolución de la pandemia, entre otras las siguientes:
1. Un % de comercios entre el 15 y el 20% ya no abrirán cuando podrían hacerlo. Esto puede tener cambios según zonas y sectores, pero la media andará cerca.
2. Se nos vienen encima nuevos costes por la compra de material sanitario y las medidas de prevención para protegernos a todos en el lugar de trabajo.
3. Todo el calendario de 2020 ya no vale, habrá que hacer uno nuevo y flexible.
4. Sin clientes no hay futuro, o les ayudamos (al menos a los que merezcan la pena) o cerraremos nosotros, hay que trabajar más que nunca en equipo con ellos.
5. El Hogar se ha vuelto el único refugio más seguro y todo lo que hay dentro ha adquirido más importancia que nunca, hay que pensar que podemos ofrecerles a los consumidores para mejorar su vida en casa.
6. Los objetivos de 2020 olvidados, ya que solo habrá una fase de recuperación y otra de estabilización.
7. No éramos el centro del mundo, la naturaleza sí que lo es, ella puede vivir sin nosotros, pero resulta que nosotros sin ella no.
8. Los primeros 4 meses desde que se reanude la actividad van a ser decisivos para que se pueda seguir sobreviviendo o no, hay que anticiparse en lo que se pueda para que la apertura sea desde el minuto uno a tope y ser proactivo.
9. Los nuevos proyectos y crecimientos tendrán su oportunidad en 2022-2023 ya que habrá dos fases muy claras, la primera será recuperar el oxígeno y poder respirar y esa nos llevará hasta final del año 2020 (y siempre que no vuelva la pandemia claro está) y el 2021 será el año de la consolidación y de nuevas eficiencias.
10. El paro según varias previsiones serias estaba en el 2019 en el 14,1% de la población activa, en 2020 acabará en el 20,5% y en el 2021 en el 17,3%, es decir que el consumidor no va a tener posibilidades de volver a gastar o invertir lo mismo que antes de la pandemia hasta el 2022, por eso es cuando se podrá despegar y superar las cifras que teníamos previstas para 2020, pero antes será difícil.
Sin duda hay y habrá algunas certezas más, pero con estas seguro que tendremos que contar y no olvidarlas en ningún momento para no cometer errores.
Pero lo más importante ahora es contar con salvar el máximo de empleos posibles y salvar los máximos comercios y pymes posibles ya que no hay que olvidar que el 98,6% de las empresas en España, son comercios, micropymes y pymes y que por lo tanto si queremos salvar la economía habrá que salvar el tejido que hay y luego ya se podrán hacer planes para mejorar ese tejido a medio plazo.
Es el momento de demostrar que las empresas son éticas y son imprescindibles para que exista el estado de bienestar que todos queremos, pero nunca nos acordamos de donde salen los recursos económicos y salen sobre todo de los impuestos que pagamos las empresas, sin empresas no hay país próspero.
Deseo a todo el mundo mucha salud, fuerza y moral y vamos a por todas juntos.
-Pasión + Compromiso + Responsabilidad= Resultados Positivos.
-Unos ven caminos, otros solo muros.
-No hay atajos a ningún lugar al que merezca la pena llegar.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA, S.L.
Blog. www.josecarrascolopez.com

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¿Carreras de vallas para las pymes y comercios?

