Aporta y da ejemplo o aparta y deja sitio

Hay multitud de previsiones alegando que cada vez habrá más trabajadores autónomos y la llamada nueva economía o economía colaborativa así lo demuestra, la mayoría de las empresas nuevas del sector tecnológico van en esta dirección, acuerdos con autónomos, trabajadores que se responsabilizan de su aportación pactada con la empresa y que solo dependen de su trabajo, eficacia y buen hacer.
Cada vez más se demanda en el mundo laboral de las pequeñas y medianas empresas personas no solo con títulos académicos sino con habilidades emocionales y madurez suficiente para poder formar parte de un equipo donde todos aportan y aquí las empresas deben realizar una labor casi desde la base ya que el sistema educativo no prepara a la gente para esto, sino que la preparación es mayoritariamente a nivel únicamente técnico.
Es frecuente la queja en las pequeñas empresas de que la gente no sabe trabajar en equipo y que los empleados no saben lo que cuestan realmente a la empresa y que no existe la sensación de tener que estar compitiendo en un mercado donde el cliente no perdona los fallos ni los sobrecostes por ineficiencias.
Parece como que no tenemos que aportar valor sino estar un determinado tiempo en la empresa y nada que ver la rentabilidad de unas personas con el tiempo invertido y este desconocimiento provoca conflictos en el equipo porque algunos no entienden la realidad en la que compiten y no desenchufan la era de estudios de la actual era laboral.
Hay que crear un sentido de aportación sensata y rentable y no vale fijarse tanto en lo que hacen los demás como sí hacer autocrítica de uno mismo y pensar que si no valemos para aportar lo suficiente acabaremos teniendo que apartarnos ya que no nos van a mantener los demás compañeros ni los clientes si no generamos el necesario valor.
El talento y la capacidad de aprendizaje son vitales para poder progresar en la carrera profesional pero solo si además de esto entendemos qué debemos aportar a una pequeña empresa (que son la gran mayoría en España) y donde solo la excelencia y la máxima calidad que le llega al cliente nos garantizará la supervivencia.
Por otra parte los cambios constantes y veloces actuales de los mercados requieren de gente abierta al nuevo aprendizaje y a la adaptación continúa de la empresa a su mercado, aspecto que no se entrena tampoco en el mundo educativo y por lo tanto otro reto a superar por las empresas.
Dentro del equipo aquellos que tengan mayores responsabilidades deben con su ejemplo guiar a los demás y animarles a seguir estas pautas para poder competir.
Nuestra cultura tampoco ayuda cuando algunas personas se dedican más a compararse y a recalcar lo negativo de otros en lugar de lo positivo y esto debe corregirse.
Hay que dar formación y apoyar a la gente por supuesto para que crezcan pero eso no es posible con los que tienen demasiados prejuicios y mediocridad porque no entienden lo que debe ser realmente una pequeña empresa compitiendo ferozmente en su mercado.
La actitud es clave para apostar por los empleados adecuados ya que se pueden enseñar algunas cosas pero no aquellas que deben partir de la voluntad de uno mismo y es que aportar suficiente calidad requiere de un cierto grado de autodisciplina y de esfuerzo voluntario porque tengo muy claro el sentido de mi aportación..
Se debería entrenar a la gente para que informe de las soluciones a los problemas que surgen en el trabajo y no solo que informen del problema en una actitud pasiva.
Si nuestra competencia es más activa que nosotros difícilmente podremos competir y por eso es tan importante que todo el mundo sepa el grado de responsabilidad que debe aportar para ayudar a que ese barco flote en un mar muy revuelto ahora.
De nada sirve hoy día tratar de esconderse, de pasar desapercibido en una empresa ya que es cuestión de tiempo quedar fuera de ese equipo, la mentalidad debe ser que debo aportar hoy y como podré seguir aportando lo suficiente mañana.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar a aquellos que se creen que ir a trabajar es pasar una jornada en un determinado sitio y muchos éxitos para los que saben que van a aportar valor sin distraerse con otras excusas y con unas frases al respecto:

-Yo tengo que…..en lugar de los demás tienen que……….
-A veces cuesta mucho más eliminar un solo defecto que adquirir cien virtudes.
-No hay atajos a cualquier lugar al que merezca la pena llegar.
-El éxito no es ni para los débiles ni para los que no se comprometen.


José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.

Creatividad: la escalera hacia el éxito

Estamos en un momento crítico donde los cambios en el mercado son constantes y donde unos se posicionan en el tablero de ajedrez que supone la estrategia de cualquier empresa y donde hay que leer cualquier cambio con mentalidad constructiva y sobre todo leer la letra pequeña, algo que no se nos da muy bien en nuestra cultura, donde se lleva más leer el titular y sacar conclusiones precipitadas y por lo tanto equivocadas.
Sin la información adecuada (y hay que seleccionarla bien porque hay demasiada y existe el riesgo de la infoxicación) es imposible generar acciones creativas coherentes que tengan la más mínima posibilidad de éxito en el mercado. E incluso suponiendo que tengamos la información adecuada hay que saber además interpretar la misma con el rigor, coherencia, objetividad y en el contexto adecuado. Solo con un análisis adecuado podremos hacer un diagnóstico adecuado como hace un médico y solo con un buen diagnóstico sabremos buscar relacionando situaciones nuevas fórmulas a aplicar.
Diferenciar entre moda y tendencia cada vez resulta más difícil y sin embargo es vital para saber que podemos hacer por nuestros clientes para sorprenderles agradablemente.
Hay que buscar un equilibrio entre los vaivenes continuos del mercado que por otra parte son imposibles de seguir al 100% o descarrilaremos y ser una empresa dinámica que se adapta constantemente a los movimientos del mercado y sobre todo a las necesidades de una sociedad que cada vez dispone de más opciones.
Es curioso el poco esfuerzo que se hace en algunas organizaciones para comprender las razones y los razonamientos de nuestros competidores y clientes y sin esto cualquier acto creativo puede fracasar porque no encaje en el tiempo o forma adecuada.
Todo el mundo está a la expectativa de nuevas ideas, de soluciones creativas que puedan aportar las personas que conforman la organización para no quedarnos atrás y avanzar.
Esto hace que las personas creativas tengan cada vez más valor en nuestras pymes pero tampoco abundan porque el sistema educativo del que proceden no solo no ha potenciado esta capacidad sino que incluso la ha aplastado según los expertos, es decir que no podemos esperar muchas personas creativas de la cantera que se va incorporando al mundo laboral y esto frena nuestro propio desarrollo.
Por otro lado hay que usar la creatividad sin demorar demasiado su ejecución o entonces llegamos tarde y ya el efecto de cualquier nueva idea no tendrá el valor que realmente buscábamos para adelantarnos a nuestros competidores, las decisiones deben ser por lo tanto rápidas y a la vez bien diseñadas, no podemos caer en la parálisis del análisis sino que debemos usar el criterio para cribar y elegir las mejores opciones.
Para crear una atmósfera creativa debe haber una base de confianza ya que solo esta anula al miedo a cualquier nueva iniciativa y ya sabemos que el miedo paraliza.

