LA DESIDIA EN LA ATENCION AL CLIENTE

La desidia o apatía a la hora de atender a los clientes se está convirtiendo por desgracia en un grave problema en la sociedad actual y deberíamos entender que no hay nada peor que esto pues al fin y al cabo todos vivimos del cliente, bien sea de vender productos o servicios pero sin clientes no existe empresa ni por supuesto empleos.
Resulta curioso que en el sistema educativo donde te deben preparar para el éxito en el mundo laboral ni se cite este asunto o desde luego si se cita está claro que no cala lo suficiente porque muy pocas empresas están verdaderamente orientadas al cliente.
Las empresas hoy día que no son capaces de percibir lo que realmente quiere el cliente están completamente ciegas por lo que su estrategia es nula y acaban cerrando.
Hay que orientarse hacia la comodidad del cliente que suele ser nuestra mayor incomodidad pero no hay elección, o estás por el cliente o mueres por tu egoísmo.
Hay que organizar la empresa pensando al 100% en el cliente, desde el horario hasta el último detalle, lo contrario es un suicidio agónico.
Todos somos consumidores y sufrimos muchas veces la desidia de la persona que nos atiende con una actitud negativa y que nos ignora. A veces una persona está con el móvil y después de entrar en un comercio o en un bar ves claramente que nadie se dirige a ti a preguntarte nada y debes esperar hasta que por fin les apetece dejar de ignorarte.
En el caso del pequeño comercio esto es especialmente grave ya que se supone que si vas a una tienda física tus expectativas en esa experiencia de compra son que el servicio será más próximo y cercano y el asesoramiento más personalizado pero muchas veces no es así y acaba siendo una experiencia bastante negativa y frustrante.
Lo peor son las razones que algunas personas te dan, que si le pagan poco al empleado, que si el jefe es el primero que es un pasota y en todos los casos llegas a la misma conclusión, si no cuidas al cliente solo te espera el paro y quedarte sin empleo.
Nadie gana en esta apatía hacia el cliente. Nadie gana salvo tu torpeza.
Y en la batalla por quedarse con los clientes la forma de atenderles puede ser la diferencia entre el éxito y el mayor de los fracasos.
Quizás haya que darle mucha más importancia al personal con habilidades para un trato preferente hacia el cliente ya que en una sociedad como la actual donde hay demasiada negatividad y exceso de información valoramos más que nunca un trato amable, educado y también profesional pero lo primero depende de la actitud de la persona y lo segundo es la aptitud que cualquiera puede aprender a base de formación.
Pero a la hora de tratar con clientes hay una parte importante de las personas que dependen únicamente de su voluntad, y eso se lleva dentro y tiene más que ver con nuestra manera de ser y no los conocimientos que tenemos.
Una persona muy experta técnicamente en una materia concreta que podría por lo tanto dar un asesoramiento de alta calidad no sirve de nada si no tiene facilidad de empatía con los clientes y eso determinará la decisión del cliente.
Cuánto más pequeña sea una empresa más importante será la atención al cliente y sus políticas de interacción con los mismos, la suma de una buena atención con unas normas muy favorables para el cliente será siempre una fórmula ganadora.
Es una pena ver algunas empresas muy buenas técnicamente con los productos o servicios que ofrecen pero luego fallan en lo más importante que es la orientación clara hacia el cliente y una atención excepcional.
Una atención que recibamos como clientes natural, donde la persona que nos atiende se comporta de forma auténtica y no forzada es algo que valoramos muchísimo a la hora de elegir donde hacer nuestras compras.
Y también es especialmente importante saberse expresar ya que si somos capaces de saber adaptarnos a cada cliente al comunicarnos con él tendremos el éxito asegurado.
No olvidemos que para que los empleados atiendan con la máxima excelencia a los clientes antes deben estar mínimamente comprometidos y motivados con la marca a la que representan, por eso es importante invertir en su formación, desarrollo y un buen ambiente de trabajo y aquí seguro que se cumple aquello de que lo barato es muy caro.
Hay que practicar la FELICACIA, la felicidad interna con la eficacia hacia el cliente.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los mediocres en atención al cliente porque sin milagro no se salvarán y muchos éxitos que seguro lo tendrán a aquellos maestros en la atención al cliente con unas frases al respecto:

-La conciencia de uno mismo es la facultad sobre la que se erige la empatía.
-El espejo no solo nos repite sino que también nos juzga.
-Un cliente insatisfecho no se queja, simplemente se cambia.


José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.

