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¿Como volver a analizar el nuevo escenario económico?

Se nos han roto todas nuestras previsiones que habíamos planificado para 2020, el calendario está en blanco pendiente de demasiadas variables, la estrategia ya no vale, el último análisis DAFO tampoco, los objetivos ya no valen porque ahora solo hay uno que es sobrevivir y no va a ser poco con las consecuencias de la pandemia.
Es cierto que la historia de la empresa sí que nos vale y mucho, pues aquellas compañías con trayectorias sólidas tendrán más facilidades para obtener créditos y ayudas de sus proveedores y también aquellas que tengan un equipo humano potente y unido tendrán menos problemas con el personal en un momento tan difícil emocionalmente.
Pero la gestión del día a día ha cambiado y los que estamos en permanente estado de alarma somos los responsables de las empresas, viendo y analizando cada nueva noticia que va saliendo, cada estudio, cada previsión y cada posible cambio de tendencia.
Si se reactiva una parte de la economía como el comercio en Mayo, es previsible que no tengamos suficientes clientes hasta por lo menos el mes de Julio ya que será un proceso lento, el consumidor no irá salvo urgencias a las tiendas y se lo tomará con calma.
Hay algunas certezas con las que podemos contar ahora salvo nuevo cambio radical en la evolución de la pandemia, entre otras las siguientes:
1. Un % de comercios entre el 15 y el 20% ya no abrirán cuando podrían hacerlo. Esto puede tener cambios según zonas y sectores, pero la media andará cerca.
2. Se nos vienen encima nuevos costes por la compra de material sanitario y las medidas de prevención para protegernos a todos en el lugar de trabajo.
3. Todo el calendario de 2020 ya no vale, habrá que hacer uno nuevo y flexible.
4. Sin clientes no hay futuro, o les ayudamos (al menos a los que merezcan la pena) o cerraremos nosotros, hay que trabajar más que nunca en equipo con ellos.
5. El Hogar se ha vuelto el único refugio más seguro y todo lo que hay dentro ha adquirido más importancia que nunca, hay que pensar que podemos ofrecerles a los consumidores para mejorar su vida en casa.
6. Los objetivos de 2020 olvidados, ya que solo habrá una fase de recuperación y otra de estabilización.
7. No éramos el centro del mundo, la naturaleza sí que lo es, ella puede vivir sin nosotros, pero resulta que nosotros sin ella no.
8. Los primeros 4 meses desde que se reanude la actividad van a ser decisivos para que se pueda seguir sobreviviendo o no, hay que anticiparse en lo que se pueda para que la apertura sea desde el minuto uno a tope y ser proactivo.
9. Los nuevos proyectos y crecimientos tendrán su oportunidad en 2022-2023 ya que habrá dos fases muy claras, la primera será recuperar el oxígeno y poder respirar y esa nos llevará hasta final del año 2020 (y siempre que no vuelva la pandemia claro está) y el 2021 será el año de la consolidación y de nuevas eficiencias.
10. El paro según varias previsiones serias estaba en el 2019 en el 14,1% de la población activa, en 2020 acabará en el 20,5% y en el 2021 en el 17,3%, es decir que el consumidor no va a tener posibilidades de volver a gastar o invertir lo mismo que antes de la pandemia hasta el 2022, por eso es cuando se podrá despegar y superar las cifras que teníamos previstas para 2020, pero antes será difícil.
Sin duda hay y habrá algunas certezas más, pero con estas seguro que tendremos que contar y no olvidarlas en ningún momento para no cometer errores.
Pero lo más importante ahora es contar con salvar el máximo de empleos posibles y salvar los máximos comercios y pymes posibles ya que no hay que olvidar que el 98,6% de las empresas en España, son comercios, micropymes y pymes y que por lo tanto si queremos salvar la economía habrá que salvar el tejido que hay y luego ya se podrán hacer planes para mejorar ese tejido a medio plazo.
Es el momento de demostrar que las empresas son éticas y son imprescindibles para que exista el estado de bienestar que todos queremos, pero nunca nos acordamos de donde salen los recursos económicos y salen sobre todo de los impuestos que pagamos las empresas, sin empresas no hay país próspero.
Deseo a todo el mundo mucha salud, fuerza y moral y vamos a por todas juntos.
-Pasión + Compromiso + Responsabilidad= Resultados Positivos.
-Unos ven caminos, otros solo muros.
-No hay atajos a ningún lugar al que merezca la pena llegar.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA, S.L.
Blog. www.josecarrascolopez.com

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¿Qué veremos cuando levantemos de nuevo el telón?