Ahora más que nunca las empresas exigen a su gente que use los dos hemisferios cerebrales, no te pagan por no usar ninguno ni tampoco por usar uno solo.
Todas las empresas necesitamos gente que aporte ideas (o aportas o te apartas y dejas sitio para otro, esa es la consigna ahora) y aporte soluciones y mejoras o nos paramos.
La creatividad es producir intencionadamente creaciones eficaces que beneficien a todos y para que sea intencionadamente debe ser voluntaria y libremente, así que la empresa debe provocar esa sensación en el clima laboral para que la gente sea proactiva.
Para que se produzca la creatividad antes debe haber preparación (formación adecuada) y gran capacidad de aprendizaje sobre todo relacional y cierto talento innato así como entusiasmo por contribuir y solo si llegamos a la creatividad podremos llegar luego a la innovación, algo que si no lo practicamos dejará obsoleta cualquier organización.
Al final la creatividad sirve para llegar a poner en marcha innovaciones que beneficien a todos y principalmente a los clientes y así diferenciarnos o destacar sobre otros más estáticos y acomodados que se quedarán irremediablemente atrás.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar para sobrevivir a aquellas empresas sin creatividad alguna y muchos y merecidos éxitos a aquellas empresas creativas, dinámicas que acaban produciendo innovaciones beneficiosas para todos y especialmente para sus empleados que de este modo alcanzan una cierta estabilidad laboral y con unas frases relacionadas:

-Todo lo que no entrenes, no lo podrás alcanzar.
-Cuando hay pasión, al éxito le cuesta resistirse.
-La cueva a la que temes entrar guarda el tesoro que buscas.
-El secreto para ser creativo es ser muy curioso.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

INNOVACION Y TALENTO: EL DIAMANTE DE LAS PYMES

En el contexto actual de movimientos tectónicos y terremotos en los mercados y con el cambio como algo ya constante en el día a día de las organizaciones el santo grial equivaldría a conseguir innovar más y mejor que la competencia y no puede sobrevivir ninguna empresa sin inyectar la dosis necesaria de innovación.
Por lo tanto la pregunta es ¿Cómo llego a la innovación? Y sobre todo como llego a que se convierta en algo natural y se incluya en la gestión del día a día?.
Antes de llegar a innovar hay que dar una serie de pasos muy importantes como son:
1. Actualizar los conocimientos sobre el entorno tan inestable que tenemos, analizar los aspectos geopolíticos, tendencias, ambiente social, nuevos avances tecnológicos, modas, economía, cambios en las leyes, etc.
2. Actualizar los conocimientos de marketing y gestión empresarial en el mundo digital y a ser posible a nivel internacional no solo de mi zona de influencia.
3. Observar a los clientes y sus preferencias y entender cómo van cambiando su forma de comprar, interactuar y pensar hacia el consumo.
4. Reflexionar sobre cómo puedo diferenciarme y salirme del rebaño para sorprender al cliente haciéndole ver que hago algo diferente que los demás no le ofrecen.
5. Observar lo que hacen otros mercados distintos al mío por si hay algo que podamos replicar con ciertas garantías de éxito.
6. Involucrar en la formación a toda la plantilla y pedir sus opiniones por si hay alguna idea aceptable y realista que podamos llevar a cabo.
7. Premiar el talento de aquellos que se comprometan con nuevas ideas que nos hagan modernizar y mejorar nuestra organización.
Lógicamente habrá más pasos a dar pero seguro que estos como mínimo los necesitamos y como es obvio para llegar a innovar antes hay que ser creativo y generar una atmósfera de creatividad en la propia empresa.
Y para que haya un atmósfera de creatividad en la empresa debemos conseguir ser una empresa curiosa, que todo lo analiza, todo lo cuestiona y todo el equipo tiene una mentalidad abierta al cambio y a la adaptación constante del entorno.
Y solo gente bien formada, bien preparada, comprometida y con una actitud proactiva dispuesta a ir siempre hacia delante podrá ser creativa y aportar las nuevas ideas que se deben convertir en innovación, recordemos que una innovación es una idea creativa llevada a la práctica.
Por otro lado hay que cambiar la política hacia el personal en las empresas sobre todo pequeñas para poder innovar, hay que castigar la inactividad y no el error del que intenta innovar, muchas veces hay que probar una nueva idea un tiempo pero si no funciona hay que buscar otra idea, no abandonar la creatividad.
Se trata de acertar más que tus competidores y no tanto de acertar al 100%, eso no es nada realista hoy día. La innovación sin acción es pura ficción, no hay que tener miedo al error por innovar, hay que temer al fracaso por estancarnos.
Otro aspecto crucial para poder innovar es dejar de vivir en el pasado y abrirnos a nuevas formas de llamar la atención de nuestros clientes.
Todo negocio por pequeño que sea puede innovar, hasta un taxista que dice ser un ingeniero en navegación terrestre y gracias a esa actitud tan potente se siente orgulloso de su trabajo porque dice que deja a los clientes más contentos que cuando los recoge para hacer el trayecto y así marca la diferencia.
La creatividad va después del aprendizaje y la capacidad de observación y tiene mucho que ver con la superación para no estancarnos y poder avanzar.
Toda idea probada funcione o no genera conocimiento y experiencia y nos sirve como aprendizaje para mejorar a la siguiente idea en un círculo virtuoso.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los que no practican la innovación en su empresa porque la van a necesitar y mucho éxito a los valientes capaces de probar nuevas ideas que mejoren la experiencia de compra del cliente con unas frases relacionadas:
-Para la innovación = ingenio + pasión.
-El talento que no se aprecia, se deprecia.
-Para poder crear antes hay que creer, solo si me lo creo funcionará.
-Sin formación no hay innovación.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