INNOVACION Y TALENTO: EL DIAMANTE DE LAS PYMES

En el contexto actual de movimientos tectónicos y terremotos en los mercados y con el cambio como algo ya constante en el día a día de las organizaciones el santo grial equivaldría a conseguir innovar más y mejor que la competencia y no puede sobrevivir ninguna empresa sin inyectar la dosis necesaria de innovación.
Por lo tanto la pregunta es ¿Cómo llego a la innovación? Y sobre todo como llego a que se convierta en algo natural y se incluya en la gestión del día a día?.
Antes de llegar a innovar hay que dar una serie de pasos muy importantes como son:
1. Actualizar los conocimientos sobre el entorno tan inestable que tenemos, analizar los aspectos geopolíticos, tendencias, ambiente social, nuevos avances tecnológicos, modas, economía, cambios en las leyes, etc.
2. Actualizar los conocimientos de marketing y gestión empresarial en el mundo digital y a ser posible a nivel internacional no solo de mi zona de influencia.
3. Observar a los clientes y sus preferencias y entender cómo van cambiando su forma de comprar, interactuar y pensar hacia el consumo.
4. Reflexionar sobre cómo puedo diferenciarme y salirme del rebaño para sorprender al cliente haciéndole ver que hago algo diferente que los demás no le ofrecen.
5. Observar lo que hacen otros mercados distintos al mío por si hay algo que podamos replicar con ciertas garantías de éxito.
6. Involucrar en la formación a toda la plantilla y pedir sus opiniones por si hay alguna idea aceptable y realista que podamos llevar a cabo.
7. Premiar el talento de aquellos que se comprometan con nuevas ideas que nos hagan modernizar y mejorar nuestra organización.
Lógicamente habrá más pasos a dar pero seguro que estos como mínimo los necesitamos y como es obvio para llegar a innovar antes hay que ser creativo y generar una atmósfera de creatividad en la propia empresa.
Y para que haya un atmósfera de creatividad en la empresa debemos conseguir ser una empresa curiosa, que todo lo analiza, todo lo cuestiona y todo el equipo tiene una mentalidad abierta al cambio y a la adaptación constante del entorno.
Y solo gente bien formada, bien preparada, comprometida y con una actitud proactiva dispuesta a ir siempre hacia delante podrá ser creativa y aportar las nuevas ideas que se deben convertir en innovación, recordemos que una innovación es una idea creativa llevada a la práctica.
Por otro lado hay que cambiar la política hacia el personal en las empresas sobre todo pequeñas para poder innovar, hay que castigar la inactividad y no el error del que intenta innovar, muchas veces hay que probar una nueva idea un tiempo pero si no funciona hay que buscar otra idea, no abandonar la creatividad.
Se trata de acertar más que tus competidores y no tanto de acertar al 100%, eso no es nada realista hoy día. La innovación sin acción es pura ficción, no hay que tener miedo al error por innovar, hay que temer al fracaso por estancarnos.
Otro aspecto crucial para poder innovar es dejar de vivir en el pasado y abrirnos a nuevas formas de llamar la atención de nuestros clientes.
Todo negocio por pequeño que sea puede innovar, hasta un taxista que dice ser un ingeniero en navegación terrestre y gracias a esa actitud tan potente se siente orgulloso de su trabajo porque dice que deja a los clientes más contentos que cuando los recoge para hacer el trayecto y así marca la diferencia.
La creatividad va después del aprendizaje y la capacidad de observación y tiene mucho que ver con la superación para no estancarnos y poder avanzar.
Toda idea probada funcione o no genera conocimiento y experiencia y nos sirve como aprendizaje para mejorar a la siguiente idea en un círculo virtuoso.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los que no practican la innovación en su empresa porque la van a necesitar y mucho éxito a los valientes capaces de probar nuevas ideas que mejoren la experiencia de compra del cliente con unas frases relacionadas:
-Para la innovación = ingenio + pasión.
-El talento que no se aprecia, se deprecia.
-Para poder crear antes hay que creer, solo si me lo creo funcionará.
-Sin formación no hay innovación.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

El gran descuido: La venta interna es anterior

Con la velocidad de los cambios actuales en el mercado todos estamos buscando continuamente mejorar nuestro posicionamiento, nuestro sitio ideal en el mercado y por eso ahora mismo renunciar a nuevos enfoques o nuevas ventas en nuestro negocio puede ser la muerte súbita.
Pero el principal problema para tener nuestro negocio al día no es solo estar convencidos los que tenemos responsabilidades sobre el mismo sino saber convencer y persuadir a las demás personas que deben llevar adelante los nuevos enfoques ya que vemos con demasiada frecuencia como ideas e innovaciones positivas a largo plazo para nuestro modelo de negocio no se llevan a la práctica por la dejadez de nuestros propios empleados que como todo ser humano prefiere la zona de confort de lo conocido y lo “presuntamente fácil” a lo nuevo y más rentable pero que requiere al principio de un esfuerzo de siembra como toda ampliación de negocio.
La venta interna se nos olvida con demasiada frecuencia y es imprescindible preparar el terreno antes tanto haciendo ver la oportunidad de negocio a nuestro equipo como la formación necesaria para afrontar con éxito una nueva línea de facturación en nuestra empresa.
Estamos asistiendo desde hace años y cada vez con más frecuencia a nuevos competidores que ocupan una nueva línea de negocios que en principio debería ser nuestra, pero que por dejadez y no hacer las cosas bien desde la Dirección hacia el resto de la plantilla nos quitan la merienda.
Así empresas ajenas a nuestro mercado directo hoy, aparecen y asumen negocios que siendo de nuestro mercado natural no solo nos quitan esa oportunidad sino que acaban perjudicándonos al meterse poco a poco con otros productos que sí son nuestra prioridad actual.
Las oportunidades son como los trenes de alta velocidad ahora, pasan muy deprisa y si no las cogemos estamos dejando un hueco que otros rellenarán y crecerán con ello siendo una auténtica amenaza para nosotros a medio plazo.
Aquellos que no se quieran molestar en aprender nuevas cosas y ampliar nuevas actividades en su negocio están condenados al fracaso y no tardando mucho.
Pretender dar servicios a medias al consumidor ya no funciona, ahora o das el servicio al completo hasta el final o estás dejando que otros ocupen esa posición y vayan al revés ampliando servicios al cliente final hasta que te sobrepasan.
Otra cuestión fundamental para las empresas es que si no eres capaz de cubrir todas las fases de las necesidades del consumidor desde el principio al final ellos mismos buscarán otras soluciones bien vía on-line o bien acudiendo a otras empresas donde sí les brinden toda la cadena de valor al completo y no solo perderemos a ese cliente sino que desviará a más gente al lugar donde encontró la solución a lo que él quería.
O aprovechamos las ventajas de ser los más completos para nuestros clientes o solo con otros argumentos no aseguramos la viabilidad de nuestro negocio, por ejemplo un negocio puede pensar que por su ubicación tiene cierta ventaja pero si obliga a irse al consumidor a buscar una solución ya no le vale de nada estar bien situado geográficamente.
Supongamos que una gran empresa que ahora solo tiene centros grandes fuera de las zonas céntricas de las ciudades acaba comprando una cadena de tiendas de otro sector y donde estábamos solos ya tenemos ahora un competidor enfrente, si no nos ganamos a la gente por dar más servicios que ellos nos harán mucho daño pero si no quisimos dar estos servicios y los queremos dar ahora ya es tarde pues el cliente se dará cuenta de que antes le ignorábamos.
Hay que mejorar por tanto los argumentos y vender bien antes a nivel interno toda la estrategia de los cambios y nuevas actividades que queremos afrontar o no funcionará.
Una de las pocas ventajas que tenemos las pymes al ser más pequeñas es la flexibilidad y capacidad de adaptación al cliente y si no aprovechamos esto estaremos dejando que otros competidores actuales o nuevos nos quiten al cliente.
Hacer ver a nuestro equipo interno siempre antes que necesitamos poner en marcha nuevas líneas de negocio para acaparar al máximo todas las necesidades del cliente como algo imprescindible para seguir teniendo un empleo digno es una labor prioritaria de la Dirección.
Solo con el equipo convencido y preparado mediante la formación necesaria que hasta nuestro proveedor seguramente nos la podrá facilitar se hará posible el éxito del nuevo paso a dar.
Hoy día con la gran cantidad de información de la que dispone el cliente negarle un servicio por poco importante que nos parezca es cavarnos nuestra propia tumba.
Confundir prioridades ante el cliente es letal, lo que nos parece ahora menos importante puede significar que vuelva otro día a por algo muy importante o que ya no venga más.
Hoy día no se puede retrasar nada porque el pez rápido se come al lento y como dijo Napoleón a sus hombres solo hay dos tipos de personas: las rápidas y las muertas a qué grupo quieres pertenecer?.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar a los inmovilistas, comodones, quejicas y ciegos por no ver la realidad del mercado actual y mucho éxito a los que sepan como cerrar el círculo para cubrir todas las necesidades del cliente actual con unas frases para su reflexión:
-Si no tienes espíritu de superación lo tendrás de estancamiento.
-Hay que empezar todo ya, nunca será el momento perfecto.
-O aportas más al mercado o te apartas tu solo del mismo.
-Nacemos todos emprendedores pero nos vamos acomodando.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Como gestionar la empresa con los terremotos del mercado