Nunca como ahora habremos tenido a lo largo de toda nuestra carrera profesional un grado de incertidumbre tan elevado ni un misterio tan profundo como el panorama que nos encontraremos cuando volvamos a nuestra actividad al 100%.
Cuanto pagaríamos por saber como será ese nuevo amanecer al ser incapaces de poder imaginar o valorar esta situación, ya que no solo es excepcional sino única.
Solo sabemos algunas cosas, como por ejemplo que la duración del parón será proporcional al daño económico y por lo tanto al cierre o a la presentación de concursos de acreedores de las empresas, pero eso depende de la evolución del virus únicamente.
Seguramente otra de las certezas que podemos tener es que cambiará nuestra forma de dar valor a cualquier cosa relacionada con la vida personal y profesional.
Y también hemos podido constatar que los recursos son limitados y que todo tiene un tope, por eso nos sentimos vulnerables ahora, porque nos creíamos intocables.
Otra verdad absoluta es que será la primera vez en la historia en la que veamos como toda nuestra agenda se ha ido al traste como si se hubiese quedado en blanco.
Y uno de los mejores recuerdos que podremos tener de este período tan cruel será sin duda la práctica real de la solidaridad de una parte de la población y de numerosas empresas que han sustituido el papel del estado en un momento crítico y han salvado numerosas vidas con su generosidad, otras han contribuido a disminuir el dolor sin duda. Solo desear que nunca se olvide lo que hicieron estas empresas españolas ya que los humanos somos dados a olvidarnos de algo tan importante como esta demostración real.
En una famosa escuela de negocios en 2019 se nos dijo que estábamos en un momento donde se imponían claramente las 3 Rs:
– Reventando los mercados.
– Reinventando los empleos
– Reivindicando una nueva sociedad.
Nunca fue tan cierto esto como ahora, así que felicidades para el autor.
Las dos primeras sin duda ya las tenemos aquí y habrá que ver las consecuencias que nos traerán, pero seguro que algo más de pobreza colectiva a corto plazo será una de ellas, un paso atrás en el famoso estado de bienestar que es más caro de lo que parecía.
La tercera será la única forma de acabar con los sistemas actuales de privilegiar a una pequeña parte de la sociedad que vive de lo público y muy bien por cierto pero seguro que nos costará algo más de tiempo y lucha para equilibrar sistemas y encontrar una nueva sociedad más justa para todos.
A partir de estas reflexiones surgen un montón de preguntas e interrogantes entre las que podrían estar las siguientes:
1. ¿Cambiaremos en algo como profesionales nosotros?
2. ¿Qué primeras sensaciones nos invadirán nada más subir el telón?
3. ¿Todo esto supondrá algún aprendizaje importante para todos?
4. ¿Cambiarán nuestras prioridades y lo importante tras la traumática experiencia?
5. ¿Cuántos cadáveres económicos veremos y cómo nos afectará anímicamente?
6. ¿Cómo será la reacción y el comportamiento del consumidor a la vuelta de este paréntesis y a que grado de flexibilidad nos obligará?
7. ¿Se le dará por fin el papel vital que tiene el mundo emocional en la empresa para poder sobrevivir y conseguir objetivos de forma ética?
Y nos haremos muchas más preguntas, pero estas estarán en la lista sin duda y otro aspecto que parece otra certeza tras este limbo donde todo parecía evaporarse es que cuando volvamos a empezar, el trabajo en equipo adquirirá una importancia tal que podrá marcar la diferencia entre las empresas que inicien la recuperación y las que se hundan.
O empezamos el nuevo ciclo más unidos que nunca y vamos todos a una o no habrá tal recuperación y el problema es que no tendremos mucho tiempo ni varias oportunidades, hay que despegar desde el minuto uno.
Algunas frases relacionadas con nuestra situación actual:
-Aplazar una cosa fácil hace que sea difícil, aplazar una difícil la hace imposible.
– El mundo es de Dios, pero se lo alquila a los valientes.
-Tan solo hay 3 grupos de personas, las que hacen que las cosas pasen, las que miran las cosas que pasan y las que preguntan lo que pasó.
-Por la calle de después se llega a la plaza de nunca.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA, S.L.
Blog: www.josecarrascolopez.com

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Mayo: ¿Como será este nuevo amanecer?

Que sociedad nos encontraremos será sin duda una de las claves al volver de este paréntesis infernal y ante el espejo de una nueva realidad.
Nunca volveremos a ser los mismos porque hemos visto atropellados nuestros aspectos psicológicos, físicos, emocionales y espirituales y como es obvio esto producirá cambios internos en nosotros mismos, unos más conscientes y otros inconscientes.
¿Cambiarán nuestras prioridades y sobre todo nuestros valores de nivel?, pues deberían, pero eso dependerá de cada uno y de su capacidad de análisis y aprendizaje adquirido.
Nos creíamos los reyes del universo, lo único importante y el centro de todo, pero esta bofetada nos ha puesto en la auténtica realidad, no era sostenible lo que hacíamos y el cómo vivíamos, así de simple. Nos creíamos intocables, superiores con tanta tecnología, nos creíamos seguros, nos pensábamos que solo teníamos derechos y queríamos recoger la cosecha sin haber sembrado antes.
Perdimos la atención y el foco en lo verdaderamente importante, permitimos que algunos aparatos electrónicos fuesen más imprescindibles que el afecto humano y sobre todo nos pensábamos que esa vida que llevábamos era sana, pero en realidad nunca lo fue, lo insostenible no puede ser normal y menos si queremos una sociedad más rica en calidad afectiva que en posesiones materiales y más rica en sostenibilidad ambiental y emocional que en falsedades y postureo.
En Africa hay en estos momentos una plaga compuesta de más de 80 millones de langostas que está arrasando las cosechas de varios países y que matará de hambruna a más de un millón de personas y eso es mucho mayor drama que el nuestro, pero siempre nos parece tan lejano ya que solo lo nuestro nos importa, el egoísmo hace también que una sociedad sea insostenible porque la supervivencia del ser humano siempre se basó en la cooperación entre pueblos en los momentos peores.
Debemos reivindicar y reinventar una nueva sociedad con la máxima urgencia posible donde desaparezca la mediocridad reinante y vuelva el esfuerzo, la ética y el valor real del ser humano por encima de cualquier otro interés y que nos devuelva la ilusión.
La diferencia fundamental entre esta catástrofe y otras ya padecidas por la humanidad, es que esta es la más global de todas. Jamás afectó a tantos países ningún otro drama como este y jamás nos encontramos tan expuestos todo tipo de personas.
También será un buen termómetro esta crisis para retratar a cada uno y descubrir quienes son los que practican la solidaridad y quienes se empeñan en buscar ganancias personales en este río revuelto y este caos que nos azota. Ojalá empecemos en la sociedad por reconocer y agradecer a los que han puesto medios y esfuerzo para atajar este momento tan doloroso y cruel y a los que no han ayudado, ignorarles y despreciarles.
Vale ya de predicadores y de vivir del cuento y la falsa imagen y más arrimar el hombro.
La suma de lo aportado por numerosas empresas, el esfuerzo y la solidaridad en ayudar a otros de muchas personas que les ha tocado estar en primera línea es de lo mejor con lo que nos podemos quedar, hay que extraer esto como parte positiva de esta experiencia.
Si todos los países y todas las regiones hubiesen luchado a la misma vez seguro que los resultados hubiesen sido mucho mejores, pero una vez más la estupidez se impuso.
Es el momento de poner la parte emocional arriba del todo, después de haber sufrido pérdidas directas o indirectas o presenciar las imágenes aterradoras que nos han vuelto tan tristes y tan abatidos como seres humanos que somos.
¿Habremos sido capaces de aprender para reaccionar mejor la próxima vez?
¿Sabremos valorar lo que antes considerábamos normal y darle ahora la consideración de lujo que nunca debimos depreciar?
Sea como sea NUNCA volveremos a ser los mismos, aunque no nos demos ni cuenta.
Personas más humanas, más sensibles, más solidarias, más preparadas emocionalmente y con objetivos más saludables, harán también empresas y una sociedad con todos estos ingredientes que nos ayuden a ser un poco más felices, más humildes, más serenos y reflexivos, más justos y sobre todo mucho menos egoístas, menos soberbios, menos superficiales y trasladar todo esto a los jóvenes para que puedan prevenirse de tanto postureo y falsedades y construyan un futuro más sólido, más humano, más real.
Ya que este paréntesis nos ha robado algún tiempo de vida plena, valoremos la vida.
-El fallo de nuestra época consiste en que los humanos quieren ser importantes, pero no útiles.
-El ruido hace poco bien, el bien hace poco ruido.
-La mayor parte de las miserias de la humanidad han acontecido debido a las falsas estimaciones que se han hecho sobre el valor de las cosas.
-Un saco vacío difícilmente se mantiene en pie.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA, S.L.
Blog: www.josecarrascolopez.com