El cambio adaptativo como algo natural

Vivimos momentos de grandes y constantes cambios en la sociedad, en la economía y que afectan a todos los sectores del mercado y de forma cada vez más rápida y drástica.
Es imposible mantener viva una empresa hoy día sin tener en cuenta todo el contexto de acontecimientos que se producen a nivel social, económico y global.
Se dice que si a nivel personal flojeas serás incapaz de arriesgar lo más mínimo para adaptar tu empresa al contexto adecuado en cada momento.
Es triste ver como se agarra la gente al pasado y a lo conocido y descarta todo lo nuevo sin análisis alguno perjudicando gravemente a su negocio.
Incluso existe el efecto imitación y se trabaja los mismos productos y servicios que los competidores ignorando nuevas vías de negocio que podrían diferenciarlos y darles mejores márgenes, esto solo por no prescribir el producto diferente ante el cliente, es decir por pura comodidad aunque a nivel estratégico sea un grave error.
Hay que orientar la propuesta de valor de cada negocio y cada punto de venta a las tendencias de cada momento del consumidor que van cambiando ya que a su vez estos se adaptan a un modo de vida según cambia la sociedad pues también son víctimas de los cambios y lo difícil pero interesante es detectar estas tendencias.
Lo que se resiste persiste y rebelarse ignorando el cambio no sirve de nada.
Claro que para saber analizar tendencias, cambios y adaptarnos no se puede hacer solo desde dentro de nuestra empresa, hay que leer lo suficiente, contrastar opiniones con otros profesionales, ir a ferias, ver evolución de otras empresas y no solo de las locales, extraer lo que los clientes les dicen a nuestros empleados y analizar las reacciones de los clientes a nuestras iniciativas para ver si son las correctas o requieren otro enfoque.
A veces estamos más pendientes de lo que hacen o dicen otros que de la innovación y eso es una distracción fatal que no nos podemos permitir. Conocerlo todo sí pero sin dejar de gestionar y avanzar en lo nuestro.
También nos falta más reflexión serena en esta vorágine actual en los mercados y saber que preguntas nos debemos hacer ya que esto determinará nuestras decisiones. Deberíamos preguntarnos si lo que hacemos en el día a día nos lleva o acerca a nuestros objetivos?. Que lo urgente no nos nuble la vista para poder ver lo importante.
Con la actual infoxicación que hay por exceso de información es vital separar lo que nos debe influir de lo que no. Las políticas cortoplacistas tampoco ayudan a tener la empresa adaptada a la realidad de cada momento suponiendo otro factor de riesgo añadido, es obvio que ya no se pueden hacer planes a largo plazo como antes pero tampoco podemos tomar las decisiones correctas si solo pensamos en el próximo mes o trimestre.
Hay un viejo cuento cheroki que los indios contaban a sus nietos sobre dos lobos que todos llevamos dentro, uno se llama miedo y el otro confiar en mí y al final gana el que más alimentes. Tenemos que confiar en nuestras capacidades para adaptarnos ya que hay numerosas pruebas a lo largo de la historia de la humanidad que nos muestran que fuimos capaces de sobrevivir en entornos realmente complejos.
Lao Tsé dijo hace mucho tiempo que quienes sirven a la vida se adaptan a los cambios cuando actúan. Los cambios surgen de los tiempos, por eso quienes conocen los tiempos en los que viven no se comportan de manera fija, los caminos pueden ser guías pero no senderos trazados, los nombres pueden ser designados pero no etiquetas fijadas.
No es casualidad que actualmente se valore especialmente en las selecciones de personal la competencia de la flexibilidad a la hora de fichar a alguien pues las empresas se han dado perfecta cuenta de la importancia de esta faceta para la empresa.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar a los que se niegan a reconocer la cruda realidad y bloquean el cambio en sus compañías buscando mantener siempre lo mismo y muchos éxitos a los valientes que saben ir adaptando sus negocios a nuevas realidades y nuevas apuestas de futuro. Ahí van algunas frases para la reflexión sobre este tema:

– Ser víctima o protagonista depende de cada uno, las cosas suceden, es tu interpretación lo que marca la diferencia.
– En lugar de pensar que todo tiempo pasado fue mejor, debemos pensar que todo tiempo pasado fue anterior.
– Si exagerásemos nuestras alegrías como lo hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían toda su importancia.
– Nunca haríamos nada nuevo si quisiéramos la seguridad al 100% por anticipado.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Con formación permanente crecerás sanamente