Saber gestionar nuestras pymes ahora nada tiene que ver con la relativa estabilidad de hace unos pocos años. Actualmente los mercados están en un continuo terremoto tanto en el plano económico, social y cultural donde todo se está poniendo patas arriba.
Estamos asistiendo a cambios tan profundos que no estábamos preparados para asimilarlos, cosas que en la vieja Europa dábamos como seguras ya no lo son como por ejemplo perder parte de las pensiones y el cobro del paro (Grecia) o despidos de miles de funcionarios (Grecia o Reino Unido) así como la salida de Europa de los ingleses y los sustos en las últimas elecciones de Holanda y Francia donde había gente dispuesta a abandonar la Comunidad Europea.
La profunda crisis que vive Europa y su modelo de estado de bienestar privilegiado en el mundo (por algo todo el mundo de los países pobres quiere venir aquí) ya no se sostiene y todos estamos preocupados ante la enorme deuda de España y la bancarrota de la seguridad social que pone en peligro las pensiones futuras (salvo las de los políticos) pero además a corto plazo.
Los continuos ataques terroristas en Europa y la debilidad económica por falta de competitividad ante China o Estados Unidos acaban por provocar todavía más incertidumbre.
Crece el empleo en España pero bajan los precios y márgenes de las empresas por lo que los salarios no pueden ser todo lo buenos que deberían. Y además en España sigue creciendo la deuda pública suponiendo esto subidas de impuestos a la parte privada lo que a su vez deja menos recursos para el consumo y reduce la clase media.
Y a todo esto hay que añadir la competencia on-line y nuevos formatos de empresas tecnológicas que ponen en peligro el mundo económico tradicional tal y como lo conocíamos hasta hoy.
Y también está prevista la creación de robots y el desarrollo de la inteligencia artificial que dejará más parados y unos pocos empleos bien remunerados de los que sacan adelante estas tecnologías lo que provocará más desigualdades en la sociedad.
Pero la historia de la humanidad demuestra que después de toda revolución hay una adaptación de una parte importante de la sociedad y otra parte que inevitablemente desaparece como empresa al no haberse adaptado a las necesidades nuevas de la mayor parte de la sociedad.
Las estructuras de las empresas deben revisarse y adecuarse eliminando todo aquello que no genere valor real y actual al mercado, es obvio que debemos ofrecer el máximo a nuestros clientes y sin grandes costes lo que significa posiblemente trabajar más y mejor y esto es un paso atrás en la mentalidad Europea en lo entendemos por progreso.
Veníamos de estar acostumbrados a pensar y trabajar de una forma muy definida y concreta que ya no sirve y hay que renovar o sustituir o incluso eliminar y eso no es fácil pero si conveniente.
Y no se trata solo del entorno digital que es una parte importante del cambio radical sino de replantearnos nuevas estrategias y nuevos modos de llegar al cliente para poder competir a base de cambios internos que todo nuestro equipo debe asimilar.
Y aquí aparece otro problema ya que los mensajes que recibimos ahora en la sociedad son contradictorios con la nueva situación real del mercado y no facilitan la comprensión de las personas al nuevo entorno, parece que algunos como ven seguro lo suyo se niegan a admitir la nueva realidad y la nueva dirección hacia la que va el mundo.
Por eso, una de las claves al gestionar nuestras empresas debe ser una comunicación interna muy potente para que nuestro equipo se de cuenta de la cruda realidad con la que nos toca vivir y solo así nos adaptaremos al mercado y podremos seguir compitiendo.
Lo que perjudica gravemente a las pymes son aquellos que siguen negando la realidad solo porque no les conviene individualmente, los que quieren seguir en la comodidad, los que tienen pereza y miedo a tocar las estructuras y filosofía de sus empresas.
Pero si tratamos de ser realistas sabiendo tener una visión global (lo local ya no sirve como referencia) y persiguiendo las tendencias que puedan instalarse en nuestros mercados podremos convencer a nuestra gente de que tenemos que diseñar nuestra empresa de nuevo para un entorno completamente diferente y quizás a corto plazo más duro para todos pero el reto merece la pena porque supondrá situarnos en el mercado con otro foco, otra identidad y otra imagen y eso hará que nuestra marca brille con luz propia.
Me despido como siempre desando mucha suerte a los que no vean la nueva realidad porque la van a necesitar y muchos éxitos a los que se atrevan a cuestionar todo y hacer una nueva empresa adaptada al nuevo mundo con unas frases para su reflexión:
-Nuestros hijos y nietos trabajarán en profesiones que hoy no tienen ni nombre.
-Cuando dejas de perseguir las cosas equivocadas, le das a las cosas correctas la oportunidad de encontrarte.
-Nunca debemos digitalizar el desastre, primero buena organización, estrategia clara y luego podremos estar en todos los canales.
-Todos hablan de dejar un mejor planeta a nuestros hijos pero nadie habla de dejar mejores hijos a nuestro planeta.
-Concédeme señor Serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, Valentía para cambiar las cosas que dependan de mí y Sabiduría para diferenciarlas.
-No es que no puedan ver la solución, es que lo que no pueden ver es el problema.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