LA DESIDIA EN LA ATENCION AL CLIENTE

La desidia o apatía a la hora de atender a los clientes se está convirtiendo por desgracia en un grave problema en la sociedad actual y deberíamos entender que no hay nada peor que esto pues al fin y al cabo todos vivimos del cliente, bien sea de vender productos o servicios pero sin clientes no existe empresa ni por supuesto empleos.
Resulta curioso que en el sistema educativo donde te deben preparar para el éxito en el mundo laboral ni se cite este asunto o desde luego si se cita está claro que no cala lo suficiente porque muy pocas empresas están verdaderamente orientadas al cliente.
Las empresas hoy día que no son capaces de percibir lo que realmente quiere el cliente están completamente ciegas por lo que su estrategia es nula y acaban cerrando.
Hay que orientarse hacia la comodidad del cliente que suele ser nuestra mayor incomodidad pero no hay elección, o estás por el cliente o mueres por tu egoísmo.
Hay que organizar la empresa pensando al 100% en el cliente, desde el horario hasta el último detalle, lo contrario es un suicidio agónico.
Todos somos consumidores y sufrimos muchas veces la desidia de la persona que nos atiende con una actitud negativa y que nos ignora. A veces una persona está con el móvil y después de entrar en un comercio o en un bar ves claramente que nadie se dirige a ti a preguntarte nada y debes esperar hasta que por fin les apetece dejar de ignorarte.
En el caso del pequeño comercio esto es especialmente grave ya que se supone que si vas a una tienda física tus expectativas en esa experiencia de compra son que el servicio será más próximo y cercano y el asesoramiento más personalizado pero muchas veces no es así y acaba siendo una experiencia bastante negativa y frustrante.
Lo peor son las razones que algunas personas te dan, que si le pagan poco al empleado, que si el jefe es el primero que es un pasota y en todos los casos llegas a la misma conclusión, si no cuidas al cliente solo te espera el paro y quedarte sin empleo.
Nadie gana en esta apatía hacia el cliente. Nadie gana salvo tu torpeza.
Y en la batalla por quedarse con los clientes la forma de atenderles puede ser la diferencia entre el éxito y el mayor de los fracasos.
Quizás haya que darle mucha más importancia al personal con habilidades para un trato preferente hacia el cliente ya que en una sociedad como la actual donde hay demasiada negatividad y exceso de información valoramos más que nunca un trato amable, educado y también profesional pero lo primero depende de la actitud de la persona y lo segundo es la aptitud que cualquiera puede aprender a base de formación.
Pero a la hora de tratar con clientes hay una parte importante de las personas que dependen únicamente de su voluntad, y eso se lleva dentro y tiene más que ver con nuestra manera de ser y no los conocimientos que tenemos.
Una persona muy experta técnicamente en una materia concreta que podría por lo tanto dar un asesoramiento de alta calidad no sirve de nada si no tiene facilidad de empatía con los clientes y eso determinará la decisión del cliente.
Cuánto más pequeña sea una empresa más importante será la atención al cliente y sus políticas de interacción con los mismos, la suma de una buena atención con unas normas muy favorables para el cliente será siempre una fórmula ganadora.
Es una pena ver algunas empresas muy buenas técnicamente con los productos o servicios que ofrecen pero luego fallan en lo más importante que es la orientación clara hacia el cliente y una atención excepcional.
Una atención que recibamos como clientes natural, donde la persona que nos atiende se comporta de forma auténtica y no forzada es algo que valoramos muchísimo a la hora de elegir donde hacer nuestras compras.
Y también es especialmente importante saberse expresar ya que si somos capaces de saber adaptarnos a cada cliente al comunicarnos con él tendremos el éxito asegurado.
No olvidemos que para que los empleados atiendan con la máxima excelencia a los clientes antes deben estar mínimamente comprometidos y motivados con la marca a la que representan, por eso es importante invertir en su formación, desarrollo y un buen ambiente de trabajo y aquí seguro que se cumple aquello de que lo barato es muy caro.
Hay que practicar la FELICACIA, la felicidad interna con la eficacia hacia el cliente.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los mediocres en atención al cliente porque sin milagro no se salvarán y muchos éxitos que seguro lo tendrán a aquellos maestros en la atención al cliente con unas frases al respecto:

-La conciencia de uno mismo es la facultad sobre la que se erige la empatía.
-El espejo no solo nos repite sino que también nos juzga.
-Un cliente insatisfecho no se queja, simplemente se cambia.