Se acaba de publicar un informe oficial que asegura que la formación de las empresas en España se ha reducido en un 16% en el año 2016 con respecto al año anterior y que ya son 4 años de bajadas seguidos lo que sin duda es una mala noticia.
En España la inversión en formación ya es bastante inferior a otros países como Francia o Estados Unidos y ahora con estos datos la distancia seguro que se hará más grande.
Por otra parte los continuos y bruscos cambios que hay en los mercados requieren más que nunca altas dosis de aprendizaje para poder adaptarnos y poder competir lo que sin duda es una contradicción todavía más incomprensible para descuidar la formación.
Y además los costes de la formación hoy día son bastante más económicos y hay muchas más fórmulas y posibilidades que hace unos años. Tanto en cuanto a cantidad de eventos privados presenciales como a través de internet tenemos mucha formación gratuita.
Y también debemos tener en cuenta que los clientes cada vez son más exigentes y se requieren altas dosis de calidad en los servicios que les prestamos por lo que es otro motivo que refuerza la necesidad de inyectar formación en nuestras organizaciones.
Y otro cálculo que tenemos que tener en cuenta en las empresas es que normalmente contratar talento externo es más caro que formar y potenciar talento interno.
Es obvio que para que haya innovación y modernización en nuestras empresas hacen falta altas dosis de creatividad que solo pueden venir de un gran conocimiento de las tendencias que se imponen en los mercados y la formación ayuda mucho en esto.
Un personal mejor formado siempre será un personal más motivado porque se sentirá más seguro a la hora de tomar decisiones y aportará mayor calidad que acabará beneficiando al cliente y por lo tanto a todos los componentes de la organización.
El que las empresas sean más pequeñas no es motivo para renunciar a que el equipo humano adquiera más calidad y traslade mejoras visibles a los clientes y una de las ventajas principales de estas empresas que es la flexibilidad debe aprovecharse al máximo como un arma distinta a las de las grandes competidoras.
La alta capacidad de adaptación a los cambios del entorno solo podrá venir como consecuencia de una mejor preparación de las personas de la organización que al tener mayores conocimientos podrán valorar las estrategias a seguir más adecuadas.
Recordemos que la productividad no solo es hacer cosas, sino hacer las adecuadas y de forma excelente y esto a mayor formación del equipo más fácil resultará.
El tener más conocimientos nos reduce los niveles de inseguridad y temores y nos vuelve más eficientes y eficaces y esto es fundamental en cualquier empresa.
Otra ventaja de la formación es que nos permitirá delegar algunas tareas en nuestros colaboradores y así dedicarle nosotros más tiempo a lo realmente importante. La norma dice que antes de delegar hay que formar y que elegir bien lo que delego es un arte.
Otro aspecto psicológico muy importante es que para que el personal no se sienta estancado y se quede en la zona de confort es muy importante la formación, no podremos exigir mejores resultados sino formamos bien a nuestra gente.
Y luego está el orgullo de pertenencia a nuestra marca que será sin duda mayor cuanto más preparada se sienta la plantilla y esto acaba influyendo en el balance a final de año por mucho que no lo veamos ahí reflejado contablemente.
Y no olvidemos que todo lo que comunica nuestra empresa hacia el exterior es el reflejo de lo que realmente somos a nivel interno y la falta de formación influye directamente en la calidad de lo que trasmitimos como marca al mercado.
No se puede dar calidad a los clientes si antes no tienen calidad nuestros empleados.
La formación previene la vejez y la obsolescencia de nuestra empresa manteniéndola más joven y vigorosa y con más voluntad de renovación.
Solo las personas bien formadas tendrán confianza en ellas mismas y esto es clave para que se desarrollen y evolucionen dentro de la empresa.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar a aquellos que no practican la formación en sus empresas y muchos éxitos asegurados a los que apuestan por tener al día a sus profesionales con unas frases relacionadas:

-En el actual entorno más complejo se necesitan personas mejor preparadas.
-El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.
-Aprender no es obligatorio y sobrevivir tampoco.
-La calidad empieza y termina en los conocimientos que tiene una persona.
-Ser ignorante no es una vergüenza tan grande como no estar dispuesto a aprender.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