El arte de gestionar emociones en la empresa

Estamos en la era emocional y por eso cualquier responsabilidad sea de liderazgo al dirigir personas, sea ante clientes para negociar temas comerciales o ante proveedores para negociar condiciones pasa por ser capaces de saber gestionar emociones, que no siendo nada sencillo sin embargo es muy rentable.
Saber gestionar los conflictos que surgen cada vez con mayor frecuencia dada la extrema velocidad de los cambios en los mercados es vital para que nuestro equipo internamente permanezca al máximo nivel y esté totalmente alineado.
A través de una buena gestión emocional podemos transformar limitaciones en posibilidades y aparentes problemas en oportunidades si le damos la vuelta necesaria ya que nuestra fe en el futuro determinará en gran medida nuestro presente.
Una gestión emocional positiva conseguirá además que todos creamos al 100% en nuestras ideas, en nuestra obra, en nuestro proyecto ya que las creencias de un equipo son mucho más potentes que las propias capacidades.
Cuando las personas están equilibradas emocionalmente el esfuerzo sale automáticamente, el esfuerzo lleva el cemento del amor, del cariño por la excelencia y el nivel de confianza entre unos y otros está en su máximo esplendor.
Una empresa con buena media emocional en su equipo consigue elevados niveles de productividad para poder competir en su mercado ya que forma parte del ADN de su propia cultura y valores el estar a tope en todo momento.
Crear una atmósfera equilibrada emocionalmente permite potenciar las mejores competencias actuales y más demandadas como la empatía y generar entusiasmo que es el combustible necesario para el equipo y eliminar o reducir la ira al máximo.
Hay que inculcar en nuestros equipos que debemos saber traducir la actual ansiedad general por las grandes incertidumbres, en retos a superar con nuevos enfoques y nuevas adaptaciones al entorno, convertir los numerosos riesgos externos en algo normalizado con lo que vivir pero sin dramas ni alteraciones innecesarias pues es el nuevo signo de estos tiempos actuales y afecta a todos, no solo a nosotros.
Además la mala calidad emocional produce efectos muy negativos tanto porque destruye al propio equipo como porque perjudica a la salud de todos y al estado anímico y puede llevar al derrotismo y a lo más negativo del ser humano que es tirar la toalla y renunciar. Así mismo un equipo emocionalmente inestable entra en la zona de confort y se instala en el conformismo permanente sin ver con suficiente tiempo el abismo por donde caerá.
Aparecen las diferencias entre los miembros del equipo y los conflictos estériles e improductivos, se realizan cazas de brujas buscando culpables en lugar de buscar soluciones y se rebela contra cualquier cambio o nueva propuesta.
Así que una de las mejores inversiones que podemos hacer en nuestras empresas es conseguir un equilibrio emocional que nos permita luchar pero con pleno sentido.
Por ejemplo las posibilidades de tomar buenas decisiones y avanzar o malas decisiones y empeorar nuestra situación depende en gran medida del estado emocional del equipo y esta es razón más que suficiente para ponernos las pilas en este tema.
Los sentimientos colectivos siempre fueron más potentes que los pensamientos y las acciones siempre fueron más efectivas que las ideas nunca puestas en práctica.
Un equipo en buena situación emocional creará más vínculos de orgullo de pertenencia a la marca y ya sabemos que antes de vender la marca al exterior hay que venderla y conseguir quererla interiormente.
Por otro lado un ambiente emocionalmente positivo desarrolla y potencia la creatividad y la innovación y ayuda a que los mejores talentos se luzcan en los momentos clave.
Y también debemos valorar que una estabilidad emocional nos hace sentirnos mucho más realizados (nuestra valía personal se asoma) y esto se traduce en un mayor rendimiento y optimismo muy necesario en estos momentos turbulentos de tantas incógnitas en el mundo donde nuestra influencia puede ser muy valorada por los demás.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los que no cuidan la parte más emocional de su organización porque la van a necesitar en grandes cantidades y muchos éxitos que seguro los tendrán a todos los que dan importancia a una buena salud emocional de sus equipos con unas frases para reflexionar sobre este importante tema:
-Eres como una obra de arte, no todo el mundo te va a entender, pero el que lo haga no te olvidará jamás.
-No pierdas el tiempo buscando un lápiz mejor, aprende a escribir mejor.
-Un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo a que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas.
-Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no en el mismo molde.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Da el paso: diferencia entre error y fracaso