José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.

INNOVACION Y TALENTO: EL DIAMANTE DE LAS PYMES

En el contexto actual de movimientos tectónicos y terremotos en los mercados y con el cambio como algo ya constante en el día a día de las organizaciones el santo grial equivaldría a conseguir innovar más y mejor que la competencia y no puede sobrevivir ninguna empresa sin inyectar la dosis necesaria de innovación.
Por lo tanto la pregunta es ¿Cómo llego a la innovación? Y sobre todo como llego a que se convierta en algo natural y se incluya en la gestión del día a día?.
Antes de llegar a innovar hay que dar una serie de pasos muy importantes como son:
1. Actualizar los conocimientos sobre el entorno tan inestable que tenemos, analizar los aspectos geopolíticos, tendencias, ambiente social, nuevos avances tecnológicos, modas, economía, cambios en las leyes, etc.
2. Actualizar los conocimientos de marketing y gestión empresarial en el mundo digital y a ser posible a nivel internacional no solo de mi zona de influencia.
3. Observar a los clientes y sus preferencias y entender cómo van cambiando su forma de comprar, interactuar y pensar hacia el consumo.
4. Reflexionar sobre cómo puedo diferenciarme y salirme del rebaño para sorprender al cliente haciéndole ver que hago algo diferente que los demás no le ofrecen.
5. Observar lo que hacen otros mercados distintos al mío por si hay algo que podamos replicar con ciertas garantías de éxito.
6. Involucrar en la formación a toda la plantilla y pedir sus opiniones por si hay alguna idea aceptable y realista que podamos llevar a cabo.
7. Premiar el talento de aquellos que se comprometan con nuevas ideas que nos hagan modernizar y mejorar nuestra organización.
Lógicamente habrá más pasos a dar pero seguro que estos como mínimo los necesitamos y como es obvio para llegar a innovar antes hay que ser creativo y generar una atmósfera de creatividad en la propia empresa.
Y para que haya un atmósfera de creatividad en la empresa debemos conseguir ser una empresa curiosa, que todo lo analiza, todo lo cuestiona y todo el equipo tiene una mentalidad abierta al cambio y a la adaptación constante del entorno.
Y solo gente bien formada, bien preparada, comprometida y con una actitud proactiva dispuesta a ir siempre hacia delante podrá ser creativa y aportar las nuevas ideas que se deben convertir en innovación, recordemos que una innovación es una idea creativa llevada a la práctica.
Por otro lado hay que cambiar la política hacia el personal en las empresas sobre todo pequeñas para poder innovar, hay que castigar la inactividad y no el error del que intenta innovar, muchas veces hay que probar una nueva idea un tiempo pero si no funciona hay que buscar otra idea, no abandonar la creatividad.
Se trata de acertar más que tus competidores y no tanto de acertar al 100%, eso no es nada realista hoy día. La innovación sin acción es pura ficción, no hay que tener miedo al error por innovar, hay que temer al fracaso por estancarnos.
Otro aspecto crucial para poder innovar es dejar de vivir en el pasado y abrirnos a nuevas formas de llamar la atención de nuestros clientes.
Todo negocio por pequeño que sea puede innovar, hasta un taxista que dice ser un ingeniero en navegación terrestre y gracias a esa actitud tan potente se siente orgulloso de su trabajo porque dice que deja a los clientes más contentos que cuando los recoge para hacer el trayecto y así marca la diferencia.
La creatividad va después del aprendizaje y la capacidad de observación y tiene mucho que ver con la superación para no estancarnos y poder avanzar.
Toda idea probada funcione o no genera conocimiento y experiencia y nos sirve como aprendizaje para mejorar a la siguiente idea en un círculo virtuoso.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los que no practican la innovación en su empresa porque la van a necesitar y mucho éxito a los valientes capaces de probar nuevas ideas que mejoren la experiencia de compra del cliente con unas frases relacionadas:
-Para la innovación = ingenio + pasión.
-El talento que no se aprecia, se deprecia.
-Para poder crear antes hay que creer, solo si me lo creo funcionará.
-Sin formación no hay innovación.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