El gran descuido: La venta interna es anterior

Con la velocidad de los cambios actuales en el mercado todos estamos buscando continuamente mejorar nuestro posicionamiento, nuestro sitio ideal en el mercado y por eso ahora mismo renunciar a nuevos enfoques o nuevas ventas en nuestro negocio puede ser la muerte súbita.
Pero el principal problema para tener nuestro negocio al día no es solo estar convencidos los que tenemos responsabilidades sobre el mismo sino saber convencer y persuadir a las demás personas que deben llevar adelante los nuevos enfoques ya que vemos con demasiada frecuencia como ideas e innovaciones positivas a largo plazo para nuestro modelo de negocio no se llevan a la práctica por la dejadez de nuestros propios empleados que como todo ser humano prefiere la zona de confort de lo conocido y lo “presuntamente fácil” a lo nuevo y más rentable pero que requiere al principio de un esfuerzo de siembra como toda ampliación de negocio.
La venta interna se nos olvida con demasiada frecuencia y es imprescindible preparar el terreno antes tanto haciendo ver la oportunidad de negocio a nuestro equipo como la formación necesaria para afrontar con éxito una nueva línea de facturación en nuestra empresa.
Estamos asistiendo desde hace años y cada vez con más frecuencia a nuevos competidores que ocupan una nueva línea de negocios que en principio debería ser nuestra, pero que por dejadez y no hacer las cosas bien desde la Dirección hacia el resto de la plantilla nos quitan la merienda.
Así empresas ajenas a nuestro mercado directo hoy, aparecen y asumen negocios que siendo de nuestro mercado natural no solo nos quitan esa oportunidad sino que acaban perjudicándonos al meterse poco a poco con otros productos que sí son nuestra prioridad actual.
Las oportunidades son como los trenes de alta velocidad ahora, pasan muy deprisa y si no las cogemos estamos dejando un hueco que otros rellenarán y crecerán con ello siendo una auténtica amenaza para nosotros a medio plazo.
Aquellos que no se quieran molestar en aprender nuevas cosas y ampliar nuevas actividades en su negocio están condenados al fracaso y no tardando mucho.
Pretender dar servicios a medias al consumidor ya no funciona, ahora o das el servicio al completo hasta el final o estás dejando que otros ocupen esa posición y vayan al revés ampliando servicios al cliente final hasta que te sobrepasan.
Otra cuestión fundamental para las empresas es que si no eres capaz de cubrir todas las fases de las necesidades del consumidor desde el principio al final ellos mismos buscarán otras soluciones bien vía on-line o bien acudiendo a otras empresas donde sí les brinden toda la cadena de valor al completo y no solo perderemos a ese cliente sino que desviará a más gente al lugar donde encontró la solución a lo que él quería.
O aprovechamos las ventajas de ser los más completos para nuestros clientes o solo con otros argumentos no aseguramos la viabilidad de nuestro negocio, por ejemplo un negocio puede pensar que por su ubicación tiene cierta ventaja pero si obliga a irse al consumidor a buscar una solución ya no le vale de nada estar bien situado geográficamente.
Supongamos que una gran empresa que ahora solo tiene centros grandes fuera de las zonas céntricas de las ciudades acaba comprando una cadena de tiendas de otro sector y donde estábamos solos ya tenemos ahora un competidor enfrente, si no nos ganamos a la gente por dar más servicios que ellos nos harán mucho daño pero si no quisimos dar estos servicios y los queremos dar ahora ya es tarde pues el cliente se dará cuenta de que antes le ignorábamos.
Hay que mejorar por tanto los argumentos y vender bien antes a nivel interno toda la estrategia de los cambios y nuevas actividades que queremos afrontar o no funcionará.
Una de las pocas ventajas que tenemos las pymes al ser más pequeñas es la flexibilidad y capacidad de adaptación al cliente y si no aprovechamos esto estaremos dejando que otros competidores actuales o nuevos nos quiten al cliente.
Hacer ver a nuestro equipo interno siempre antes que necesitamos poner en marcha nuevas líneas de negocio para acaparar al máximo todas las necesidades del cliente como algo imprescindible para seguir teniendo un empleo digno es una labor prioritaria de la Dirección.
Solo con el equipo convencido y preparado mediante la formación necesaria que hasta nuestro proveedor seguramente nos la podrá facilitar se hará posible el éxito del nuevo paso a dar.
Hoy día con la gran cantidad de información de la que dispone el cliente negarle un servicio por poco importante que nos parezca es cavarnos nuestra propia tumba.
Confundir prioridades ante el cliente es letal, lo que nos parece ahora menos importante puede significar que vuelva otro día a por algo muy importante o que ya no venga más.
Hoy día no se puede retrasar nada porque el pez rápido se come al lento y como dijo Napoleón a sus hombres solo hay dos tipos de personas: las rápidas y las muertas a qué grupo quieres pertenecer?.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar a los inmovilistas, comodones, quejicas y ciegos por no ver la realidad del mercado actual y mucho éxito a los que sepan como cerrar el círculo para cubrir todas las necesidades del cliente actual con unas frases para su reflexión:
-Si no tienes espíritu de superación lo tendrás de estancamiento.
-Hay que empezar todo ya, nunca será el momento perfecto.
-O aportas más al mercado o te apartas tu solo del mismo.
-Nacemos todos emprendedores pero nos vamos acomodando.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Como gestionar la empresa con los terremotos del mercado