Estamos en una fase donde vivimos cada día con sobresaltos y nuevas acciones continuas que impactan en los mercados y que aparte de que no nos dejan margen para preparar bien cada cambio nos añaden confusión y dudas diarias.
Parece como si ahora la actividad de nuestras micro y pequeñas empresas (mayoría absoluta en España) fuese una carrera de obstáculos continuos sin casi tiempo para saltar una y otra vez hasta llegar a la meta que por cierto se va alejando a medida que nos acercamos a ella como si algo la moviese siempre hacia adelante.
Es obvio que la economía europea y sobre todo la española, están en una fase de gran debilidad, en parte por no ser competitivos y en otra parte por los problemas mundiales.
Ahora con la falta de suministros desde China por el nuevo virus si ya nos costaba conseguir los objetivos de ventas todavía será más difícil poderlo llevar a cabo, pues esta vez perderemos ventas, pero por falta de producto.
La mediocre política y el mal ambiente social penalizan al consumidor que decide no consumir, por miedo psicológico en parte y real y eso es otra valla difícil de saltar.
Es necesario un escenario más amable para los negocios y dejar de fomentar desde la educación y la política que todo lo malo que pasa en la sociedad es culpa de las empresas, aparte de ser una gran injusticia social ya que los autónomos, comercios y pequeños empresarios son los que más deben trabajar para poder seguir funcionando y encima todo son trabas, pegas y nuevos problemas para ellos.
Así el paro subirá de forma espectacular y luego toda la sociedad saldrá perjudicada.
Es necesario quitar obstáculos en lugar de generarlos si queremos que el tejido económico español no se convierta en un cierre constante de empresas que se están quejando de lo difícil que les resulta vender y encima tienen cada día más vallas que saltar en forma de nuevos problemas generados por el exterior y muchas veces también totalmente injustificados y manipulados intencionadamente.
Por desgracia muchas personas solo se acuerdan del empleo que tuvieron cuando ya lo han perdido en lugar de ayudar luchando por mantener el negocio sano y vivo.
Se necesita cambiar la psicología hacia los valientes que luchan cada día por abrir la persiana de su negocio y que pagan sus impuestos para contribuir a una mejor sociedad y ahora los jóvenes no piensan así por desgracia por estar contaminados con unas informaciones nada realistas. Ni España es país de grandes empresas (solo hay unas pocas en este apartado que juegan su propia liga) ni España puede tener más empleados públicos que el resto de países Europeos más ricos que nosotros como ya sucede.
Hay que dar ejemplo si queremos una sociedad sana desde arriba gestionando muy bien los recursos públicos para que luego todos los que tienen o ponen un negocio lo gestionen bien y las personas se gestionen bien en su propia vida privada.
Deberíamos inculcar en los niños y jóvenes el saber gestionar con ética y buenas prácticas los recursos que tengamos disponibles. Y que nada es gratis, todo tiene un coste y siempre alguien paga por eso que nos dicen que es gratis, por eso hay que saber valorar y usar cualquier recurso disponible que tengamos a nuestro alcance.
Dejemos de poner palos en las ruedas al mundo económico y en su lugar demos un empujón a todos aquellos que quieran invertir y esforzarse en generar actividad económica que generará empleo a corto plazo normal y a medio plazo de cierta calidad.
Ayudemos a mantener y aumentar el número de empresas y solo así tendremos una mejor sociedad y sobre todo menos problemas pues está demostrado que en las sociedades donde hay más gente trabajando hay menos problemas que en aquellas donde hay mucho paro y se generan más actividades delictivas y nada éticas.
Y mejoremos el sistema educativo para preparar a nuestros jóvenes a ser capaces de gestionar sus emociones, sus frustraciones y sus errores para que sean capaces de dar lo mejor donde vayan a trabajar o emprender, pero esto solo es posible si les inyectamos una alta dosis de realismo y dejamos de inyectar veneno y mentiras en contra de las empresas, no se debe generalizar nunca pues al igual que hay más cantidad de buenos empleados que malos, lo mismo ocurre con los que tienen pequeñas empresas, hay más buenos que malos.
Aquí una verdad como un templo que dijo Marco Publio Cicerón hace mucho tiempo y que nunca se nos debería olvidar:
-No tendremos una sociedad sana hasta que el pueblo sea culto, las leyes sean justas y los gobernantes sean honrados.
Parece que seguimos sin conseguirlo, pero la verdad es que ahora mismo nos vendría muy bien pues lo necesitamos más que nunca.