El gran descuido: La venta interna es anterior

Con la velocidad de los cambios actuales en el mercado todos estamos buscando continuamente mejorar nuestro posicionamiento, nuestro sitio ideal en el mercado y por eso ahora mismo renunciar a nuevos enfoques o nuevas ventas en nuestro negocio puede ser la muerte súbita.
Pero el principal problema para tener nuestro negocio al día no es solo estar convencidos los que tenemos responsabilidades sobre el mismo sino saber convencer y persuadir a las demás personas que deben llevar adelante los nuevos enfoques ya que vemos con demasiada frecuencia como ideas e innovaciones positivas a largo plazo para nuestro modelo de negocio no se llevan a la práctica por la dejadez de nuestros propios empleados que como todo ser humano prefiere la zona de confort de lo conocido y lo “presuntamente fácil” a lo nuevo y más rentable pero que requiere al principio de un esfuerzo de siembra como toda ampliación de negocio.
La venta interna se nos olvida con demasiada frecuencia y es imprescindible preparar el terreno antes tanto haciendo ver la oportunidad de negocio a nuestro equipo como la formación necesaria para afrontar con éxito una nueva línea de facturación en nuestra empresa.
Estamos asistiendo desde hace años y cada vez con más frecuencia a nuevos competidores que ocupan una nueva línea de negocios que en principio debería ser nuestra, pero que por dejadez y no hacer las cosas bien desde la Dirección hacia el resto de la plantilla nos quitan la merienda.
Así empresas ajenas a nuestro mercado directo hoy, aparecen y asumen negocios que siendo de nuestro mercado natural no solo nos quitan esa oportunidad sino que acaban perjudicándonos al meterse poco a poco con otros productos que sí son nuestra prioridad actual.
Las oportunidades son como los trenes de alta velocidad ahora, pasan muy deprisa y si no las cogemos estamos dejando un hueco que otros rellenarán y crecerán con ello siendo una auténtica amenaza para nosotros a medio plazo.
Aquellos que no se quieran molestar en aprender nuevas cosas y ampliar nuevas actividades en su negocio están condenados al fracaso y no tardando mucho.
Pretender dar servicios a medias al consumidor ya no funciona, ahora o das el servicio al completo hasta el final o estás dejando que otros ocupen esa posición y vayan al revés ampliando servicios al cliente final hasta que te sobrepasan.
Otra cuestión fundamental para las empresas es que si no eres capaz de cubrir todas las fases de las necesidades del consumidor desde el principio al final ellos mismos buscarán otras soluciones bien vía on-line o bien acudiendo a otras empresas donde sí les brinden toda la cadena de valor al completo y no solo perderemos a ese cliente sino que desviará a más gente al lugar donde encontró la solución a lo que él quería.
O aprovechamos las ventajas de ser los más completos para nuestros clientes o solo con otros argumentos no aseguramos la viabilidad de nuestro negocio, por ejemplo un negocio puede pensar que por su ubicación tiene cierta ventaja pero si obliga a irse al consumidor a buscar una solución ya no le vale de nada estar bien situado geográficamente.
Supongamos que una gran empresa que ahora solo tiene centros grandes fuera de las zonas céntricas de las ciudades acaba comprando una cadena de tiendas de otro sector y donde estábamos solos ya tenemos ahora un competidor enfrente, si no nos ganamos a la gente por dar más servicios que ellos nos harán mucho daño pero si no quisimos dar estos servicios y los queremos dar ahora ya es tarde pues el cliente se dará cuenta de que antes le ignorábamos.
Hay que mejorar por tanto los argumentos y vender bien antes a nivel interno toda la estrategia de los cambios y nuevas actividades que queremos afrontar o no funcionará.
Una de las pocas ventajas que tenemos las pymes al ser más pequeñas es la flexibilidad y capacidad de adaptación al cliente y si no aprovechamos esto estaremos dejando que otros competidores actuales o nuevos nos quiten al cliente.
Hacer ver a nuestro equipo interno siempre antes que necesitamos poner en marcha nuevas líneas de negocio para acaparar al máximo todas las necesidades del cliente como algo imprescindible para seguir teniendo un empleo digno es una labor prioritaria de la Dirección.
Solo con el equipo convencido y preparado mediante la formación necesaria que hasta nuestro proveedor seguramente nos la podrá facilitar se hará posible el éxito del nuevo paso a dar.
Hoy día con la gran cantidad de información de la que dispone el cliente negarle un servicio por poco importante que nos parezca es cavarnos nuestra propia tumba.
Confundir prioridades ante el cliente es letal, lo que nos parece ahora menos importante puede significar que vuelva otro día a por algo muy importante o que ya no venga más.
Hoy día no se puede retrasar nada porque el pez rápido se come al lento y como dijo Napoleón a sus hombres solo hay dos tipos de personas: las rápidas y las muertas a qué grupo quieres pertenecer?.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar a los inmovilistas, comodones, quejicas y ciegos por no ver la realidad del mercado actual y mucho éxito a los que sepan como cerrar el círculo para cubrir todas las necesidades del cliente actual con unas frases para su reflexión:
-Si no tienes espíritu de superación lo tendrás de estancamiento.
-Hay que empezar todo ya, nunca será el momento perfecto.
-O aportas más al mercado o te apartas tu solo del mismo.
-Nacemos todos emprendedores pero nos vamos acomodando.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Como gestionar la empresa con los terremotos del mercado