Saber gestionar nuestras pymes ahora nada tiene que ver con la relativa estabilidad de hace unos pocos años. Actualmente los mercados están en un continuo terremoto tanto en el plano económico, social y cultural donde todo se está poniendo patas arriba.
Estamos asistiendo a cambios tan profundos que no estábamos preparados para asimilarlos, cosas que en la vieja Europa dábamos como seguras ya no lo son como por ejemplo perder parte de las pensiones y el cobro del paro (Grecia) o despidos de miles de funcionarios (Grecia o Reino Unido) así como la salida de Europa de los ingleses y los sustos en las últimas elecciones de Holanda y Francia donde había gente dispuesta a abandonar la Comunidad Europea.
La profunda crisis que vive Europa y su modelo de estado de bienestar privilegiado en el mundo (por algo todo el mundo de los países pobres quiere venir aquí) ya no se sostiene y todos estamos preocupados ante la enorme deuda de España y la bancarrota de la seguridad social que pone en peligro las pensiones futuras (salvo las de los políticos) pero además a corto plazo.
Los continuos ataques terroristas en Europa y la debilidad económica por falta de competitividad ante China o Estados Unidos acaban por provocar todavía más incertidumbre.
Crece el empleo en España pero bajan los precios y márgenes de las empresas por lo que los salarios no pueden ser todo lo buenos que deberían. Y además en España sigue creciendo la deuda pública suponiendo esto subidas de impuestos a la parte privada lo que a su vez deja menos recursos para el consumo y reduce la clase media.
Y a todo esto hay que añadir la competencia on-line y nuevos formatos de empresas tecnológicas que ponen en peligro el mundo económico tradicional tal y como lo conocíamos hasta hoy.
Y también está prevista la creación de robots y el desarrollo de la inteligencia artificial que dejará más parados y unos pocos empleos bien remunerados de los que sacan adelante estas tecnologías lo que provocará más desigualdades en la sociedad.
Pero la historia de la humanidad demuestra que después de toda revolución hay una adaptación de una parte importante de la sociedad y otra parte que inevitablemente desaparece como empresa al no haberse adaptado a las necesidades nuevas de la mayor parte de la sociedad.
Las estructuras de las empresas deben revisarse y adecuarse eliminando todo aquello que no genere valor real y actual al mercado, es obvio que debemos ofrecer el máximo a nuestros clientes y sin grandes costes lo que significa posiblemente trabajar más y mejor y esto es un paso atrás en la mentalidad Europea en lo entendemos por progreso.
Veníamos de estar acostumbrados a pensar y trabajar de una forma muy definida y concreta que ya no sirve y hay que renovar o sustituir o incluso eliminar y eso no es fácil pero si conveniente.
Y no se trata solo del entorno digital que es una parte importante del cambio radical sino de replantearnos nuevas estrategias y nuevos modos de llegar al cliente para poder competir a base de cambios internos que todo nuestro equipo debe asimilar.
Y aquí aparece otro problema ya que los mensajes que recibimos ahora en la sociedad son contradictorios con la nueva situación real del mercado y no facilitan la comprensión de las personas al nuevo entorno, parece que algunos como ven seguro lo suyo se niegan a admitir la nueva realidad y la nueva dirección hacia la que va el mundo.
Por eso, una de las claves al gestionar nuestras empresas debe ser una comunicación interna muy potente para que nuestro equipo se de cuenta de la cruda realidad con la que nos toca vivir y solo así nos adaptaremos al mercado y podremos seguir compitiendo.
Lo que perjudica gravemente a las pymes son aquellos que siguen negando la realidad solo porque no les conviene individualmente, los que quieren seguir en la comodidad, los que tienen pereza y miedo a tocar las estructuras y filosofía de sus empresas.
Pero si tratamos de ser realistas sabiendo tener una visión global (lo local ya no sirve como referencia) y persiguiendo las tendencias que puedan instalarse en nuestros mercados podremos convencer a nuestra gente de que tenemos que diseñar nuestra empresa de nuevo para un entorno completamente diferente y quizás a corto plazo más duro para todos pero el reto merece la pena porque supondrá situarnos en el mercado con otro foco, otra identidad y otra imagen y eso hará que nuestra marca brille con luz propia.
Me despido como siempre desando mucha suerte a los que no vean la nueva realidad porque la van a necesitar y muchos éxitos a los que se atrevan a cuestionar todo y hacer una nueva empresa adaptada al nuevo mundo con unas frases para su reflexión:
-Nuestros hijos y nietos trabajarán en profesiones que hoy no tienen ni nombre.
-Cuando dejas de perseguir las cosas equivocadas, le das a las cosas correctas la oportunidad de encontrarte.
-Nunca debemos digitalizar el desastre, primero buena organización, estrategia clara y luego podremos estar en todos los canales.
-Todos hablan de dejar un mejor planeta a nuestros hijos pero nadie habla de dejar mejores hijos a nuestro planeta.
-Concédeme señor Serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, Valentía para cambiar las cosas que dependan de mí y Sabiduría para diferenciarlas.
-No es que no puedan ver la solución, es que lo que no pueden ver es el problema.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

El arte de gestionar emociones en la empresa

Estamos en la era emocional y por eso cualquier responsabilidad sea de liderazgo al dirigir personas, sea ante clientes para negociar temas comerciales o ante proveedores para negociar condiciones pasa por ser capaces de saber gestionar emociones, que no siendo nada sencillo sin embargo es muy rentable.
Saber gestionar los conflictos que surgen cada vez con mayor frecuencia dada la extrema velocidad de los cambios en los mercados es vital para que nuestro equipo internamente permanezca al máximo nivel y esté totalmente alineado.
A través de una buena gestión emocional podemos transformar limitaciones en posibilidades y aparentes problemas en oportunidades si le damos la vuelta necesaria ya que nuestra fe en el futuro determinará en gran medida nuestro presente.
Una gestión emocional positiva conseguirá además que todos creamos al 100% en nuestras ideas, en nuestra obra, en nuestro proyecto ya que las creencias de un equipo son mucho más potentes que las propias capacidades.
Cuando las personas están equilibradas emocionalmente el esfuerzo sale automáticamente, el esfuerzo lleva el cemento del amor, del cariño por la excelencia y el nivel de confianza entre unos y otros está en su máximo esplendor.
Una empresa con buena media emocional en su equipo consigue elevados niveles de productividad para poder competir en su mercado ya que forma parte del ADN de su propia cultura y valores el estar a tope en todo momento.
Crear una atmósfera equilibrada emocionalmente permite potenciar las mejores competencias actuales y más demandadas como la empatía y generar entusiasmo que es el combustible necesario para el equipo y eliminar o reducir la ira al máximo.
Hay que inculcar en nuestros equipos que debemos saber traducir la actual ansiedad general por las grandes incertidumbres, en retos a superar con nuevos enfoques y nuevas adaptaciones al entorno, convertir los numerosos riesgos externos en algo normalizado con lo que vivir pero sin dramas ni alteraciones innecesarias pues es el nuevo signo de estos tiempos actuales y afecta a todos, no solo a nosotros.
Además la mala calidad emocional produce efectos muy negativos tanto porque destruye al propio equipo como porque perjudica a la salud de todos y al estado anímico y puede llevar al derrotismo y a lo más negativo del ser humano que es tirar la toalla y renunciar. Así mismo un equipo emocionalmente inestable entra en la zona de confort y se instala en el conformismo permanente sin ver con suficiente tiempo el abismo por donde caerá.
Aparecen las diferencias entre los miembros del equipo y los conflictos estériles e improductivos, se realizan cazas de brujas buscando culpables en lugar de buscar soluciones y se rebela contra cualquier cambio o nueva propuesta.
Así que una de las mejores inversiones que podemos hacer en nuestras empresas es conseguir un equilibrio emocional que nos permita luchar pero con pleno sentido.
Por ejemplo las posibilidades de tomar buenas decisiones y avanzar o malas decisiones y empeorar nuestra situación depende en gran medida del estado emocional del equipo y esta es razón más que suficiente para ponernos las pilas en este tema.
Los sentimientos colectivos siempre fueron más potentes que los pensamientos y las acciones siempre fueron más efectivas que las ideas nunca puestas en práctica.
Un equipo en buena situación emocional creará más vínculos de orgullo de pertenencia a la marca y ya sabemos que antes de vender la marca al exterior hay que venderla y conseguir quererla interiormente.
Por otro lado un ambiente emocionalmente positivo desarrolla y potencia la creatividad y la innovación y ayuda a que los mejores talentos se luzcan en los momentos clave.
Y también debemos valorar que una estabilidad emocional nos hace sentirnos mucho más realizados (nuestra valía personal se asoma) y esto se traduce en un mayor rendimiento y optimismo muy necesario en estos momentos turbulentos de tantas incógnitas en el mundo donde nuestra influencia puede ser muy valorada por los demás.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los que no cuidan la parte más emocional de su organización porque la van a necesitar en grandes cantidades y muchos éxitos que seguro los tendrán a todos los que dan importancia a una buena salud emocional de sus equipos con unas frases para reflexionar sobre este importante tema:
-Eres como una obra de arte, no todo el mundo te va a entender, pero el que lo haga no te olvidará jamás.
-No pierdas el tiempo buscando un lápiz mejor, aprende a escribir mejor.
-Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo a que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas.
-Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no en el mismo molde.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