Las confusiones entre estos dos conceptos provocan múltiples problemas en las empresas y en las emociones de las personas y pueden perjudicar gravemente al buen desarrollo del negocio por lo que conviene saber separar ambas palabras y ambos pensamientos o afirmaciones demasiado rápidas y sin haber analizado con el detalle necesario cada situación. Los datos fríos pueden resultar muy peligrosos sobre todo si no se analizan bien.
En la actualidad la necesidad de cambiar, mejorar, transformar e innovar es continua y por eso hay más riesgos que nunca en las acciones que realizamos en el día a día de nuestra compañía.
Por todo esto todas las personas nos vemos sometidas a tomar decisiones que no siempre van a suponer un acierto del 100% a la primera y por esto mismo hay que separar errores que podamos cometer por el camino con el fracaso que sería la consecuencia de no hacer nada por avanzar.
El no permitir errores robotiza a la gente y jamás podremos exigir después iniciativa y hoy día es imposible que funcionemos bien si el equipo no tiene iniciativas propias.
Dicen los expertos que cuando el miedo entra por la puerta el talento sale por la ventana y si no queremos asumir ningún error crearemos una cultura del temor, del bloqueo en el personal.
Cuando el ritmo de cambios internos nuestros es menor al ritmo de cambios externos del mercado nuestro final está cerca y si queremos que nuestra gente acepte el cambio como algo normal para bien de todos, como lo van a hacer si tienen miedo?.
Otra cuestión imprescindible hoy día en cualquier organización es promover y exigir la colaboración entre las personas pero no se atreverán a colaborar de una forma sincera si tienen miedo de cometer errores. Otra habilidad muy necesaria hoy día es la curiosidad para detectar lo que pasa en nuestro entorno y detectar posibles oportunidades pero tampoco el personal estará por la labor si el clima no permite tener ni el más mínimo de los fallos.
Castiga la inactividad nos recomiendan pero no la iniciativa ni la innovación y por eso mismo no podemos reprimir a aquellas personas que se atreven a algo nuevo aunque fallen en el primer intento ya que puede que luego se pueda mejorar y se convierta en algo muy útil.
También pedimos flexibilidad y polivalencia a nuestro equipo pero ninguna de estas dos cosas se pueden llevar a la gestión del día a día si hay miedo a cometer el más mínimo de los errores.
Prácticamente no podríamos tomar decisiones si solo podemos hacer aquellas donde salga todo al 100% a la primera así que esto volvería más lenta a nuestra empresa.
Es decir, debemos aprender a que haya ciertos errores en las personas siempre y cuando al final la intención haya sido buena y no debemos comunicar nunca los fallos como si fuesen un fracaso ya que entonces se hundirá moralmente y eso es negativo para todos. Por supuesto nos referimos a errores no repetidos ya que no es malo tropezar con la piedra sino encariñarte con ella.
Muchas grandes innovaciones han salido adelante tras numerosos pequeños errores lo que pasa es que solo vemos el final de la historia pero no el camino largo y duro que hubo antes.
La gente no se hará responsable de aquello que le genere tensión si los fallos que tuvo se los hemos comunicado de forma incorrecta, hay que enfocarlo desde el ángulo de que debe mejorar aquello que no salió todo lo bien que debía. Al final un error es un como un problema es la desviación entre como se debería haber hecho algo y como se hizo y solo aprenderá nuestra gente si realmente se lo plantemos de forma correcta y sin crear menosprecio o resentimiento.
El fracaso es rendirse, es tirar la toalla, es renunciar a la acción y la toma de decisión, la inactividad o bloqueo sí es un fracaso porque es la falta de voluntad de alguien para hacer algo y el daño que se hace a una empresa es mucho sobre todo si afecta al cliente.
El fracaso es haber perdido toda esperanza de ser capaz de hacer algo con excelencia.
Por lo tanto el que lo intenta y le pone voluntad pero falla es un error y no se le puede plantear como un fracaso o el responsable final seremos nosotros mismos.
Por otro lado cuando hablamos de errores hay que tener en cuenta si nuestro personal recibe la formación suficiente y tiene los mínimos recursos necesarios para hacer bien su función ya que de lo contrario los fracasados seremos los responsables de la empresa y nadie más.
Se puede perder alguna batalla (errores) pero jamás se debe perder la guerra (fracaso).
Si alguien ve algo como fracaso solo le producirá emociones negativas y solo servirá para que se ponga a la defensiva y nunca asuma nada nuevo ni ningún otro reto. En cambio si se trata de un error o fallo se puede producir un aprendizaje muy interesante que servirá para que ante otros retos exista la posibilidad de corregir y mejorar evitando así nuevos errores.
Incluso se dice que el fracaso es el paso previo para llegar al éxito y que la zona de aprendizaje más radical está en nuestros fracasos parciales en la vida.
Pero al menos en nuestra gestión de empresas separemos el error del fracaso general y seguro que evitaremos muchos inconvenientes.
Me despido como siempre con unas frases para su reflexión y deseando mucha suerte a los que no diferencian el error del fracaso porque sin duda la van a necesitar y mucha suerte a los que saben separar y comunicar según cada caso sin mezclar ambos conceptos:

-El costo de equivocarse es menor que el costo de no hacer nada.
-Hoy en día no empezar es muchísimo peor que equivocarse.
-Si me caí es porque estaba caminando y caminar vale la pena aunque te caigas.
-Cuando uno pide que llueva no puede quejarse luego del barro.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

Tomar decisiones para llegar a campeones

Uno de los equilibrios más difíciles en las empresas hoy día tiene que ver con la toma de decisiones efectiva en un entorno tan alterado y de continuos cambios.
Los tiempos cambian, la sociedad cambia, hay nuevas tendencias y nuevas formas de consumir y nosotros debemos saber cada cambio en el comportamiento del consumidor si no queremos que nos pille desprevenido así que no nos queda otra que procesar bastante información para después poder seleccionar aquella que nos pueda afectar tanto positivamente (oportunidad de negocio) como negativamente (posibles amenazas).
Por ejemplo antes los consumidores solo se fiaban de la opinión más cercana, de los más conocidos pero ahora en las redes sociales muchos se fían de gente desconocida y esto cambia las reglas del juego, no es que desaparezca la opinión del boca a boca ni mucho menos pero entra en escena otra forma de testar opiniones sobre todo entre la gente más joven que permite más transparencia y a mayor velocidad y comodidad que antes.
Es decir que nuestra reputación es clave ahora en el mundo on-line si queremos tener la más mínima oportunidad de poder competir.
Antes los clientes era fieles por una serie de motivos pero ahora solo son fieles a aquellos que les cubren sus necesidades de forma inmediata, así que aquellas empresas que tienen mejores disponibilidades de producto o servicio tienen más posibilidades de vender ya que la impaciencia es una de las cualidades del nuevo consumidor.
Para tomar buenas decisiones en la empresa hacen falta varias cosas:
1. Conocer el mercado y sus movimientos a tiempo real sin descuidar noticias de economía y sociedad y no solo a nivel local ni nacional ya que los cambios llegan de cualquier sitio.
2. Tener una formación actualizada que nos permita reflexionar de manera estratégica y podamos movernos en el tablero de ajedrez con soltura.
3. Disponer de momentos para reflexionar serenos fuera del horario laboral ya que no siempre estamos en condiciones de tomar decisiones sin estar alterados.
4. Procurar que la gente que tengamos en plantilla o al menos una parte lo más importante posible trabaje en equipo y exprese sus opiniones (para ello deben estar formados e informados y sentirse parte de nuestra marca).
5. Practicar la fórmula de los tres 10 preguntándonos que consecuencias tendrán nuestras decisiones en los próximos 10 días, en las próximas 10 semanas y en los próximos 10 meses.
6. Estar asociados a todo tipo de fuentes de información generalista + sectorial + local y asistir a algunos eventos para poder intercambiar opiniones con otros, o sea salir de la cueva, escuchar puntos de vista distintos.
7. Leer pero estudiando, no como ocio ya que estamos grabando información que luego nuestro subconsciente usará y sacará cuando sea necesario y contrastar siempre que la calidad de lo que leamos sea justificada ya que en las redes sociales hay mucha basura y opiniones no contrastadas. Hay que ser lo más curiosos posibles. Habrá alguna más pero como mínimo estas son importantes.
Tomar buenas decisiones es clave para la supervivencia de nuestra pyme y para el progreso dentro del mercado en el que nos movemos y ahora el problema es que nos obligan a tomar decisiones y rápidas y ya no podemos esperar mucho o ya será tarde y lo pagaremos muy caro. El pez más rápido se come al lento.
Somos responsables de que en nuestra empresa funcione la toma de decisiones y seremos nosotros los más perjudicados y señalados si no lo hacemos o si lo hacemos como reacción en lugar de hacerlo como acción estratégica.
Me despido como siempre deseando mucha suerte a los indecisos porque la van a necesitar y muchos éxitos porque seguro que lo van a tener a los que han incorporado la toma de decisiones a su gestión habitual y si le respalda su equipo mucho mejor, con unas frases para nuestra reflexión:

-No nos falta valor para emprender ciertas cosas porque sean difíciles sino que son difíciles porque nos falta valor para emprenderlas.
-Justo cuando ya nos sabíamos las respuestas nos han cambiado las preguntas.
-Creamos en nosotros mismos y llegará el día en que los demás tendrán que creer con nosotros.
-La visión sin acción se convierte en ficción.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA.S.L.
Blog: www.josecarrascolopez.com