Saber gestionar nuestras pymes ahora nada tiene que ver con la relativa estabilidad de hace unos pocos años. Actualmente los mercados están en un continuo terremoto tanto en el plano económico, social y cultural donde todo se está poniendo patas arriba.
Estamos asistiendo a cambios tan profundos que no estábamos preparados para asimilarlos, cosas que en la vieja Europa dábamos como seguras ya no lo son como por ejemplo perder parte de las pensiones y el cobro del paro (Grecia) o despidos de miles de funcionarios (Grecia o Reino Unido) así como la salida de Europa de los ingleses y los sustos en las últimas elecciones de Holanda y Francia donde había gente dispuesta a abandonar la Comunidad Europea.
La profunda crisis que vive Europa y su modelo de estado de bienestar privilegiado en el mundo (por algo todo el mundo de los países pobres quiere venir aquí) ya no se sostiene y todos estamos preocupados ante la enorme deuda de España y la bancarrota de la seguridad social que pone en peligro las pensiones futuras (salvo las de los políticos) pero además a corto plazo.
Los continuos ataques terroristas en Europa y la debilidad económica por falta de competitividad ante China o Estados Unidos acaban por provocar todavía más incertidumbre.
Crece el empleo en España pero bajan los precios y márgenes de las empresas por lo que los salarios no pueden ser todo lo buenos que deberían. Y además en España sigue creciendo la deuda pública suponiendo esto subidas de impuestos a la parte privada lo que a su vez deja menos recursos para el consumo y reduce la clase media.
Y a todo esto hay que añadir la competencia on-line y nuevos formatos de empresas tecnológicas que ponen en peligro el mundo económico tradicional tal y como lo conocíamos hasta hoy.
Y también está prevista la creación de robots y el desarrollo de la inteligencia artificial que dejará más parados y unos pocos empleos bien remunerados de los que sacan adelante estas tecnologías lo que provocará más desigualdades en la sociedad.
Pero la historia de la humanidad demuestra que después de toda revolución hay una adaptación de una parte importante de la sociedad y otra parte que inevitablemente desaparece como empresa al no haberse adaptado a las necesidades nuevas de la mayor parte de la sociedad.
Las estructuras de las empresas deben revisarse y adecuarse eliminando todo aquello que no genere valor real y actual al mercado, es obvio que debemos ofrecer el máximo a nuestros clientes y sin grandes costes lo que significa posiblemente trabajar más y mejor y esto es un paso atrás en la mentalidad Europea en lo entendemos por progreso.
Veníamos de estar acostumbrados a pensar y trabajar de una forma muy definida y concreta que ya no sirve y hay que renovar o sustituir o incluso eliminar y eso no es fácil pero si conveniente.
Y no se trata solo del entorno digital que es una parte importante del cambio radical sino de replantearnos nuevas estrategias y nuevos modos de llegar al cliente para poder competir a base de cambios internos que todo nuestro equipo debe asimilar.
Y aquí aparece otro problema ya que los mensajes que recibimos ahora en la sociedad son contradictorios con la nueva situación real del mercado y no facilitan la comprensión de las personas al nuevo entorno, parece que algunos como ven seguro lo suyo se niegan a admitir la nueva realidad y la nueva dirección hacia la que va el mundo.
Por eso, una de las claves al gestionar nuestras empresas debe ser una comunicación interna muy potente para que nuestro equipo se de cuenta de la cruda realidad con la que nos toca vivir y solo así nos adaptaremos al mercado y podremos seguir compitiendo.
Lo que perjudica gravemente a las pymes son aquellos que siguen negando la realidad solo porque no les conviene individualmente, los que quieren seguir en la comodidad, los que tienen pereza y miedo a tocar las estructuras y filosofía de sus empresas.
Pero si tratamos de ser realistas sabiendo tener una visión global (lo local ya no sirve como referencia) y persiguiendo las tendencias que puedan instalarse en nuestros mercados podremos convencer a nuestra gente de que tenemos que diseñar nuestra empresa de nuevo para un entorno completamente diferente y quizás a corto plazo más duro para todos pero el reto merece la pena porque supondrá situarnos en el mercado con otro foco, otra identidad y otra imagen y eso hará que nuestra marca brille con luz propia.
Me despido como siempre desando mucha suerte a los que no vean la nueva realidad porque la van a necesitar y muchos éxitos a los que se atrevan a cuestionar todo y hacer una nueva empresa adaptada al nuevo mundo con unas frases para su reflexión:
-Nuestros hijos y nietos trabajarán en profesiones que hoy no tienen ni nombre.
-Cuando dejas de perseguir las cosas equivocadas, le das a las cosas correctas la oportunidad de encontrarte.
-Nunca debemos digitalizar el desastre, primero buena organización, estrategia clara y luego podremos estar en todos los canales.
-Todos hablan de dejar un mejor planeta a nuestros hijos pero nadie habla de dejar mejores hijos a nuestro planeta.
-Concédeme señor Serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, Valentía para cambiar las cosas que dependan de mí y Sabiduría para diferenciarlas.
-No es que no puedan ver la solución, es que lo que no pueden ver es el problema.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

El arte de gestionar emociones en la empresa

Estamos en la era emocional y por eso cualquier responsabilidad sea de liderazgo al dirigir personas, sea ante clientes para negociar temas comerciales o ante proveedores para negociar condiciones pasa por ser capaces de saber gestionar emociones, que no siendo nada sencillo sin embargo es muy rentable.
Saber gestionar los conflictos que surgen cada vez con mayor frecuencia dada la extrema velocidad de los cambios en los mercados es vital para que nuestro equipo internamente permanezca al máximo nivel y esté totalmente alineado.
A través de una buena gestión emocional podemos transformar limitaciones en posibilidades y aparentes problemas en oportunidades si le damos la vuelta necesaria ya que nuestra fe en el futuro determinará en gran medida nuestro presente.
Una gestión emocional positiva conseguirá además que todos creamos al 100% en nuestras ideas, en nuestra obra, en nuestro proyecto ya que las creencias de un equipo son mucho más potentes que las propias capacidades.
Cuando las personas están equilibradas emocionalmente el esfuerzo sale automáticamente, el esfuerzo lleva el cemento del amor, del cariño por la excelencia y el nivel de confianza entre unos y otros está en su máximo esplendor.
Una empresa con buena media emocional en su equipo consigue elevados niveles de productividad para poder competir en su mercado ya que forma parte del ADN de su propia cultura y valores el estar a tope en todo momento.
Crear una atmósfera equilibrada emocionalmente permite potenciar las mejores competencias actuales y más demandadas como la empatía y generar entusiasmo que es el combustible necesario para el equipo y eliminar o reducir la ira al máximo.
Hay que inculcar en nuestros equipos que debemos saber traducir la actual ansiedad general por las grandes incertidumbres, en retos a superar con nuevos enfoques y nuevas adaptaciones al entorno, convertir los numerosos riesgos externos en algo normalizado con lo que vivir pero sin dramas ni alteraciones innecesarias pues es el nuevo signo de estos tiempos actuales y afecta a todos, no solo a nosotros.
Además la mala calidad emocional produce efectos muy negativos tanto porque destruye al propio equipo como porque perjudica a la salud de todos y al estado anímico y puede llevar al derrotismo y a lo más negativo del ser humano que es tirar la toalla y renunciar. Así mismo un equipo emocionalmente inestable entra en la zona de confort y se instala en el conformismo permanente sin ver con suficiente tiempo el abismo por donde caerá.
Aparecen las diferencias entre los miembros del equipo y los conflictos estériles e improductivos, se realizan cazas de brujas buscando culpables en lugar de buscar soluciones y se rebela contra cualquier cambio o nueva propuesta.
Así que una de las mejores inversiones que podemos hacer en nuestras empresas es conseguir un equilibrio emocional que nos permita luchar pero con pleno sentido.
Por ejemplo las posibilidades de tomar buenas decisiones y avanzar o malas decisiones y empeorar nuestra situación depende en gran medida del estado emocional del equipo y esta es razón más que suficiente para ponernos las pilas en este tema.
Los sentimientos colectivos siempre fueron más potentes que los pensamientos y las acciones siempre fueron más efectivas que las ideas nunca puestas en práctica.
Un equipo en buena situación emocional creará más vínculos de orgullo de pertenencia a la marca y ya sabemos que antes de vender la marca al exterior hay que venderla y conseguir quererla interiormente.
Por otro lado un ambiente emocionalmente positivo desarrolla y potencia la creatividad y la innovación y ayuda a que los mejores talentos se luzcan en los momentos clave.
Y también debemos valorar que una estabilidad emocional nos hace sentirnos mucho más realizados (nuestra valía personal se asoma) y esto se traduce en un mayor rendimiento y optimismo muy necesario en estos momentos turbulentos de tantas incógnitas en el mundo donde nuestra influencia puede ser muy valorada por los demás.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los que no cuidan la parte más emocional de su organización porque la van a necesitar en grandes cantidades y muchos éxitos que seguro los tendrán a todos los que dan importancia a una buena salud emocional de sus equipos con unas frases para reflexionar sobre este importante tema:
-Eres como una obra de arte, no todo el mundo te va a entender, pero el que lo haga no te olvidará jamás.
-No pierdas el tiempo buscando un lápiz mejor, aprende a escribir mejor.
-Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo a que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas.
-Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no en el mismo molde.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Da el paso: diferencia entre error y fracaso