La iniciativa es lo único que te activa

Vivimos en una especie de tobogán por donde nos deslizamos demasiado rápidamente en el mundo de la empresa en estos momentos, eso dificulta que sepamos diferenciar si lo que hacemos es lo que más valor produce para nuestra organización o si invertimos el tiempo en tareas aparentemente urgentes pero que no son importantes.
Ante los veloces y continuos cambios del entorno una de las reacciones más comunes es dejarse llevar y no tomar la iniciativa, quedarse bloqueado y no actuar y eso nos va dejando fuera del mercado porque cada vez se nos ve y se nos nota menos.
Además cuanto más tiempo lleva una empresa en el mercado más acostumbrada esta a la estabilidad y patrones repetidos durante bastantes años y por lo tanto esta es una situación nueva, desconocida, fuera de la zona de confort, tan familiar y controlada.
La falta de iniciativa convierte a las empresas en enfermas crónicas mientras que aquellas que hacen un continuo diagnóstico del mercado y del mundo con sus tendencias claras siempre tendrán una estrategia adecuada y actualizada.
Hay una gran diferencia en el fútbol entre pasar el balón o quitárselo de en medio y eso mismo hacen muchas empresas, balones fuera desesperadamente sin medir las consecuencias de eso, no hagas tareas para quitártelas de en medio sino para producir excelencia y calidad y te lo reconocerán.
Lo que nos pase en cualquier negocio es consecuencia y viene provocado por nuestras decisiones, pero si nada hacemos ya estamos decidiendo pero negativamente.
La indecisión y las excesivas dudas nos van a llevar siempre por detrás en el mercado y por eso se hace imprescindible estar al día de todo lo que sucede en nuestro entorno tanto a nivel económico, regulatorio, sectorial, social y cultural y eso exige como es lógico un esfuerzo extra y constante, estar 100% al loro como dicen.
Y es que pensar no nos hace sudar pero exige mucho desgaste y es clave para el éxito, exige más esfuerzo que estudiar y es agotador pero imprescindible.
Hoy día la empresa debe ser como una gacela, elegante y rápida y necesita gente que piense con fundamento, que todo el conocimiento fluya por toda la compañía.
Por otra parte no tenemos ningún derecho moral a paralizar nuestra empresa por nuestras propias inseguridades personales, si no estamos preparados al menos busquemos buenos asesores y escuchemos sus propuestas para salvar nuestra marca.
Somos las personas las que tenemos que provocar que pasen cosas en las empresas y ahora esto debe hacerse con rapidez y constancia pues el mercado cambia, los gustos de los consumidores cambian, varían las formas de comunicar, de entregar, de recomendar, de presentar, de argumentar, etc.
Por otra parte no podemos perder la visión global para saber hacia dónde va el mundo, las tendencias casi nunca empiezan en nuestro barrio o en nuestra ciudad, suele venir como un meteorito de fuera, hay que testear por tanto lo que ocurre y como puede impactarnos o influirnos en nuestro negocio por pequeño que sea.
Para esto hay que salir fuera, practicar el Networking, estar en asociaciones, crear relaciones, asistir a eventos para conocer otros puntos de vista, otras opiniones, leer mucho y analizar las noticias generales y del sector, etc.
Hace muchísimos años que el excelente Peter Drucker dijo que dentro de la empresa solo hay costes, los beneficios están fuera.
Hace falta tener por lo tanto disciplina para mantenerse al día, esto es imprescindible, sin embargo la disciplina no entra por el aire acondicionado en las empresas, es una actitud y forma de actuar de la gente de éxito.
Una empresa donde se tiene iniciativa no envejece, su gente se mantiene en forma.