Eliminar toxicidad es recuperar el norte de la empresa

Vivimos a base de sobresaltos y opiniones radicales que los medios de comunicación nos ofrecen buscando siempre captar nuestra atención ya que somos sus clientes, que si Europa se desmorona y cada país y cada región quiere hacer lo que le de la gana, que si no habrá dinero para las pensiones, que si las ventas on-line acabarán con los comercios y las pequeñas empresas, que si nos suben más todavía los impuestos a las empresas, que si hay terroristas cerca y hay que andar con cuidado, que si la economía digital crea 1 puesto de trabajo por cada 4 que destruye y una larga e interminable lista y así luego en el mundo laboral esa toxicidad influye en nuestro equipo y su moral.
Nuestra misión para combatir tanta prioridad a lo negativo debe ser buscar la otra parte de la vida real que también la hay, emprendedores nuevos que triunfan, nuevas ideas que ayudan a mejorar la calidad de vida, cosas que hacemos bien, algunos de los nuevos proyectos que van funcionando y sobre todo que tenemos clara la dirección a seguir, porque no hay peor cosa para la supervivencia de una pyme que no saber hacia dónde ir.
Como dice la famosa frase: mis oídos no tienen porqué ser tu papelera.
Por ejemplo los políticos de este país son muy hábiles desviando la atención hacia el enfoque que a ellos les interesa, hablan de desigualdad cada vez mayor en la sociedad y en parte es así pero la mayor desigualdad que existe ahora en España es comparar el sector público (que sigue con sus mismos salarios o mayores que al empezar la crisis) con los del sector privado que han caído debido a las bajadas de ventas y márgenes por la guerra de precios que hay en el mercado. El sector público sigue creciendo a pesar de ser el país más endeudado y están aumentando plantilla aunque no haya dinero para pagar, se emite deuda y listo ya pagarán las futuras generaciones. El sector público tiene más días de vacaciones que nadie en el sector privado, los políticos se jubilan cobrando el 100% cotizando muy pocos años y en el sector privado hay que cotizar cada vez más, esa es la mayor y la auténtica desigualdad en España, el que produce en el sector privado para pagar al que produce menos en el sector público con sus impuestos, el resto son situaciones puntuales que nos ponen todos los días para que no veamos lo verdaderamente escandaloso.
España sigue siendo difícil para los negocios porque hasta para abrir uno nuevo hay que dar bastantes más pasos que en otros países y hay menos ayudas.
Así que al menos dirijamos nuestras empresas de forma ética, con la pasión necesaria y traslademos al ambiente interno que nosotros no comulgamos con la vulgaridad que se vive fuera y que al menos entre nosotros disfrutemos juntos sacando adelante nuestro proyecto, siendo un equipo de profesionales bien avenidos.
Algunas ideas-fuerza recogidas en uno de los muchos congresos celebrados en 2016 para la mejora de todos nos pueden ayudar y fueron:
1. Desarrolla y apuesta por el talento.
2. Potencia Actitudes de adaptación (el cambio es permanente y rápido ahora).
3. Facilita entornos colaborativos.
4. Fomenta una cultura innovadora.
5. Inventa nuevas formas de relaciones sanas entre personas.

Pues habrá que basarse en algo así para poder proteger a nuestra gente de tanta toxicidad externa y tanta falsedad de profetas que venden lo imposible mientras viven estupendamente a costa del esfuerzo ajeno. Tengamos una filosofía en la que basarnos.
Veamos lo positivo que nos pueda ayudar, que nos empuje y entusiasme y eliminemos o al menos reduzcamos el resto para que nos dejen producir a los que verdaderamente generamos y contribuimos a la sociedad.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar a los especuladores tóxicos y muchos éxitos a los que sepan distinguir lo que hacen bien internamente y separarlo de la contaminación actual aumentada a través de parte de la sociedad superficial y egoísta con unas frases para nuestra reflexión:
– Solo la estupidez no tiene antídoto.
– En lugar de preguntarte cuando son tus próximas vacaciones, tal ver deberías acomodar una vida de donde no tengas que huir.
– Quien me va a impedir alcanzar mis sueños? Alguien que nos e anima a pelear por los suyos?.
– Quien en la actitud se esmera obtendrá resultados de primera.

José Carrasco
FERSAY ELECTRONICA,S.L.
jcarrasco@fersay.com

España no mejorará como país hasta que…….

Para tener un país más estable, más ilusionante, más fuerte en el mundo y como única forma de dar más oportunidades a todos, eso no sucederá hasta que:
-El sistema educativo lo diseñen los expertos en el tema y se excluya la política del mismo a todos los niveles, docentes, sindicatos, etc.
-Se valore más a las pymes españolas y autónomos que suponen el 95% de las empresas y generan el 70% del empleo y se deje de hacer marketing gratuito a las grandes corporaciones en los medios de comunicación que más bien parecen medios de infoxicación, ya que no son neutros y tratan de ideologizar a la gente.
-El sector público se reduzca y deje de expoliar al sector privado ya que este último ha tenido que soportar la mayor carga de la crisis en España y sin reconocimiento siquiera.
-Los políticos se reduzcan y solo tengan este oficio los preparados para ello, se eliminen los asesores y tengan las mismas leyes y privilegios que el resto de la sociedad.
-Los funcionarios no estén blindados y dejen de aprovecharse del sistema y que tengan que ser evaluados por su rendimiento y con las mismas leyes laborales que el resto.
-Que nunca por ley pueda ser mayor el coste del sector público y los subvencionados que las contribuciones que pueda hacer el sector privado para no generar deuda infinita.
-Los medios de comunicación sean independientes y no sucursales de los partidos políticos.
-No se hable claro a los niños y jóvenes explicándoles que no hay derechos si antes no se cumple con las obligaciones.
-No se den tantas subvenciones, subsidios y ayudas que dependan del criterio de los políticos sino que dependan de un equipo de expertos neutrales y con controles claros.
-No se tenga que pasar una prueba mínima para ser político y dejen de entrar los fracasados y los que nunca trabajaron ni se esforzaron ni gestionaron una empresa.
-No demos ejemplo los mayores a los jóvenes sobre los valores incluido el esfuerzo como únicos referentes válidos.
-No vivan los sindicatos solo de las cuotas de sus trabajadores y las patronales solo de las cuotas de sus empresas. Y que las fiestas caras las paguen los propios convocantes.
-No sean todos los empresarios ejemplares, con valores y que sean el referente de toda la sociedad, especialmente de los jóvenes.
-No hablen más los medios de comunicación de los honrados, del que genera empleo y paga sus impuestos y no solo se hable de los corruptos, de lo negativo.
-No baje la audiencia de la telebasura.
-No se facilite más el deporte base, el que todavía no es negocio y que se deje de endiosar a algunos por sus habilidades solo deportivas.
-No se valore más a un científico o investigador que a un cotilla, futbolista o modelo.
-No se valore más a un emprendedor o empresario que genera empleo y riqueza con sus impuestos que a un político que genera coste.
-No se respete al profesional acreditado, al profesor, médico o entrenador y la gente quiera decirles lo que deben hacer como si fuesen expertos en todo (ojo con internet en esto).
-Las leyes y sus aplicaciones no sean más justas y equitativas para todos.
-Los sueldos públicos no se los puedan poner los mismos que acceden al cargo o amiguetes.
-No se aborde como algo grave y castigue más duramente el acoso escolar y paguen los responsables que correspondan si no se puede cargar la responsabilidad al menor.
-No se enseñe a los jóvenes que la diversión no incluye la violencia sino el respeto y no incluya el alcohol como única manera de divertirse.
-No se inculque que cuando alguien no produce nada, se aprovecha de otros que deben producir mucho más de lo que les correspondería.
Deseando unas felices navidades y nuevo año a todos y que podamos ayudar a construir una mejor sociedad española me despido por este 2016 con alguna frase:

Donde ruge el tigre no hay burro con reumatismo.
-Cuando el delito se multiplica, nadie quiere verlo.
-Los niños nos pueden enseñar 3 cosas : a ser felices sin ninguna razón, a siempre estar ocupados con algo, y a saber pedir con todas sus fuerzas lo que desean.
-Ser bueno no es sinónimo de ser idiota. Ser bueno es una virtud que algunos idiotas no entienden.
-Mas barato estaría el pan si no hubiese tanto holgazán.

José Carrasco
FERSAY GROUP.
Blog: www.josecarrascolopez.com

¿Empresas con valores o desiesto espiritual?

Dentro de las empresas que tienen bien definida la cultura, con sus valores, visión y misión existe un sentimiento de orgullo de pertenencia que no pueden tener aquellas que simplemente funcionan a la deriva, sin una referencia para el equipo humano.
Cuando no hay valores definidos en una empresa por pequeña que sea se producen múltiples problemas empezando por no tener claro cómo seleccionar el personal, cómo formarlo después y cómo integrarlo dentro de la compañía con garantías de éxito.
Además al no tener una referencia común para todos es casi misión imposible crear un auténtico equipo y esto crea todavía más problemas al funcionamiento de la misma.
Cuando ves una empresa sin una cultura sólida te das cuenta de que la falta de valores claros comunes hace que cada uno piense egoístamente en parecer bueno de cara a la galería pero lo que necesitan las pymes no es querer parecer bueno, sino que la gente quiera ser buena, quiera alcanzar la excelencia en todo lo que toca.
Si una empresa no está basada en valores parece un desierto espiritual, parece no tener una dirección clara y esta carencia impide el orgullo de pertenencia, la gente trabaja rutinariamente, sin aportar ideas, sin dar todo lo que podrían dar, nadie se atreve a plantear cambios que podrían suponer mejoras, todos trabajan para “supuestamente” contentar al jefe, no para contentar al cliente y así las ventas no son las que podrían ser ni mucho menos y a la larga vienen graves problemas con difícil solución.
Si siempre decimos que la buena gestión es como la buena salud de las personas donde es mejor prevenir que curar cuando ya es tarde, en este caso esto se lleva al extremo.
Sin referencias claras en valores nadie respeta nada, solo hay apariencias y luego por detrás hay una emisora continua de rumores (los rumores se convierten en tumores en una organización) y una apatía que hace imposible el buen clima laboral.
Se contagian siempre más fácilmente las emociones negativas que las positivas y sin cultura adecuada en una empresa la desilusión impera en la plantilla y nadie es capaz de ponerle la pasión que todo trabajo necesita para hacerlo con excelencia.
Todo el mundo evita tomar decisiones y responsabilizarse y así el ambiente es hostil y no permite ni la creatividad, ni la innovación, ni el progreso.
Se genera además una ansiedad innecesaria y una atmósfera irrespirable que acaba traduciéndose en unos resultados mediocres al principio y desastrosos después.
De esta manera no hay tampoco una organización clara ni definida y se pierde infinidad de tiempo en repetir tareas o en hacerlas mucho más lentas de lo habitual.
En este tipo de empresas no se aprende ni se mejora a través de programas de formación porque la gente no tiene ningún interés en desarrollarse porque no quieren ni siquiera imaginarse el futuro en esa empresa.
Son empresas que limitan a la gente en lugar de desarrollarla y hacerla crecer.
Los valores y la cultura de empresa con la visión y misión de fondo tienen además la capacidad de permitirnos evaluar con mucha más exactitud los rendimientos, la productividad, la iniciativa y la superación de cada uno lo que nos permitirá realizar una política mucho más efectiva hacia cada profesional para no caer en valorar más las apariencias que la auténtica actitud y la meritocracia real.
Estas empresas con falta de valores claros y su práctica crean conformidad en su plantilla y nunca nadie se plantea dar un salto hacia mayores responsabilidades.
Los valores nos permiten diferenciarnos del resto de competidores, es esa parte imposible de copiar y que siempre siendo invisible de cara al exterior produce una diferencia interna que produce un estilo propio que nos da una identidad única.
Los valores también nos ayudan a centrarnos, a establecer prioridades y a concentrarnos en lo realmente importante y evitar así numerosas pérdidas de tiempo.
Me despido como siempre deseando mucha suerte porque la van a necesitar (casi un milagro) a los que no tienen una cultura de empresa clara con valores establecidos y muchos éxitos (que seguro lo tendrán) a los que tienen una cultura de empresa poderosa con valores en su base muy arraigados y practicados en el día a día con unas frases para nuestra reflexión:

-Sin valores no duran los amores.
-Gestión es lo que hacemos, liderazgo es lo que somos.
-Casa sin cimientos se la llevan los vientos.
-Una organización sin valores es como un coche sin luces conduciendo de noche.

José Carrasco
FERSAY GROUP
Blog: www.josecarrascolopez.com