Las confusiones entre estos dos conceptos provocan múltiples problemas en las empresas y en las emociones de las personas y pueden perjudicar gravemente al buen desarrollo del negocio por lo que conviene saber separar ambas palabras y ambos pensamientos o afirmaciones demasiado rápidas y sin haber analizado con el detalle necesario cada situación. Los datos fríos pueden resultar muy peligrosos sobre todo si no se analizan bien.
En la actualidad la necesidad de cambiar, mejorar, transformar e innovar es continua y por eso hay más riesgos que nunca en las acciones que realizamos en el día a día de nuestra compañía.
Por todo esto todas las personas nos vemos sometidas a tomar decisiones que no siempre van a suponer un acierto del 100% a la primera y por esto mismo hay que separar errores que podamos cometer por el camino con el fracaso que sería la consecuencia de no hacer nada por avanzar.
El no permitir errores robotiza a la gente y jamás podremos exigir después iniciativa y hoy día es imposible que funcionemos bien si el equipo no tiene iniciativas propias.
Dicen los expertos que cuando el miedo entra por la puerta el talento sale por la ventana y si no queremos asumir ningún error crearemos una cultura del temor, del bloqueo en el personal.
Cuando el ritmo de cambios internos nuestros es menor al ritmo de cambios externos del mercado nuestro final está cerca y si queremos que nuestra gente acepte el cambio como algo normal para bien de todos, como lo van a hacer si tienen miedo?.
Otra cuestión imprescindible hoy día en cualquier organización es promover y exigir la colaboración entre las personas pero no se atreverán a colaborar de una forma sincera si tienen miedo de cometer errores. Otra habilidad muy necesaria hoy día es la curiosidad para detectar lo que pasa en nuestro entorno y detectar posibles oportunidades pero tampoco el personal estará por la labor si el clima no permite tener ni el más mínimo de los fallos.
Castiga la inactividad nos recomiendan pero no la iniciativa ni la innovación y por eso mismo no podemos reprimir a aquellas personas que se atreven a algo nuevo aunque fallen en el primer intento ya que puede que luego se pueda mejorar y se convierta en algo muy útil.
También pedimos flexibilidad y polivalencia a nuestro equipo pero ninguna de estas dos cosas se pueden llevar a la gestión del día a día si hay miedo a cometer el más mínimo de los errores.
Prácticamente no podríamos tomar decisiones si solo podemos hacer aquellas donde salga todo al 100% a la primera así que esto volvería más lenta a nuestra empresa.
Es decir, debemos aprender a que haya ciertos errores en las personas siempre y cuando al final la intención haya sido buena y no debemos comunicar nunca los fallos como si fuesen un fracaso ya que entonces se hundirá moralmente y eso es negativo para todos. Por supuesto nos referimos a errores no repetidos ya que no es malo tropezar con la piedra sino encariñarte con ella.
Muchas grandes innovaciones han salido adelante tras numerosos pequeños errores lo que pasa es que solo vemos el final de la historia pero no el camino largo y duro que hubo antes.
La gente no se hará responsable de aquello que le genere tensión si los fallos que tuvo se los hemos comunicado de forma incorrecta, hay que enfocarlo desde el ángulo de que debe mejorar aquello que no salió todo lo bien que debía. Al final un error es un como un problema es la desviación entre como se debería haber hecho algo y como se hizo y solo aprenderá nuestra gente si realmente se lo plantemos de forma correcta y sin crear menosprecio o resentimiento.
El fracaso es rendirse, es tirar la toalla, es renunciar a la acción y la toma de decisión, la inactividad o bloqueo sí es un fracaso porque es la falta de voluntad de alguien para hacer algo y el daño que se hace a una empresa es mucho sobre todo si afecta al cliente.
El fracaso es haber perdido toda esperanza de ser capaz de hacer algo con excelencia.
Por lo tanto el que lo intenta y le pone voluntad pero falla es un error y no se le puede plantear como un fracaso o el responsable final seremos nosotros mismos.
Por otro lado cuando hablamos de errores hay que tener en cuenta si nuestro personal recibe la formación suficiente y tiene los mínimos recursos necesarios para hacer bien su función ya que de lo contrario los fracasados seremos los responsables de la empresa y nadie más.
Se puede perder alguna batalla (errores) pero jamás se debe perder la guerra (fracaso).
Si alguien ve algo como fracaso solo le producirá emociones negativas y solo servirá para que se ponga a la defensiva y nunca asuma nada nuevo ni ningún otro reto. En cambio si se trata de un error o fallo se puede producir un aprendizaje muy interesante que servirá para que ante otros retos exista la posibilidad de corregir y mejorar evitando así nuevos errores.
Incluso se dice que el fracaso es el paso previo para llegar al éxito y que la zona de aprendizaje más radical está en nuestros fracasos parciales en la vida.
Pero al menos en nuestra gestión de empresas separemos el error del fracaso general y seguro que evitaremos muchos inconvenientes.
Me despido como siempre con unas frases para su reflexión y deseando mucha suerte a los que no diferencian el error del fracaso porque sin duda la van a necesitar y mucha suerte a los que saben separar y comunicar según cada caso sin mezclar ambos conceptos:

-El costo de equivocarse es menor que el costo de no hacer nada.
-Hoy en día no empezar es muchísimo peor que equivocarse.
-Si me caí es porque estaba caminando y caminar vale la pena aunque te caigas.
-Cuando uno pide que llueva no puede quejarse luego del barro.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Tomar decisiones para llegar a campeones

Uno de los equilibrios más difíciles en las empresas hoy día tiene que ver con la toma de decisiones efectiva en un entorno tan alterado y de continuos cambios.
Los tiempos cambian, la sociedad cambia, hay nuevas tendencias y nuevas formas de consumir y nosotros debemos saber cada cambio en el comportamiento del consumidor si no queremos que nos pille desprevenido así que no nos queda otra que procesar bastante información para después poder seleccionar aquella que nos pueda afectar tanto positivamente (oportunidad de negocio) como negativamente (posibles amenazas).
Por ejemplo antes los consumidores solo se fiaban de la opinión más cercana, de los más conocidos pero ahora en las redes sociales muchos se fían de gente desconocida y esto cambia las reglas del juego, no es que desaparezca la opinión del boca a boca ni mucho menos pero entra en escena otra forma de testar opiniones sobre todo entre la gente más joven que permite más transparencia y a mayor velocidad y comodidad que antes.
Es decir que nuestra reputación es clave ahora en el mundo on-line si queremos tener la más mínima oportunidad de poder competir.
Antes los clientes era fieles por una serie de motivos pero ahora solo son fieles a aquellos que les cubren sus necesidades de forma inmediata, así que aquellas empresas que tienen mejores disponibilidades de producto o servicio tienen más posibilidades de vender ya que la impaciencia es una de las cualidades del nuevo consumidor.
Para tomar buenas decisiones en la empresa hacen falta varias cosas:
1. Conocer el mercado y sus movimientos a tiempo real sin descuidar noticias de economía y sociedad y no solo a nivel local ni nacional ya que los cambios llegan de cualquier sitio.
2. Tener una formación actualizada que nos permita reflexionar de manera estratégica y podamos movernos en el tablero de ajedrez con soltura.
3. Disponer de momentos para reflexionar serenos fuera del horario laboral ya que no siempre estamos en condiciones de tomar decisiones sin estar alterados.
4. Procurar que la gente que tengamos en plantilla o al menos una parte lo más importante posible trabaje en equipo y exprese sus opiniones (para ello deben estar formados e informados y sentirse parte de nuestra marca).
5. Practicar la fórmula de los tres 10 preguntándonos que consecuencias tendrán nuestras decisiones en los próximos 10 días, en las próximas 10 semanas y en los próximos 10 meses.
6. Estar asociados a todo tipo de fuentes de información generalista + sectorial + local y asistir a algunos eventos para poder intercambiar opiniones con otros, o sea salir de la cueva, escuchar puntos de vista distintos.
7. Leer pero estudiando, no como ocio ya que estamos grabando información que luego nuestro subconsciente usará y sacará cuando sea necesario y contrastar siempre que la calidad de lo que leamos sea justificada ya que en las redes sociales hay mucha basura y opiniones no contrastadas. Hay que ser lo más curiosos posibles. Habrá alguna más pero como mínimo estas son importantes.
Tomar buenas decisiones es clave para la supervivencia de nuestra pyme y para el progreso dentro del mercado en el que nos movemos y ahora el problema es que nos obligan a tomar decisiones y rápidas y ya no podemos esperar mucho o ya será tarde y lo pagaremos muy caro. El pez más rápido se come al lento.
Somos responsables de que en nuestra empresa funcione la toma de decisiones y seremos nosotros los más perjudicados y señalados si no lo hacemos o si lo hacemos como reacción en lugar de hacerlo como acción estratégica.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los indecisos porque la van a necesitar y muchos éxitos porque seguro que lo van a tener a los que han incorporado la toma de decisiones a su gestión habitual y si le respalda su equipo mucho mejor, con unas frases para nuestra reflexión:

-No nos falta valor para emprender ciertas cosas porque sean difíciles sino que son difíciles porque nos falta valor para emprenderlas.
-Justo cuando ya nos sabíamos las respuestas nos han cambiado las preguntas.
-Creamos en nosotros mismos y llegará el día en que los demás tendrán que creer con nosotros.
-La visión sin acción se convierte en ficción.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA.S.L.
Blog: www.josecarrascolopez.com