Y no olvidemos que cada vez nos cuesta más poner la máxima atención a todo lo que pasa en el mundo, a veces lo que vemos tan lejos acaba afectando a nuestro negocio, por eso hay que darse cuenta de que la atención es un músculo de la mente que debemos potenciar y cuidar, es la que establece la diferencia entre aprender o solo estar.
Me despido como siempre deseando suerte a los que carecen de iniciativa porque la van a necesitar y muchos éxitos que seguro conseguirán a los que mueven ficha y provocan mejoras o cambios con su actitud con unas frases para su análisis:

-No tema a la competencia, tema a su incompetencia.
-No se pueden tomar decisiones sin emoción, sin sentirlas.
-Por una idea pago 5 centavos, por su implementación pago una fortuna.
-Los ganadores son perdedores que se levantaron y lo volvieron a intentar.
-Si tus acciones inspiran a los demás a aprender más, hacer más y crecer más, entonces eres un líder.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Da el paso: diferencia entre error y fracaso

Las confusiones entre estos dos conceptos provocan múltiples problemas en las empresas y en las emociones de las personas y pueden perjudicar gravemente al buen desarrollo del negocio por lo que conviene saber separar ambas palabras y ambos pensamientos o afirmaciones demasiado rápidas y sin haber analizado con el detalle necesario cada situación. Los datos fríos pueden resultar muy peligrosos sobre todo si no se analizan bien.
En la actualidad la necesidad de cambiar, mejorar, transformar e innovar es continua y por eso hay más riesgos que nunca en las acciones que realizamos en el día a día de nuestra compañía.
Por todo esto todas las personas nos vemos sometidas a tomar decisiones que no siempre van a suponer un acierto del 100% a la primera y por esto mismo hay que separar errores que podamos cometer por el camino con el fracaso que sería la consecuencia de no hacer nada por avanzar.
El no permitir errores robotiza a la gente y jamás podremos exigir después iniciativa y hoy día es imposible que funcionemos bien si el equipo no tiene iniciativas propias.
Dicen los expertos que cuando el miedo entra por la puerta el talento sale por la ventana y si no queremos asumir ningún error crearemos una cultura del temor, del bloqueo en el personal.
Cuando el ritmo de cambios internos nuestros es menor al ritmo de cambios externos del mercado nuestro final está cerca y si queremos que nuestra gente acepte el cambio como algo normal para bien de todos, como lo van a hacer si tienen miedo?.
Otra cuestión imprescindible hoy día en cualquier organización es promover y exigir la colaboración entre las personas pero no se atreverán a colaborar de una forma sincera si tienen miedo de cometer errores. Otra habilidad muy necesaria hoy día es la curiosidad para detectar lo que pasa en nuestro entorno y detectar posibles oportunidades pero tampoco el personal estará por la labor si el clima no permite tener ni el más mínimo de los fallos.
Castiga la inactividad nos recomiendan pero no la iniciativa ni la innovación y por eso mismo no podemos reprimir a aquellas personas que se atreven a algo nuevo aunque fallen en el primer intento ya que puede que luego se pueda mejorar y se convierta en algo muy útil.
También pedimos flexibilidad y polivalencia a nuestro equipo pero ninguna de estas dos cosas se pueden llevar a la gestión del día a día si hay miedo a cometer el más mínimo de los errores.
Prácticamente no podríamos tomar decisiones si solo podemos hacer aquellas donde salga todo al 100% a la primera así que esto volvería más lenta a nuestra empresa.
Es decir, debemos aprender a que haya ciertos errores en las personas siempre y cuando al final la intención haya sido buena y no debemos comunicar nunca los fallos como si fuesen un fracaso ya que entonces se hundirá moralmente y eso es negativo para todos. Por supuesto nos referimos a errores no repetidos ya que no es malo tropezar con la piedra sino encariñarte con ella.
Muchas grandes innovaciones han salido adelante tras numerosos pequeños errores lo que pasa es que solo vemos el final de la historia pero no el camino largo y duro que hubo antes.
La gente no se hará responsable de aquello que le genere tensión si los fallos que tuvo se los hemos comunicado de forma incorrecta, hay que enfocarlo desde el ángulo de que debe mejorar aquello que no salió todo lo bien que debía. Al final un error es un como un problema es la desviación entre como se debería haber hecho algo y como se hizo y solo aprenderá nuestra gente si realmente se lo plantemos de forma correcta y sin crear menosprecio o resentimiento.
El fracaso es rendirse, es tirar la toalla, es renunciar a la acción y la toma de decisión, la inactividad o bloqueo sí es un fracaso porque es la falta de voluntad de alguien para hacer algo y el daño que se hace a una empresa es mucho sobre todo si afecta al cliente.
El fracaso es haber perdido toda esperanza de ser capaz de hacer algo con excelencia.
Por lo tanto el que lo intenta y le pone voluntad pero falla es un error y no se le puede plantear como un fracaso o el responsable final seremos nosotros mismos.
Por otro lado cuando hablamos de errores hay que tener en cuenta si nuestro personal recibe la formación suficiente y tiene los mínimos recursos necesarios para hacer bien su función ya que de lo contrario los fracasados seremos los responsables de la empresa y nadie más.
Se puede perder alguna batalla (errores) pero jamás se debe perder la guerra (fracaso).
Si alguien ve algo como fracaso solo le producirá emociones negativas y solo servirá para que se ponga a la defensiva y nunca asuma nada nuevo ni ningún otro reto. En cambio si se trata de un error o fallo se puede producir un aprendizaje muy interesante que servirá para que ante otros retos exista la posibilidad de corregir y mejorar evitando así nuevos errores.
Incluso se dice que el fracaso es el paso previo para llegar al éxito y que la zona de aprendizaje más radical está en nuestros fracasos parciales en la vida.
Pero al menos en nuestra gestión de empresas separemos el error del fracaso general y seguro que evitaremos muchos inconvenientes.
Me despido como siempre con unas frases para su reflexión y deseando mucha suerte a los que no diferencian el error del fracaso porque sin duda la van a necesitar y mucha suerte a los que saben separar y comunicar según cada caso sin mezclar ambos conceptos:

-El costo de equivocarse es menor que el costo de no hacer nada.
-Hoy en día no empezar es muchísimo peor que equivocarse.
-Si me caí es porque estaba caminando y caminar vale la pena aunque te caigas.
-Cuando uno pide que llueva no puede quejarse luego del barro.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com