José Carrasco
Fersay Electrónica,s.l.
Blog: www.josecarrascolopez.com

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Sin calidad en el timón, barco hundido

Es cierto que la gestión de pymes en estos momentos no está nada fácil y que algunos factores externos están presionando muchísimo y castigando los márgenes de los negocios, como la bajada del consumo actual (salvo ocio y viajes) así como la sensación de caminar peligrosamente hacia una sociedad española low-cost y otros factores nacionales e internacionales dibujan un panorama de gran incertidumbre, pero quizás poco a nada podamos hacer por los factores externos aunque estemos vigilantes.
Algunas injusticias como las cargas fiscales que pagamos desde el comercio o desde las pymes y lo poco y mucho menos que pagan en comparación algunas empresas digitales es motivo para seguir luchando, pero esto no quita que dejemos de responsabilizarnos de lo que sí podemos controlar que son todos esos factores internos.
Se confunden muchas cosas ahora, por ejemplo se habla de “Políticas de Precios” cuando se quiere decir que se están reventando los mismos y eso no es ninguna política de nada ni ninguna estrategia, reventar precios lo hace cualquiera, no requiere de conocimiento, sino de desesperación y de devaluar nuestro negocio y por lo tanto de devaluarnos a nosotros mismos como profesionales convirtiéndonos en unos mediocres.
Nada vamos a solucionar dejando sin rentabilidad nuestras empresas y al revés vamos a ir en contra de un excelente servicio a nuestros clientes, pues para esto necesitamos buenos profesionales y eso no puede ser barato.
Otro tema del que se habla con mucha ligereza es la “Experiencia del Cliente” pero la mayoría no hace nada por completarla o mejorarla sino que se sigue en la gestión del día a día como siempre sin facilitar más la interacción con nuestros clientes, que a veces parece que molestan en lugar de agradecer su presencia o sus consultas que reclaman puro asesoramiento, precisamente uno de los principales pilares de la experiencia de compra y una de las ventajas del comercio en comparación a los puros On-Line.
La Experiencia del cliente va de adaptación al máximo a sus nuevas demandas y no tiene porqué conllevar siempre grandes inversiones, sino más creatividad y más ventajas para él a través de una mayor eficiencia en nuestra cadena de valor.
Otro tema que se percibe ahora es la falta de Liderazgo de la Dirección para priorizar las verdaderas oportunidades de negocio a medio plazo en detrimento del cortísimo plazo, se impone el día a día y por un lado los empleados responsables de iniciar y llevar adelante los nuevos proyectos huyen de todo lo que suponga más trabajo (solo al arranque del nuevo proyecto) y sus jefes son incapaces de saber priorizar en sus estrategias los cambios y las novedades necesarias para mejorar esa experiencia del cliente y con ello sus resultados a medio plazo.
Otros hablan de “Transformación Digital” eliminando siempre la primera palabra y acaban haciendo algo que casi todo el mundo hace que es digitalizar la empresa pero así es imposible diferenciarse y acabamos teniendo un mercado donde los clientes ven que la mayoría de empresas ofrecen los mismos productos, los mismos servicios y las mismas atenciones y así es imposible ganar cuota de mercado.
Y no olvidemos que una dirección de empresa que no obliga y promueve una formación constante de sus plantillas es imposible que pueda mejorar la atención al cliente respecto a sus competidores, si queremos ser los mejores antes debemos preparar un buen nivel de formación interna. O nos ponemos radicales y vamos a por mejoras diferenciadas para nuestros clientes poniendo objetivos con fechas límites y responsables de llevar adelante los retos o vamos a seguir con la “Quejitis Aguditis” que tanto nos caracteriza.
Estamos en unos tiempos en los que las Direcciones de las Empresas que se dejen llevar por el ruido del día a día, con sus pequeños pero continuos problemas y debilidades y no se pongan a trabajar en la diferenciación a través de nuevos proyectos o retos que nunca hayan hecho antes, lo van a tener muy complicado.
Los comodones que quieren seguir con lo de siempre y ya conocido son ahora los mayores enemigos de sus propias empresas y ponen en peligro a sus plantillas por falta de firmeza ante la negación de nuevas oportunidades y nuevos retos.
Ni la suerte les librará de ser eliminados del mercado a estos, mientras que los dispuestos a implantar nuevas cosas y aumentar valor para sus clientes se harán con el mercado. La paradoja será que alguno del grupo de eliminados encima dirá que aquel valiente innovador que ha triunfado ha tenido suerte. Se puede ser más soberbio y cínico?
-Acérquese lo más posible a sus clientes. Tan cerca, de hecho, que pueda decirles lo que necesitan mucho antes de que ellos mismos se den cuenta.
-Ningún mar en calma hizo experto a un marinero.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
Blog: www.josecarrascolopez.com